miércoles, abril 15, 2026
Home Sociedad 24 años de La Jornada: seguir, adaptarse y no resignar la esencia

24 años de La Jornada: seguir, adaptarse y no resignar la esencia

Por Alejandro Gómez – Director La Jornada


Cumplir años nunca debería ser, por sí solo, motivo de celebración vacía. Pero en el caso de un medio de comunicación independiente, permanecer también dice algo. Y mucho más cuando esa permanencia no se explica por la comodidad, ni por el respaldo del poder, ni por la inercia, sino por una decisión sostenida en el tiempo: seguir haciendo periodismo, aun cuando el contexto empuje en sentido contrario.

Este 9 de abril, La Jornada cumple 24 años. Y seguimos acá.

No es un dato menor. Nacimos en 2002, en uno de los momentos más difíciles de la Argentina reciente. Desde entonces atravesamos crisis económicas, cambios políticos, transformaciones tecnológicas, modificaciones en los hábitos de consumo informativo y una profunda reconfiguración del mapa de medios. Como tantos otros proyectos periodísticos, tuvimos que adaptarnos una y otra vez. Cambiamos formatos, redefinimos estrategias, ajustamos estructuras y aprendimos a movernos en escenarios cada vez más complejos.

Fuimos diario, después semanario y más tarde mensuario. En 2012 dimos un paso decisivo con La Jornada Web, entendiendo que el periodismo también debía encontrar nuevas formas de llegar a sus lectores. Y en todos estos años seguimos buscando herramientas, lenguajes y dinámicas que nos permitan sostenernos como una alternativa informativa real en Villa Carlos Paz, Punilla y la región.

Porque si algo quedó claro en este tiempo es que no alcanza con resistir. También hay que reinventarse.

Reinventarse no significa renunciar a lo que uno es. No significa volverse liviano para agradar, ni superficial para ganar velocidad, ni funcional para conseguir beneficios. En nuestro caso, significa encontrar la manera de seguir haciendo un periodismo serio, cercano, crítico e independiente en un tiempo en el que muchas veces se confunde información con propaganda, inmediatez con rigor y alcance con credibilidad.

Sabemos que sostener ese camino no es fácil. Nunca lo fue. Implica dificultades, límites y tensiones permanentes. Pero también implica algo que para nosotros sigue siendo central: conservar una identidad. La Jornada no nació para repetir discursos oficiales ni para acomodarse según la conveniencia del momento. Nació para contar, preguntar, analizar y ofrecer otra mirada. Y esa idea sigue intacta.

En estos 24 años vimos desaparecer medios, cambiar agendas, mutar plataformas y redefinirse consumos. También vimos cómo la precarización, la saturación informativa y la lógica del impacto inmediato fueron alterando el trabajo periodístico. Frente a eso, nuestra respuesta no fue quedarnos quietos, pero tampoco correr detrás de cualquier tendencia. Fue intentar evolucionar sin perder el eje.

Hoy, más que nunca, creemos que vale la pena sostener espacios periodísticos con identidad propia, con anclaje local, con vocación de servicio y con una relación honesta con sus lectores. En una época donde todo parece efímero, seguir construyendo todos los días un medio desde el interior también es una forma de afirmar una presencia, una mirada y una responsabilidad.

Este aniversario no marca una llegada. Marca, en todo caso, una continuidad. La de un proyecto que cambió muchas veces para poder seguir siendo. La de un medio que entendió que adaptarse es necesario, pero que también sabe que hay cosas que no deben negociarse.

Gracias a quienes estuvieron desde el comienzo, a quienes se sumaron después y a quienes siguen eligiendo leer, acompañar, cuestionar y sostener este trabajo. En tiempos difíciles, esa confianza también es parte de lo que nos permite seguir.

24 años. Y seguimos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here