El hallazgo fue dado a conocer en los últimos días tras la publicación científica del caso. Los restos, encontrados en el noroeste de Chubut, pertenecen a un saurópodo herbívoro de gran tamaño que vivió hace entre 155 y 160 millones de años y aporta datos clave sobre la evolución de estos gigantes en el hemisferio sur.
Un equipo de paleontólogos del CONICET, el Museo Paleontológico Egidio Feruglio y la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich dio a conocer en los últimos días la identificación de una nueva especie de dinosaurio en la Patagonia argentina: Bicharracosaurus dionidei, un saurópodo de cuello largo del Jurásico tardío cuyos restos fueron estudiados y publicados el 16 de abril en una revista científica internacional. El hallazgo es relevante porque amplía el registro de dinosaurios gigantes de esa época en el sur del planeta, donde este tipo de fósiles es mucho menos frecuente.
Los fósiles fueron recuperados en la Formación Cañadón Calcáreo, en el noroeste chubutense, y corresponden a un solo ejemplar adulto del que se preservaron parte de la columna vertebral, costillas y fragmentos de la cadera. A partir de ese material, los investigadores estimaron que el animal pudo haber medido entre 15 y 20 metros de largo y pesado cerca de 20 toneladas, en un paisaje patagónico de hace unos 155 a 160 millones de años.
El nombre de la especie también tiene una historia particular. “Bicharracosaurus” surge de la palabra coloquial “bicharraco”, que era la forma en que Dionide Mesa, el poblador rural que encontró los primeros restos, se refería a esos huesos enormes cuando avisaba a los científicos. El nombre específico, dionidei, fue elegido precisamente en homenaje a ese descubridor.
Desde el punto de vista científico, el nuevo dinosaurio fue ubicado dentro de los macronarios, un grupo de saurópodos que incluye a gigantes muy conocidos de la historia evolutiva de estos herbívoros. Los especialistas señalaron que el hallazgo resulta especialmente valioso porque los registros jurásicos de este linaje en el hemisferio sur son escasos y porque el material de Chubut ayuda a reconstruir mejor cómo se diversificaron estos animales en Gondwana. Incluso, los análisis del equipo sugieren que podría tratarse del primer braquiosáurido jurásico identificado en Sudamérica.





































