A once años del femicidio de Andrea Castana en el Cerro de la Cruz, el Fiscal General de Córdoba resolvió trasladar la causa a los Tribunales de Cosquín para que continúe bajo la conducción de Silvana Pen, la funcionaria judicial que en los últimos años impulsó avances clave en una investigación que todavía no tiene imputados.
La investigación por el crimen de Andrea Castana, uno de los casos más conmocionantes en la historia judicial de Villa Carlos Paz, tendrá un cambio de jurisdicción. El Fiscal General de la provincia, Juan Manuel Delgado, resolvió que el expediente deje de tramitar en la Fiscalía del Segundo Turno de Villa Carlos Paz y pase a los Tribunales de Cosquín, donde seguirá bajo la órbita de la fiscal Silvana Pen.
La decisión se conoció este lunes y responde a un pedido formulado por los padres de Andrea, que solicitaron que la causa acompañara a Pen tras su reciente asunción como fiscal del Segundo Turno de Cosquín. La presentación fue impulsada por los abogados Daniela Pavón, en representación de Luis Castana, y Gerardo Batistón, por Alicia Villafañe.
Una causa abierta desde 2015
El expediente permanecía desde 2015 en la fiscalía a cargo de Ricardo Mazzuchi, en Villa Carlos Paz. Sin embargo, en los últimos tres años, buena parte de la instrucción estuvo en manos de Silvana Pen, quien retomó el caso con un nuevo enfoque tras una larga etapa sin resultados concretos.
Andrea Castana tenía 35 años cuando fue asesinada. El 11 de marzo de 2015 dejó a sus hijos en el colegio y subió a caminar al Cerro de la Cruz. Cuando descendía por el sendero, fue atacada. Su cuerpo apareció dos días después, en las inmediaciones de la estación 9 del Vía Crucis, con signos de agresión sexual.
A más de una década del hecho, la causa sigue impune.
El giro que dio la investigación
Uno de los cambios más relevantes en el expediente se produjo cuando Pen decidió revisar desde cero antecedentes de abusos y violaciones ocurridos en la zona de influencia de los tribunales de Carlos Paz. Esa búsqueda llevó a detectar una denuncia de 2004 por una violación ocurrida en un sector cercano al lugar donde fue hallado el cuerpo de Andrea.
A partir del cotejo de muestras, la investigación encontró una coincidencia total entre el ADN obtenido en aquel ataque y el material genético hallado en el cuerpo de Andrea. Ese dato fortaleció una de las hipótesis más consistentes del expediente: la posible actuación de un agresor serial en el sector del Cerro de la Cruz, con antecedentes de ataques sexuales previos en la misma área.
Con posterioridad, la causa sumó otra medida de peso: en mayo de 2024 se enviaron muestras genéticas al FBI en Estados Unidos, con el objetivo de explorar relaciones parentales en bases de datos genealógicas internacionales y avanzar así en la identificación del responsable.
Además, en diciembre de 2024, el Gobierno de Córdoba actualizó la recompensa oficial y la elevó a 10 millones de pesos para quien aporte datos útiles que permitan esclarecer el caso.
Una herida abierta para Carlos Paz
El traslado a Cosquín se da pocos días después de que se cumplieran 11 años del femicidio. En ese tiempo, la causa acumuló miles de fojas, múltiples líneas investigativas, cambios de abogados y largos períodos de frustración para la familia, que nunca dejó de reclamar justicia.
El caso Andrea Castana marcó profundamente a Villa Carlos Paz por la brutalidad del crimen, por el escenario en el que ocurrió y por el paso del tiempo sin una respuesta definitiva. La expectativa ahora está puesta en que el cambio de sede permita sostener el impulso que la investigación había recuperado en los últimos años bajo la conducción de Silvana Pen.





































