Tras meses de tensión, protestas vecinales y fallos judiciales, el histórico quebracho blanco fue removido este domingo a unos 35 metros de su ubicación original.
El Quebracho Blanco de la avenida Padre Luchesse, en Villa Allende, fue finalmente trasladado este domingo por la mañana. El ejemplar de más de 280 años había generado una fuerte controversia entre el avance de la obra vial y la preservación del patrimonio natural.
Un operativo tenso y con incidentes
El sábado fue una jornada agitada en los alrededores del árbol. La grúa que iba a encargarse del traslado sufrió un desperfecto mecánico, lo que obligó a interrumpir el operativo. Mientras tanto, vecinos y ambientalistas que permanecían en el lugar fueron desalojados por efectivos de la Guardia de Infantería.
La tensión creció tras el desalojo, con numerosas críticas en redes sociales por el modo en que se manejó la situación. “No hay palabras para describir tanto dolor y tristeza que se podía haber evitado corriendo la traza dos metros”, expresaron desde la cuenta Quebracho Blanco en Instagram.
El traslado
Durante la mañana del domingo, la empresa contratada —proveniente de Tucumán— anunció que había solucionado el problema técnico y reanudó las tareas.
Pasadas las 12 del mediodía, el árbol fue extraído de su sitio original y trasladado a unos 35 metros de distancia, acompañado por un grupo de vecinos y organizaciones ambientales que registraron el momento.
Desde el municipio aseguraron que el proceso fue exitoso. Resaltaron que el sistema radicular alcanzaba los 5 metros de profundidad, lo que facilitó el operativo y mejora las chances de que el ejemplar sobreviva.
Lo que sigue
Aunque el árbol ya fue reubicado, la polémica continúa. Vecinos autoconvocados insisten en que el traslado era evitable y que la obra pudo haberse adaptado. Legisladores provinciales, en tanto, siguen impulsando el proyecto para declarar al quebracho como monumento natural, en reconocimiento a su valor histórico y ambiental.




































