El intendente de Capilla del Monte aseguró que la gestión se mantiene “estable” a partir de decisiones de ajuste, en un contexto de fuerte baja de la coparticipación y aumento de costos. En una entrevista con VillaNos Radio, cargó contra el gobierno de Javier Milei, valoró el respaldo de la Provincia y describió un escenario de presión sobre salud, obras y servicios básicos.
El intendente de Capilla del Monte, Santiago Arenas, aseguró que el municipio atraviesa una situación “estable”, aunque aclaró que esa estabilidad se sostiene a partir de decisiones de ajuste en medio de una caída de ingresos y un alza constante de costos.
En una entrevista con VillaNos Radio, definió el presente de la gestión con una fórmula directa: “El municipio de Capilla del Monte hoy se encuentra en una situación que podría decir que estable. Nosotros estamos con situaciones estables. Lo puedo decir desde el lugar de que se toman decisiones para poder estar estables. Las decisiones son de ajuste”.
A partir de ese diagnóstico, apuntó con dureza contra el gobierno nacional de Javier Milei, al que calificó como “mezquino” por lo que describió como una retirada del Estado que golpea de lleno a provincias y municipios. En contraposición, destacó el acompañamiento del gobierno provincial y lo señaló como un sostén clave para seguir prestando servicios.

Vale recordar que Arenas asumió la conducción municipal a principios de marzo de este año, tras la licencia del intendente Fabricio Díaz, quien pasó a ocupar un cargo en el gobierno provincial. Según explicó, venía desempeñándose desde hacía seis años como secretario de Gobierno en la gestión de Díaz. Y marcó el cambio de escala en la responsabilidad política: “Ser el intendente ya pasa a ser responsable total de todo lo que pasa y la toma de decisiones”.
Coparticipación en baja y ajuste para sostener la gestión
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la caída de la coparticipación, que Arenas vinculó directamente al derrumbe del consumo. En ese sentido, planteó que “todos sabemos que la coparticipación se compone prácticamente por el consumo. Donde no hay consumo, que es lo que nos está pasando en el país, la coparticipación se ve afectada”.
Según precisó, la merma es muy significativa: “Recibir una coparticipación con el 26% menos de lo que veníamos recibiendo, es un montón de plata”. A eso, agregó, se suma una estructura de costos en ascenso permanente: “Las cosas siguen aumentando, el combustible aumenta, los servicios siguen aumentando y lo que vos necesitás para llevar adelante, ya sea en materia de materiales para salir a la calle, todo aumenta”.
Desde allí formuló su crítica más dura al gobierno de Milei. Afirmó que “el gobierno nacional es un gobierno netamente mezquino” y sostuvo que esa política “nos está poniendo de rodillas a todos. A los gobiernos tanto provinciales como municipales”. Luego insistió con la misma idea al resumir: “Estamos siendo asfixiados por un gobierno nacional”.
El contrapunto con la Provincia
Frente a ese escenario, Arenas destacó el rol del gobierno de Córdoba. Planteó que “tenemos la suerte de tener un gobierno provincial que acompaña a los municipios de alguna u otra manera”, y sostuvo que ese respaldo es el que permite seguir funcionando con un piso mínimo de servicios.
Según explicó, ese acompañamiento “es lo que nos está haciendo hoy poder seguir adelante con los fondos coparticipables”. A la vez, remarcó que la Provincia no se ausenta en momentos críticos y que eso hace posible sostener “los servicios básicos mínimamente”.
Sobre el final de ese tramo, reforzó la idea con ejemplos concretos al mencionar el Boleto Educativo, el sistema PAICOR y el sostenimiento de la educación pública. “Tenemos una provincia que acompaña en todo esto, que es lo que nos hace falta”, resumió.

