Un grupo de pasteliteros de Playas de Oro se presentó este martes en la municipalidad para solicitar una audiencia con el secretario de Salud Pública, Rubén López, buscando darle una solución al problema generado días pasados cuando reclamaron por una mejor fuente laboral.
Según se conoció, la semana que viene se concretará esta reunión en donde los pasteliteros darán a conocer su propuesta.
“Queremos que no nos saquen los asadores y que de una vez se respete el cupo de vendedores que tenemos y que cada balneario tenga su vendedor para que no haya problemas, porque después terminamos peleando entre nosotros cuando no tiene que ser así. Es la municipalidad la que nos tiene que dar una solución. Y también les proponemos que pongan un inspector en la playa para que controle la mercadería y a los vendedores”, manifestaron algunos de sus integrantes del grupo.
La idea de contar con un inspector es por la presencia de vendedores pasajeros. “Por eso es que queremos un control, porque viene cualquiera, vienen de afuera y nos quitan nuestro trabajo”, enfatizaron.
Otro de los puntos que integra la lista que será presentada al secretario de Salud es la del trabajo que realizan los menores.
“Los padres van y se sientan a tomar y fumar debajo del puente y mandan a vender a los menores. Yo tengo hijos menores pero vendo sola, es obligación del mayor vender y no de una criatura ponerle una bandeja y que venda”, advirtió una mujer.
Por otro lado, afirmaron que en playas de Oro “el cupo que tenemos es de 80 familias y no es tan grande el balneario para tanto”.





































