El servicio de agua en el norte de Villa Carlos Paz quedó normalizado el miércoles pasado tras concretarse satisfactoriamente la habilitación de un tramo de cañería sobre Avenida Libertad entre General Paz y Florida.
Las tareas planificadas consistieron en reemplazar y habilitación de la vieja cañería de fibrocemento con más de cuatro décadas de antigüedad por cañería de polietileno de alta densidad de 160 y 110 milímetros de diámetro.
La habilitación implicó utilizar piezas especiales modificadas y otras especialmente diseñadas –con amplia tolerancia– según la función y presión de la red en dicho sector.
Los trabajos se realizaron simultáneamente en dos puntos de la red. Los más delicados y precisos se desarrollaron en el sector de la intersección de Av. Cárcano y Libertad donde el Primer Acueducto culmina y da lugar a tres redes troncales, claves para la distribución del servicio de agua. El otro sector donde se centraron las tareas es la esquina de calle Florida y Av. Libertad sobre el denominado Ramal San Martín.
El objetivo del reemplazo y habilitación del nuevo tramo de aproximadamente 400 metros es dar solución a continuas roturas que fueron incrementándose en los últimos tres años. Roturas que ocasionan perjuicios a las propiedades del sector y afectan la regularidad y generalidad del servicio en los barrios que dicha cañería asiste. El plan de tarea realizado implicó correr de su traza bajo vereda la nueva red y ubicarla bajo la calzada.
Para tener en cuenta
Desde la Coopi advirtieron que la obsolescencia en gran parte de las redes “es una problemática que requiere una solución urgente”.
“Tanto el primer acueducto como también, en este caso, el Ramal San Martín (cañería de menor diámetro que transporta el agua desde el Acueducto hasta el ingreso a la ciudad de Carlos Paz) constituyen dos de las vías de transporte más importantes del servicio. Su reemplazo requiere planificación y recursos, que permitan aplicar un criterio de construcción que cambie su traza evitando que sigan bajo calles de alto tránsito y evitar los altos costos que generan las roturas”, subrayaron.
Nota correspondiente a la edición n° 377 del semanario La Jornada, del 26 de julio de 2015.



































