Fernando Reynoso será juzgado por homicidio con dolo eventual por el siniestro vial ocurrido en octubre de 2025 sobre avenida San Martín. La familia de la víctima venía reclamando que la causa llegara a debate oral.
La causa por la muerte de Diego Pérez, el joven de 25 años que falleció tras un choque ocurrido en Villa Carlos Paz, fue elevada a juicio en los últimos días por el fiscal del Segundo Turno, Ricardo Mazuchi.
El único acusado que se sentará en el banquillo será Fernando Reynoso, de 24 años, efectivo policial imputado por el delito de homicidio con dolo eventual. Se trata de una figura más grave que el homicidio culposo y prevé penas de 8 a 25 años de prisión.
El hecho ocurrió el 18 de octubre de 2025 sobre avenida San Martín, en el ingreso a la ciudad. Según la reconstrucción de la causa, Diego Pérez circulaba en un Volkswagen Gol rumbo a su trabajo cuando, en el cruce con Vélez Sarsfield, fue embestido por un Volkswagen Trend conducido por Reynoso.
El impacto fue violentísimo y provocó la muerte del joven. Durante la investigación también se incorporó el resultado del test de alcoholemia practicado al acusado, un elemento que será valorado en el debate oral junto con el resto de las pruebas reunidas en el expediente.
En un primer momento, la causa había sido encuadrada como homicidio culposo. Sin embargo, la Fiscalía agravó luego la imputación a homicidio simple con dolo eventual, al considerar que el acusado habría representado el riesgo que generaba su conducta y, aun así, continuó adelante.
Actualmente, Reynoso cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica, beneficio que fue otorgado por la Cámara de Apelaciones y que generó un fuerte rechazo de los familiares de la víctima.
La familia de Diego Pérez sostuvo durante meses un reclamo público para que la causa avanzara hacia el juicio oral. En mayo, familiares y amigos realizaron una protesta frente a los Tribunales de Villa Carlos Paz bajo la consigna “Ni un paso atrás”, donde pidieron justicia y cuestionaron la situación procesal del imputado.
En aquella movilización, Margarita, madre de Diego, expresó su dolor por la prisión domiciliaria de Reynoso. “Él está gozando de su familia mientras nosotros tenemos que ir a ver a mi hijo al cementerio”, sostuvo, y remarcó que seguirán reclamando “para que el caso de mi hijo sea escuchado y tenga la justicia que se merece”.
Con la elevación a juicio, ahora resta definir qué Cámara estará a cargo del proceso y cuándo se fijará la fecha de las audiencias. Allí se debatirá la responsabilidad penal de Reynoso en un caso que volvió a poner en el centro de la discusión los siniestros viales fatales, la conducta al volante y el reclamo de justicia de las familias.


