Recaudación, cercanía y planes de pago
Arenas atribuyó parte de la estabilidad actual a una mejora de la cobrabilidad de tasas, basada en una estrategia de cercanía con los vecinos. Según indicó, hoy el municipio alcanza “una cobrabilidad del 50% a fin de año”, un dato que contrastó con el punto de partida de la gestión.
Recordó que “cuando llegamos a la municipalidad el índice de cobrabilidad era entre un 16 y un 20%”, y agregó que en otros municipios de la zona los niveles siguen por debajo del 25%.
Al explicar el método, aclaró que no recurrieron a esquemas judiciales sino a un contacto más directo. “Lo nuestro es un poco más austero”, definió. Luego señaló que muchos funcionarios conocen personalmente a los vecinos del pueblo y que, a partir de eso, “llamamos nosotros a la gente y le pedimos que por favor nos acompañen con este tipo y venir a regularizar sus tasas”.
También aseguró que el municipio mantiene abierta la posibilidad de acordar facilidades según cada caso. En ese punto, sostuvo que están dispuestos a ofrecer “cualquier plan de financiación que la gente necesite y modo de pago que la gente necesite”.
Salud, PAMI y una deuda millonaria
Otro de los focos de presión sobre las cuentas municipales es el sistema de salud. Arenas afirmó que el hospital local está absorbiendo una porción muy grande de la demanda de afiliados de PAMI y que el municipio no está cobrando esas prestaciones.
Según describió, “el 60% del recurso del hospital se lo está llevando el paciente PAMI” y, sin embargo, “no estamos cobrando desde el PAMI”.
En ese marco, señaló que varios intendentes cordobeses vienen reclamando por deudas acumuladas y precisó el caso local: “Capilla del Monte figura con una deuda entre 40 y 50 millones de pesos, que estamos reclamando que nos paguen”.
A pesar de esa situación, remarcó que el hospital sigue atendiendo a todos los adultos mayores: “Acá atendemos a todos los adultos mayores, sean pacientes PAMI o no sean pacientes PAMI. La solución se la tenés que dar. La atención la tenemos que tener”.
Ajustes internos y una inversión clave
Para sostener los servicios con menos ingresos, Arenas enumeró varias medidas de ajuste que ya se aplican dentro del municipio. Entre ellas, mencionó una “retracción en la parte de los funcionarios de un 15% de sus sueldos”, la reducción del consumo de combustible, la baja de horas extra y la eliminación de contrataciones tercerizadas.
Al mismo tiempo, destacó una inversión reciente que considera estratégica: la compra de una motoniveladora, financiada con un crédito provincial. Según explicó, “la compra de la motoniveladora fue por medio de un crédito del Banco Provincia de Córdoba”.
Arenas justificó esa decisión por el deterioro de las calles de tierra y la necesidad de dar una respuesta concreta. “Necesitamos dar una respuesta a una necesidad muy grande que tenemos por la rotura de las calles de tierra”, señaló. También subrayó que el municipio pudo avanzar con ese financiamiento porque “está en orden para poder llevar y afrontar esa toma de crédito”.

Agua, cloacas y el trabajo con la cooperativa
En otro tramo de la entrevista, Arenas se refirió a la decisión municipal de concesionar agua y saneamiento a una cooperativa. El balance que hizo fue positivo. Aseguró que “la transición que hemos venido y que estamos teniendo ha salido a la perfección” y remarcó que “no hemos tenido ningún inconveniente”.
Según su evaluación, el nuevo esquema permitió avanzar en intervenciones de fondo que antes no podían realizarse. En ese sentido, sostuvo que “hoy trabajando con la cooperativa, acompañando desde la municipalidad, podemos llevar adelante recambios de cañería y trabajos de fondo que antes no lo podíamos hacer”.
También valoró el efecto en la atención a los vecinos. “La incorporación de la cooperativa vino a traer cierta tranquilidad en la atención primaria. Yo particularmente reclamos no he tenido”, afirmó, aunque aclaró que la estabilización plena del servicio demandará tiempo.
Un cierre sin optimismo
En el tramo final, Arenas dejó la definición más dura de toda la entrevista. Al proyectar lo que viene para la gestión y para el país, aseguró que “el objetivo final es intentar llegar a fin de año”.
Lejos de transmitir alivio, planteó una mirada abiertamente pesimista sobre el escenario nacional. “No veo una luz al final del túnel”, dijo. Luego profundizó esa percepción con otra frase tajante: “Me parece que lo que viene es peor de lo que estamos viviendo”.
Aun con ese diagnóstico, reivindicó el esfuerzo del municipio y de la Provincia para sostener los servicios esenciales en un contexto de ajuste, caída de recursos y creciente presión sobre las cuentas locales.




































