Las dos noches de gala se realizarán este viernes 24 y sábado 25 de julio en el Auditorio Municipal Carlos Gardel, con Nahuel Pennisi, Ariel Ardit, Magui Cullen, Esteban Morgado y destacados elencos y orquestas.
Después de dos semanas en las que el tango ganó las calles, los bares y distintos espacios culturales, La Falda se prepara para vivir el momento central de la 42ª edición del Festival Nacional del Tango.
Las tradicionales noches de gala comenzarán este viernes 24 y continuarán el sábado 25 de julio, desde las 20, en el Auditorio Municipal Carlos Gardel, ubicado en avenida España 512. La programación reunirá a reconocidas voces, músicos, compañías de danza y organismos artísticos, junto con nuevos intérpretes surgidos del Certamen de Voces.
El encuentro cerrará el calendario de La Falda Ciudad Tango, una propuesta que desde el 10 de julio extendió el espíritu del festival a toda la ciudad con seminarios, milongas, Tango Café, intervenciones en la vía pública, muestras, presentaciones y actividades en comercios y espacios culturales.
Primera noche: nuevas voces y figuras consagradas
La gala del viernes tendrá como uno de sus momentos centrales la final del Certamen de Voces, instancia que reúne a intérpretes seleccionados a través de las subsedes distribuidas en distintos puntos del país.
También se presentarán la Orquesta Escuela Municipal de Tango de La Falda, el Ballet La Juntada, Jesús Hidalgo, Milagros Amud y Nahuel Pennisi. El cierre estará a cargo de Contramano Tango 4.
La participación de la Orquesta Escuela volverá a poner en escena el trabajo artístico y formativo que se desarrolla durante todo el año en La Falda, mientras que el certamen ofrecerá una vidriera a nuevas voces del género.
Una segunda gala con grandes orquestas
La programación del sábado combinará canto, música en vivo y danza. Subirán al escenario el Ballet La Juntada junto con Alberto Flamini, la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos Pascual Grisolía y la Orquesta Provincial de Música Ciudadana.
La grilla se completará con Magui Cullen, acompañada por el cuarteto de Esteban Morgado; Ariel Ardit; la Compañía 2xCuore y Carlos Habiague.
Una vez concluida la gala, el público podrá participar de la gran milonga de cierre, con la actuación del cantante Tabaré Leyton y música en vivo de Siempre Tango. Además, estará como TDJ invitado Esteban Crespín. La actividad está prevista desde las 23.59.
Entradas y abonos
Las localidades continúan a la venta mediante la plataforma Pase Show. Los valores difundidos hasta esta semana son de 45.000 pesos para la entrada general por una noche y 70.000 pesos para el abono de las dos galas.
Las plateas cuestan 65.000 pesos por noche o 100.000 pesos el abono; el sector VIP, 85.000 pesos o 135.000 pesos, respectivamente. Las mesas para cuatro personas tienen un valor de 325.000 pesos por noche y de 505.000 pesos para ambas jornadas.
La entrada para la milonga final cuesta 20.000 pesos. Jubilados, residentes de La Falda y hoteleros cuentan con un descuento del 10%, que debe gestionarse de manera presencial en la Secretaría de Turismo, ubicada en avenida Edén 93.
Una historia que comenzó hace más de seis décadas
El Festival Nacional del Tango nació a partir de una iniciativa impulsada en 1964 por Armando Pepió, Magín Roset, Roberto Losaiar y Tito Pousa, quienes buscaban posicionar a La Falda como destino turístico y cultural.
La primera edición se concretó en enero de 1965, en un auditorio construido especialmente para el encuentro. Un año después, un tornado destruyó parte de sus instalaciones, aunque el festival continuó realizándose y recibió a orquestas y figuras como Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Armando Pontier, Horacio Salgán y Ubaldo de Lío.
En 1969 se creó el Gardel de Oro, destinado a distinguir a la figura revelación de cada edición. Tras distintas interrupciones y etapas de recuperación, el encuentro volvió a consolidarse como uno de los principales escenarios nacionales de la música ciudadana y es presentado por sus organizadores como el festival de tango más antiguo del mundo.
La edición 2026 volverá a reunir esa tradición con artistas consagrados, nuevas voces y una ciudad que, durante julio, convierte al tango en parte de su paisaje cotidiano.


































