La tradicional prueba de mountain bike celebró su 30ª edición con una convocatoria récord en el Valle de Punilla. Los ganadores de la general fueron Agustín Durán y Julieta Zurita, en un fin de semana que volvió a convertir a La Cumbre en el gran punto de encuentro del ciclismo de montaña argentino.
El Desafío del Río Pinto volvió a mostrar este domingo por qué es uno de los eventos deportivos más convocantes de Córdoba. En su 30ª edición, la tradicional carrera de mountain bike reunió a 6.020 corredores en competencia y tuvo como epicentro a La Cumbre, que durante todo el fin de semana vivió una verdadera fiesta del deporte y la actividad al aire libre.

En la clasificación general masculina, el triunfo quedó para Agustín Durán, que se impuso en una definición ajustada y se quedó con una de las ediciones más especiales de la prueba. Entre las mujeres, la ganadora fue Julieta Zurita, que volvió a destacarse en una competencia de alto nivel y fuerte exigencia física sobre el circuito serrano.
Más allá de los nombres propios y del resultado deportivo, la carrera volvió a desplegar su mezcla habitual de esfuerzo, paisaje y masividad. Miles de ciclistas de distintos puntos del país y también del exterior llegaron a Punilla para ser parte de una prueba que ya se consolidó como una marca registrada del calendario nacional del mountain bike.

Durante la competencia, el intendente Pablo Alicio entregó a la agrupación Los Amigos de Río Pinto una plaqueta en reconocimiento “a los 30 años de la carrera de ciclismo de montaña más grande de América”. Ya sobre el cierre del fin de semana, el mandatario destacó: “Despedimos tres días increíbles, emotivos, inolvidables… Los esperamos el año próximo para seguir disfrutando, a pura adrenalina, lo mejor del ciclismo de montaña en La Cumbre, capital nacional del Mountain Bike”.

Impacto turístico y movimiento regional
Pero más allá del resultado deportivo, uno de los efectos más visibles volvió a sentirse en la actividad turística. La llegada de corredores, equipos y acompañantes generó ocupación plena no sólo en La Cumbre, sino también en localidades cercanas como San Marcos Sierras, Capilla del Monte y San Esteban, con un fuerte movimiento en alojamientos, gastronomía y comercios.
Durante tres días, además, el aeródromo de La Cumbre funcionó como una verdadera ciudad deportiva, con más de 200 stands, espacios gastronómicos y propuestas para toda la familia, ampliando el alcance del evento mucho más allá de la competencia en sí.
Con esos números y con otra convocatoria multitudinaria, el Desafío del Río Pinto cerró una edición especial por sus 30 años y volvió a confirmar su peso deportivo, turístico y económico para toda la región.
Fotos: Jorge Gainza







































