El Presidente cerró la 12° edición del Latam Economic Forum con un discurso ante empresarios e inversores. Reivindicó el ajuste fiscal, apuntó contra la oposición y los medios, defendió la apertura económica y adelantó una nueva agenda de reformas junto a Federico Sturzenegger.
El presidente Javier Milei cerró este jueves la 12° edición del Latam Economic Forum con un discurso centrado en la defensa del rumbo económico del Gobierno, la baja de la inflación, la desregulación, la apertura comercial y el rol de la Argentina en el nuevo escenario internacional.
Ante empresarios e inversores, el mandatario sostuvo que el país atraviesa un proceso de recuperación luego de lo que definió como “un siglo de sostenido declive”. En ese marco, afirmó que su gestión alcanzó “el orden macroeconómico, piedra angular de cualquier proyecto sostenible”, y planteó que la Argentina ya inició un camino de crecimiento luego del ajuste fiscal y monetario aplicado desde el inicio de su mandato.
Uno de los ejes de su exposición fue la comparación entre los indicadores económicos y la percepción pública. Milei aseguró que “nunca en la historia argentina hubo un spread tan grande entre lo que estaba ocurriendo en la economía y lo que dicen los medios de comunicación”, y cuestionó lo que considera un tratamiento negativo hacia su gobierno.
En materia de actividad, el Presidente señaló que el Estimador Mensual de Actividad Económica se ubica 11% por encima del nivel registrado al momento de asumir y sostuvo que la economía “se viene expandiendo a un ritmo del 5% anual”. También destacó que el riesgo país pasó de niveles cercanos a los 3.000 puntos a menos de 500, aunque vinculó una mejora más profunda de la calificación argentina a una definición política y cultural de largo plazo.
Milei también volvió a defender el ajuste fiscal y el saneamiento del Banco Central. Aseguró que, si el Gobierno no cortaba “de cuajo” el desequilibrio fiscal y monetario, el país habría terminado en una hiperinflación “en torno al 15.000%”. En ese tramo, reivindicó la salida del cepo y sostuvo que, cuando el Gobierno contó con los dólares necesarios, avanzó porque “por encima de lo electoral está la libertad”.
El mandatario dedicó una parte de su discurso a cuestionar a la oposición. Afirmó que “intentaron un golpe de Estado” en el Congreso, mencionó siete pedidos de juicio político y acusó a legisladores opositores de haber impulsado 40 leyes para afectar el equilibrio fiscal. También señaló que el oficialismo cumplió promesas de campaña como el déficit cero, la baja de imputabilidad, la modernización laboral, el acuerdo con la Unión Europea y la Ley de Inocencia Fiscal.
En la misma línea, planteó que su administración “le devuelve libertad a los argentinos” mediante la baja de impuestos, la eliminación de regulaciones y la restauración de la presunción de inocencia frente al fisco. Según afirmó, el Gobierno redujo impuestos por el equivalente a 2,7% del PBI.
El Súper RIGI y la apertura económica
Otro punto central fue el anuncio y defensa del Súper RIGI, una profundización del régimen de incentivos a grandes inversiones. Milei explicó que el nuevo esquema apunta a promover inversiones en áreas que actualmente no existen en el país y que tendrá un umbral de ingreso de al menos 1.000 millones de dólares, con el compromiso de invertir como mínimo el 20% durante los primeros dos años desde la adhesión.
El Presidente vinculó esa agenda con la apertura económica y mencionó los acuerdos con la Unión Europea, Estados Unidos y EFTA como parte de una estrategia para ampliar mercados. “Vamos a seguir abriendo la economía argentina”, sostuvo, al explicar que la desregulación y el aumento del tamaño del mercado son claves para acelerar la productividad y el crecimiento.
La “revolución de los seguros”
La definición más novedosa del discurso fue el anticipo de una “revolución de los seguros”, una iniciativa que, según adelantó, será presentada junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Milei planteó que el Estado funciona como un “prestador de seguros de última instancia” en áreas como jubilación, salud, estabilidad financiera y otros servicios, pero sostuvo que lo hace de manera ineficiente.
El mandatario afirmó que, si se desarrolla un mercado privado de seguros “competitivo, profundo y completo”, se reduce la necesidad de intervención estatal y se abre la posibilidad de seguir bajando impuestos. De todos modos, aclaró que la transición hacia ese esquema “va a demandar tiempo” y no será inmediata, porque los mercados actuales todavía no son completos ni profundos.
Política exterior y nuevo orden global
En el tramo final, Milei vinculó el programa económico con la política exterior. Afirmó que el mundo está atravesando una reconfiguración geopolítica y que la Argentina debe insertarse con una orientación clara hacia Occidente. En ese sentido, sostuvo que el país “ha reorientado su política exterior en pos de un retorno a sus raíces occidentales y judeocristianas”.
El Presidente aseguró que la Argentina tiene condiciones para aprovechar el nuevo escenario global por sus recursos energéticos, minerales, tierras fértiles, industria del conocimiento y capacidad de integrarse a nuevas cadenas de valor. También mencionó como sectores con potencial a la refinación de uranio, el procesamiento de celulosa, la producción de fertilizantes, la industria forestal, la producción agropecuaria y ganadera, y el petróleo y el gas.
Milei cerró su intervención con un mensaje de fuerte contenido ideológico. Sostuvo que el país ya tomó la decisión de dejar atrás las políticas estatistas y afirmó que la Argentina está ante una oportunidad única para liderar un proceso de transformación en América Latina. “El tren pasa solo una vez y Argentina ya compró su ticket”, concluyó.



































