Las modificaciones ya comenzaron a aplicarse en el Torneo Clausura y alcanzarán a todas las competencias de la AFA. También incluyen límites para atender lesionados, cuentas regresivas en los saques y una aclaración para los penales con doble toque involuntario.
El fútbol argentino comenzó a aplicar un nuevo paquete de reglas destinado a reducir las pérdidas de tiempo, acelerar las reanudaciones y ampliar la intervención del VAR en determinadas jugadas.
Las disposiciones entraron en vigencia con el inicio del Torneo Clausura 2026 y se utilizarán también en las demás competencias organizadas por la Asociación del Fútbol Argentino, incluidos los torneos de ascenso. Previamente, habían sido estrenadas en la final de la Supercopa Argentina disputada el 21 de julio.
Entre los cambios más visibles aparecen un máximo de diez segundos para abandonar la cancha durante una sustitución, una espera obligatoria para algunos jugadores atendidos por lesión y nuevas facultades para el VAR.
Diez segundos para salir durante un cambio
Desde ahora, el jugador reemplazado deberá abandonar el campo dentro de los diez segundos posteriores a la exhibición del tablero de sustituciones o a la autorización del árbitro.
Si demora más tiempo, deberá salir igualmente, pero su reemplazante no podrá ingresar de inmediato. El partido se reanudará y el suplente recién podrá entrar en la primera interrupción que se produzca después de que haya transcurrido al menos un minuto de juego.
Durante ese período, el equipo deberá continuar con un futbolista menos. La medida busca evitar las salidas excesivamente lentas utilizadas para consumir tiempo en los últimos minutos.
Un minuto afuera después de la atención médica
Los jugadores que reciban tratamiento dentro del terreno o provoquen una interrupción por una lesión deberán salir y permanecer fuera hasta que transcurra un minuto desde la reanudación.
Una vez cumplido ese plazo, el árbitro podrá autorizar el regreso incluso mientras el balón se encuentre en juego.
La regla contempla excepciones para situaciones como lesiones de los arqueros, golpes en la cabeza, choques entre compañeros y faltas por las que el rival haya recibido una tarjeta. El objetivo es desalentar ingresos innecesarios del cuerpo médico destinados únicamente a cortar el ritmo del encuentro.
Cinco segundos para los saques de banda y de meta
Los árbitros también podrán realizar una cuenta regresiva visible cuando consideren que un equipo demora una reanudación.
Una vez que el jugador esté en condiciones de ejecutar, contará con cinco segundos para realizar el saque de banda. Si supera el plazo, la posesión pasará al equipo adversario.
En los saques de meta se aplicará el mismo límite. Si el arquero o el ejecutor no pone la pelota en juego dentro de los cinco segundos, el árbitro concederá un tiro de esquina al rival.
Esta cuenta no comienza automáticamente cuando la pelota sale del campo. El árbitro debe considerar que el balón y el jugador ya están preparados y que no existe ninguna razón legítima que impida la reanudación.
Qué cambia en los penales con doble toque
También quedó incorporada una aclaración para los penales en los que el ejecutor toca involuntariamente la pelota con ambos pies o esta golpea su pierna de apoyo inmediatamente después del remate.
Cuando ese doble contacto accidental termine en gol, el penal deberá repetirse. Si el remate no ingresa, se cobrará un tiro libre indirecto para el equipo defensor.
En una definición por penales, el lanzamiento se considerará fallado cuando el doble toque involuntario no termine en gol. En ninguno de esos casos corresponde una amonestación.
La sanción es diferente cuando el segundo contacto es deliberado: allí continúa correspondiendo un tiro libre indirecto, o directo si existe una infracción por mano.
Las nuevas intervenciones del VAR
El VAR amplió su radio de acción a tres situaciones que anteriormente quedaban fuera del protocolo habitual.
Podrá intervenir cuando un jugador sea expulsado por una segunda tarjeta amarilla claramente incorrecta. La revisión solo servirá para anular una amonestación errónea que provocó la expulsión: el VAR no podrá llamar al árbitro porque considere que omitió mostrar una segunda amarilla.
También podrá corregir una confusión de identidad cuando una tarjeta amarilla o roja haya sido mostrada al jugador equivocado, incluso si el verdadero infractor pertenece al otro equipo. La revisión se limitará a determinar quién cometió la falta, no a reconsiderar la sanción en sí misma.
La tercera modificación permite revisar un tiro de esquina concedido de manera claramente equivocada, siempre que la corrección pueda realizarse inmediatamente y sin demorar la reanudación. El protocolo no habilita una intervención equivalente cuando se otorga incorrectamente un saque de meta.
Sanciones por protestas y conductas provocadoras
Las reglas incorporan además sanciones más severas para los futbolistas que abandonen el campo en protesta contra una decisión arbitral o impulsen a sus compañeros a hacerlo.
El jugador, suplente o integrante del cuerpo técnico que ordene o aliente esa conducta podrá ser expulsado, incluso cuando finalmente el resto del equipo no concrete el abandono.
También podrá recibir una tarjeta roja quien se tape la boca mientras se comunica con un adversario en una situación considerada claramente provocadora, despectiva o exaltada. El simple gesto de cubrirse la boca no constituye por sí solo una infracción: debe estar asociado con ese tipo de conducta.
Las modificaciones reglamentarias ya están vigentes, pero no incluyen todavía la aplicación del fuera de juego semiautomático en el fútbol argentino. La AFA informó que esa tecnología podría tener una prueba piloto hacia fin de año, con vistas a su incorporación durante 2027.





































