La Municipalidad de La Falda informó que continúa aplicando la ordenanza que regula el ruido de motocicletas con escapes libres, incorporando un proceso de concientización obligatorio y medidas específicas sobre los vehículos secuestrados.
En el marco de los problemas generados por motocicletas con escapes libres y el aumento de la contaminación sonora, la Municipalidad de La Falda anunció que mantiene en plena vigencia la ordenanza que apunta a mejorar la convivencia urbana y proteger la salud de vecinos y vecinas.
Según detallaron, cuando una motocicleta es secuestrada por infracción sonora, su propietario debe cumplir obligatoriamente un proceso de concientización antes de recuperarla. Ese recorrido incluye 6 horas de capacitación, dictadas por profesionales de Psicología, Medicina y Tránsito, orientadas a reflexionar sobre los riesgos y las consecuencias del uso de escapes no reglamentarios.
Una vez aprobada la capacitación, el infractor podrá retirar la motocicleta abonando la multa correspondiente y los costos de estadía del vehículo.
Qué pasa con los escapes libres
La normativa establece que el escape libre será retirado y que la motocicleta solo podrá ser entregada con un caño de escape reglamentario, que no genere contaminación sonora. De esta manera, el rodado vuelve a la vía pública cumpliendo con las exigencias técnicas y ambientales previstas.
Las autoridades señalaron además que los escapes retirados son desmaterializados y sus restos se utilizan para crear esculturas que remiten a la armonía, el respeto y la convivencia ciudadana, en una acción que el Municipio describe como de fuerte valor simbólico.
Remates y destino de las motos no retiradas
En cuanto a las motocicletas que no son retiradas por sus propietarios dentro de los plazos establecidos por la normativa, la ordenanza prevé que sean rematadas, conforme a los procedimientos legales vigentes para este tipo de casos.
Desde el Municipio subrayaron que este conjunto de medidas busca ordenar el espacio público y reducir la contaminación sonora, y remarcaron que “entre todos construimos una ciudad más ordenada y saludable”, apelando a la responsabilidad compartida de quienes circulan por La Falda.





































