La protesta tuvo su acto central en Plaza de Mayo y una fuerte convocatoria en Córdoba, donde la comunidad universitaria marchó desde Ciudad Universitaria hasta el centro. El reclamo apuntó al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la recomposición salarial y el sostenimiento del sistema público de educación, ciencia y salud.
La cuarta Marcha Federal Universitaria volvió a reunir este martes a estudiantes, docentes, nodocentes, autoridades académicas, gremios y organizaciones sociales en distintos puntos del país, con un mensaje unificado al Gobierno nacional: que cumpla la Ley de Financiamiento Universitario y garantice los recursos necesarios para sostener el funcionamiento de las universidades públicas.
En CABA, la movilización tuvo como epicentro Plaza de Mayo, donde confluyeron columnas que comenzaron a concentrarse desde el mediodía en distintos puntos de la ciudad. La convocatoria central estaba prevista para las 17, con la participación de universidades nacionales, federaciones estudiantiles, sindicatos docentes y nodocentes, centrales obreras y sectores políticos que acompañaron el reclamo.
El acto cerró con la lectura de un documento consensuado por el Consejo Interuniversitario Nacional, el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina. Allí se advirtió que el financiamiento del sistema universitario nacional atraviesa una situación “crítica” y se cuestionó al Poder Ejecutivo por no aplicar la ley aprobada y ratificada por el Congreso.
El texto leído en Plaza de Mayo sostuvo que las transferencias a las universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, y que los salarios universitarios perdieron alrededor del 37,13% de poder adquisitivo entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. También se reclamó por becas, obras sociales, hospitales universitarios y políticas de investigación científica.
Uno de los tramos más fuertes del texto apuntó directamente a la dimensión institucional del conflicto: “Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. En el cierre, las organizaciones hicieron un pedido explícito al máximo tribunal: “Le pedimos a la Corte Suprema de Justicia que nos acompañe, que escuche el clamor de todas las calles y plazas de la república, que impida que el Gobierno nacional siga incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario”.
La jornada en la capital nacional terminó sin incidentes de gravedad. Tras la lectura del documento, los manifestantes comenzaron a desconcentrar de manera pacífica. Según el reporte difundido sobre el operativo sanitario, sólo se registraron dos asistencias médicas durante el acto central.
Córdoba también marchó con una convocatoria masiva
En Córdoba, la movilización tuvo una fuerte presencia de la comunidad universitaria local. La concentración comenzó a las 15 en el Monumento de la Reforma, en Ciudad Universitaria, y la columna partió alrededor de las 15.30 hacia el centro. El acto central se realizó desde las 17.30 en la esquina de Bulevar San Juan y Vélez Sarsfield.
La convocatoria cordobesa reunió a estudiantes, docentes, nodocentes, investigadores, autoridades universitarias y organizaciones gremiales y sociales. Participaron sectores vinculados a la Universidad Nacional de Córdoba, la UTN Facultad Regional Córdoba, la Universidad Provincial de Córdoba, ADIUC, la Gremial San Martín y la Federación Universitaria de Córdoba, entre otros espacios.
En la previa, la presidenta de la Federación Universitaria de Córdoba, Coni Keegan, había resumido el sentido de la marcha al señalar que en Córdoba y en todo el país la movilización era “en defensa de la educación pública, de la universidad y de la ciencia nacional”. Durante la protesta también se escucharon reclamos por salarios docentes y nodocentes, financiamiento para funcionamiento universitario y continuidad de programas de investigación y becas.
Entre los respaldos políticos presentes en Córdoba estuvo la diputada Natalia de la Sota, quien acompañó la movilización y planteó: “Queremos universidades públicas financiadas con docentes bien pagos, eso estamos reclamando”. Además, sostuvo que “la universidad pública es un orgullo nacional” y pidió que el Gobierno escuche el mensaje de la calle.
La marcha cordobesa tuvo además un peso simbólico particular por el lugar de concentración inicial. El Monumento de la Reforma volvió a funcionar como punto de encuentro de una protesta que enlazó el reclamo actual con la tradición universitaria de Córdoba y con la defensa de la educación pública como motor de movilidad social.
El mensaje común de la jornada fue claro: las universidades públicas sostienen que no alcanza con garantizar clases si no hay presupuesto actualizado, salarios dignos, becas, investigación, extensión y hospitales universitarios en funcionamiento. Con esa consigna, la cuarta marcha volvió a instalar el conflicto universitario como uno de los principales frentes abiertos entre el sistema educativo y el Gobierno nacional.




































