martes, octubre 27, 2026
Home Nacionales El empleo asalariado formal perdió 370.000 puestos desde 2023 y el salario...

El empleo asalariado formal perdió 370.000 puestos desde 2023 y el salario mínimo cayó más del 40%

Un informe de la UBA y el CONICET reveló que en el último año desaparecieron 155.000 empleos registrados. El sector privado acumula 14 meses consecutivos de caída y retrocedió a niveles de 2014. El salario mínimo, por su parte, perdió el 40,8% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023 y se encuentra en su valor real más bajo desde junio de 2003.


El deterioro del mercado laboral argentino continúa profundizándose, tanto por la pérdida de puestos de trabajo registrados como por la reducción del poder adquisitivo de los ingresos. Desde noviembre de 2023, el empleo asalariado formal acumula una caída de 370.000 puestos, mientras que el salario mínimo perdió más del 40% de su valor real.

Los datos surgen del último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), perteneciente a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET, difundido el 23 de octubre.

El relevamiento, elaborado a partir de estadísticas oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), muestra que en julio de 2026, último mes con información completa disponible, el empleo asalariado formal total se redujo en 9.100 puestos respecto de junio.

Con esa nueva caída, la cantidad de trabajadores asalariados registrados se ubicó en aproximadamente 9,93 millones de personas, un 1,5% menos que un año atrás. En términos absolutos, la comparación interanual representa la desaparición de 155.000 puestos de trabajo.

La reducción acumulada desde noviembre de 2023 alcanza el 3,6%, equivalente a 370.000 empleos menos. Esa cifra comprende a los asalariados registrados de empresas privadas, del sector público y de casas particulares, pero no incluye otras modalidades laborales, como autónomos, monotributistas o trabajadores informales.

La comparación histórica también refleja el retroceso: la cantidad total de asalariados formales volvió a ubicarse en niveles similares a los de abril de 2022.

El sector privado lleva 14 meses consecutivos de caída

La mayor parte del deterioro reciente se concentra en las empresas privadas, donde la reducción del empleo se mantiene sin interrupciones desde junio de 2025.

Durante julio se perdieron 12.700 puestos asalariados privados registrados, una caída del 0,2% mensual que duplicó aproximadamente la cantidad de empleos desaparecidos en junio, cuando el retroceso había sido de 6.300 trabajadores.

De esta manera, el sector acumula 14 meses consecutivos de contracción, con una dotación que descendió a alrededor de 6,1 millones de asalariados.

En comparación con noviembre de 2023, las empresas privadas cuentan con 266.000 trabajadores registrados menos, lo que representa una disminución del 4,2%. Solo durante los últimos doce meses, la pérdida alcanzó los 134.000 puestos.

El informe destaca que la cantidad actual de trabajadores privados formales es similar a la registrada en mayo de 2014, más de doce años atrás. Además, se encuentra un 4,7% por debajo del máximo histórico alcanzado en agosto de 2023.

La evolución del empleo público presenta algunas diferencias. En julio se incorporaron 4.700 trabajadores registrados, lo que permitió compensar parcialmente la contracción del sector privado. Sin embargo, desde noviembre de 2023 el Estado también acumula una reducción de aproximadamente 83.000 puestos.

En casas particulares, en tanto, se perdieron otros 1.100 empleos durante julio y 22.000 desde noviembre de 2023.

Industria y comercio encabezan la pérdida de puestos

El retroceso laboral alcanza a buena parte de las actividades económicas, aunque la industria manufacturera y el comercio aparecen entre los sectores más afectados.

En julio, el comercio perdió 3.800 empleos y la industria otros 2.800, mientras que la construcción registró una reducción cercana a los 2.200 trabajadores.

En total, ocho de los trece sectores privados analizados disminuyeron sus dotaciones de personal.

La situación industrial resulta especialmente significativa por la persistencia de las pérdidas. Desde septiembre de 2023 desaparecieron casi 95.000 puestos de trabajo registrados en esa actividad, de los cuales aproximadamente 51.000 corresponden a los últimos doce meses.

Según el IIEP, el empleo industrial cayó en 33 de los últimos 35 meses, una secuencia que muestra la continuidad del deterioro.

El comercio también presenta una tendencia sostenida: después de haber registrado una recuperación hasta mediados de 2025, acumula catorce meses consecutivos de reducción de personal.

En la construcción, la cantidad de trabajadores formales se ubicó en aproximadamente 377.000 durante julio, uno de los niveles más bajos de la serie iniciada en 2009, exceptuando los períodos más críticos. Desde mayo de 2023, cuando alcanzó su máximo, el sector perdió alrededor de 94.000 empleos.

