La insólita imagen apareció en una garita de barrio La Cuesta, sobre Roque Sáenz Peña, donde alguien colocó un sofá para esperar el colectivo. La postal, que fue difundida por la concejala Pía Felpeto, volvió a poner en evidencia el estado del sistema de transporte urbano y la falta de garitas prometidas.
A falta de mejoras visibles en el sistema de transporte urbano, en Villa Carlos Paz apareció una solución tan casera como elocuente: un sofá instalado en una garita para esperar el colectivo.
La escena fue registrada en una parada ubicada sobre calle Roque Sáenz Peña, en barrio La Cuesta, y rápidamente empezó a circular como una postal tan insólita como difícil de discutir. Porque si el transporte no mejora, al menos alguien pensó que la espera merecía un poco más de comodidad.
La novedad tomó estado público este lunes a partir de una publicación en redes de la concejala Pía Felpeto, quien compartió la imagen y aprovechó para volver a cuestionar la situación del servicio y la falta de infraestructura en las paradas.
“Me enviaron esta foto y realmente pensé que era IA… me llegué a la ubicación que me adjuntaron a la foto y… sorpresa… las garitas de Carlos Paz que se licitaron por allá en noviembre de 2024… siguen así, brillando por su ausencia”, expresó la edila.
Con el tono entre la ironía y el fastidio que permite una imagen así, Felpeto agregó: “Supongo obviamente que el que colocó el sillón quiso hacer una humorada… o tal vez enviar el mensaje de que el colectivo tampoco pasa tan frecuentemente como para esperarlo parado”.
La concejala también sumó otra frase que apuntó directo al contraste entre el discurso oficial y la realidad cotidiana: “Imaginate vivir en Suiza y perderte estas garitas de Villa Carlos Paz. Receptores de turismo internacional”, lanzó, antes de cerrar con un “Teléfono para la Municipalidad”.
Más allá del tono burlón que dispara la escena, la imagen volvió a exponer una queja que se repite entre usuarios del transporte: demoras, frecuencias insuficientes y paradas que, en muchos casos, siguen sin la infraestructura prometida.
Esta vez, la crítica no llegó en forma de reclamo formal ni de cartel improvisado. Llegó con un sofá. Y en Villa Carlos Paz, eso alcanzó para resumir bastante bien el estado de situación.





































