La administración Trump declara el “Día de la Liberación” al iniciar la aplicación de tasas a productos extranjeros bajo su política de “reciprocidad comercial”, mientras el FMI alerta sobre riesgos para la economía mundial y expertos advierten el debilitamiento del sistema multilateral.
El gobierno de Donald Trump proclamó este 2 de abril como el “Día de la Liberación” al poner en vigor su polémica política de aranceles recíprocos, un movimiento que marca un hito en su estrategia comercial proteccionista. La medida establece que los bienes importados pagarán tasas equivalentes a las que otros países aplican a productos estadounidenses, buscando según el mandatario “equilibrar el comercio global”.
El presidente estadounidense había fijado esta fecha como límite para la implementación, aunque dejó abierta la puerta a negociaciones posteriores. “Este es nuestro día de liberación comercial, pero estamos abiertos a acuerdos si EE.UU. obtiene beneficios claros”, declaró Trump según reportes de Xinhua. El mandatario también anticipó próximos aranceles específicos para productos farmacéuticos, aunque sin revelar detalles concretos.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, expresó seria preocupación por el impacto global de estas medidas. “La incertidumbre prolongada afecta negativamente el crecimiento”, advirtió en declaraciones a Reuters, señalando que ya se observa un debilitamiento en la confianza de inversores y consumidores que podría llevar a una revisión a la baja de las proyecciones económicas globales.
Expertos consultados por Xinhua coincidieron en que la política trumpista “erosiona los pilares del comercio multilateral” y podría tener efectos contraproducentes para la economía estadounidense, particularmente en sectores que dependen de insumos importados.
Pese a la retórica dura, Trump mencionó posibles exenciones arancelarias para países aliados, aunque con una condición inflexible: “Solo habrá beneficios si hay reciprocidad real. Nada de acuerdos unilaterales”, enfatizó el presidente.
Este movimiento se inscribe en la doctrina “America First” que caracterizó el primer mandato de Trump (2017-2021), cuando impulsó guerras comerciales con China y la Unión Europea. La novedad radica en la expansión del conflicto a sectores sensibles como el farmacéutico, en un contexto económico global ya de por sí volátil. La declaración del “Día de la Liberación” parece marcar no solo una política comercial, sino una batalla ideológica contra lo que el presidente considera “prácticas comerciales injustas” hacia Estados Unidos.