La caída no fue uniforme en todas las actividades. La minería registró un aumento mensual del 0,4% en sus puestos de trabajo y el sector de electricidad, gas y agua creció un 0,1%, aunque estos resultados fueron insuficientes para compensar las pérdidas generales.

Córdoba perdió cerca de 11.000 empleos privados en un año

La provincia de Córdoba también muestra un deterioro persistente del empleo privado registrado.

De acuerdo con los datos del SIPA, durante julio la cantidad de trabajadores formales en empresas cordobesas disminuyó un 0,2%, en línea con el promedio nacional.

En la comparación interanual, la provincia perdió cerca de 11.000 puestos privados registrados, al pasar de aproximadamente 520.000 trabajadores en julio de 2025 a poco más de 509.000 en julio de este año.

El retroceso es todavía mayor si se toma como referencia julio de 2023, cuando Córdoba contaba con unos 530.900 asalariados privados. Desde entonces, la pérdida acumulada supera los 21.000 empleos.

El panorama nacional muestra una distribución territorial amplia de las dificultades. Durante julio, el empleo privado cayó en 17 jurisdicciones, aumentó en seis y permaneció sin cambios en una.

Las mayores reducciones porcentuales se observaron en Santa Cruz, con una baja del 0,9%, y en Corrientes y Mendoza, ambas con retrocesos del 0,7%.

La actividad económica creció respecto de 2023, pero el empleo no acompañó

Uno de los aspectos centrales del informe es la diferencia entre la evolución de la producción y la cantidad de trabajadores registrados.

Según los investigadores, la actividad económica de julio de 2026 se encontraba un 2,2% por encima de noviembre de 2023, mientras que el empleo asalariado privado había disminuido un 4,2% durante el mismo período.

Esta comparación muestra que el nivel de producción logró superar el registrado a fines de 2023, pero esa evolución no estuvo acompañada por una recuperación equivalente de los puestos formales.

El estudio advierte, de todos modos, que la actividad económica acumulaba una caída del 4,1% durante los primeros siete meses de 2026, por lo que la comparación positiva con noviembre de 2023 convive con un deterioro más reciente.

Las diferencias también aparecen al analizar determinadas actividades. En minería, por ejemplo, la producción creció un 8,4% interanual, pero el empleo registrado retrocedió un 1,3%. En hoteles y restaurantes, la actividad aumentó un 2,5% mientras la cantidad de trabajadores disminuyó un 1,8%.

En cambio, sectores como la industria, el comercio y la construcción registraron caídas tanto en el nivel de actividad como en el empleo.

El IIEP identifica este comportamiento como un desacople entre producción y trabajo registrado, que permite observar una recuperación económica desigual y sin una expansión equivalente de las oportunidades laborales formales.

El salario mínimo cayó a su nivel más bajo desde junio de 2003

El otro indicador que refleja el deterioro del mercado laboral es la evolución del salario mínimo, vital y móvil.

En septiembre de 2026, su valor nominal se ubicó en 383.800 pesos, pero su capacidad de compra permaneció sin cambios respecto de agosto, después de catorce meses consecutivos de disminuciones reales.

La pérdida acumulada es considerable: entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026, el salario mínimo perdió el 40,8% de su poder adquisitivo.

El informe señala que su valor real actual es inferior al registrado en 2001, antes de la crisis que terminó con la convertibilidad, y constituye el más bajo desde junio de 2003.

La comparación con su máximo histórico resulta todavía más pronunciada. Respecto de septiembre de 2011, el salario mínimo acumula una pérdida de poder de compra del 67,1%, por lo que actualmente representa apenas un tercio de aquel valor.

La evolución de las remuneraciones promedio del sector privado formal presenta resultados diferentes según el indicador utilizado.

El Índice de Salarios del INDEC mostró en agosto una recuperación real mensual del 1,15%, aunque todavía se encontraba un 2,3% por debajo de noviembre de 2023.

Por su parte, la remuneración promedio registrada por el SIPA tendría, según los datos preliminares de agosto, una mejora real del 0,8% respecto de aquel mes. Se trata de mediciones distintas, que reflejan una evolución salarial heterogénea y no modifican el fuerte deterioro acumulado del salario mínimo.

El escenario que describe el informe combina así tres tendencias: una reducción de 370.000 puestos asalariados formales desde noviembre de 2023, catorce meses consecutivos de pérdida de empleo privado y un salario mínimo cuyo poder adquisitivo retrocedió a valores de hace más de dos décadas.

La persistencia de estos indicadores muestra que la evolución de la actividad económica todavía no se traduce en una recuperación sostenida del empleo registrado ni en una mejora generalizada de los ingresos laborales.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here