El capitán ingresó en el segundo tiempo del 2-2 en Córdoba y apenas 16 minutos después debió salir por una molestia en el isquiotibial derecho. Este sábado se realizará estudios para determinar el grado de la lesión. El técnico ya anticipó que lo considera prácticamente descartado para enfrentar a Vasco da Gama.
El empate 2-2 entre Boca e Instituto en el estadio Mario Alberto Kempes dejó una preocupación mucho más grande que los dos puntos perdidos para el conjunto xeneize: Leandro Paredes ingresó en el segundo tiempo y debió abandonar apenas 16 minutos después por una molestia muscular en el isquiotibial derecho.
El capitán había comenzado el encuentro en el banco como parte de la rotación dispuesta por Rodolfo Arruabarrena, pensando justamente en la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama.
Entró a los 9 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Milton Delgado, pero poco después sintió una molestia en la parte posterior de la pierna derecha y pidió el cambio. Santiago Ascacíbar ocupó su lugar.
Paredes salió rengueando, fue consolado por varios compañeros y se dirigió directamente al vestuario, donde recibió hielo en la zona afectada.
Este sábado tiene previsto realizarse estudios para conocer con precisión el grado de la lesión.
Hasta el mediodía, Boca no había difundido un parte médico oficial, por lo que todavía no corresponde hablar de un desgarro ni establecer plazos de recuperación.
Arruabarrena ya lo ve afuera del martes
Más allá de la espera por los estudios, el propio entrenador dejó pocas expectativas respecto de su presencia en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, prevista para este martes 13 ante Vasco da Gama en la Bombonera.
“Se tendrá que hacer los estudios. Al salir y por las caras supongo que para el martes está descartado, es lo que pienso”, sostuvo Arruabarrena después del encuentro.
El técnico fue prudente respecto del diagnóstico.
“No sé lo que tiene, sería inapropiado”, agregó, antes de remarcar la importancia del mediocampista: “Es nuestro capitán, sabemos lo que genera dentro y fuera del grupo”.
La preocupación se potencia por el momento del calendario. Boca está a pocos días de comenzar una serie que definirá su acceso a la final de la Sudamericana y Paredes es uno de los ejes futbolísticos del equipo, tanto por su manejo de la pelota como por su influencia en la pelota detenida y la organización del mediocampo.
Las alternativas para reemplazarlo
Arruabarrena ya empezó a pensar en un equipo sin Paredes y mencionó tres alternativas concretas.
“Hoy ha jugado Williams Alarcón, el Chelo Delgado ha tenido minutos, tuvo algunos el Ruso Ascacíbar. Podemos armar un buen medio”, explicó.
Ninguno ofrece exactamente las mismas características.
Milton Delgado aparece como una opción natural para ocupar la zona central y dar continuidad al circuito de pases. Santiago Ascacíbar puede aportar mayor recorrido, recuperación y presión, mientras Williams Alarcón ofrece otra alternativa para reforzar la mitad de la cancha.
La decisión dependerá también de cómo quiera plantear Arruabarrena la primera semifinal ante Vasco.
El entrenador ya adelantó que el reemplazo será “con diferentes características”, consciente de que Boca no tiene otro futbolista que reproduzca exactamente la influencia de Paredes.
Una lesión en el peor momento
La situación resulta especialmente frustrante porque Paredes había comenzado como suplente precisamente para administrar sus cargas.
Venía de disputar cuatro partidos consecutivos y Arruabarrena había decidido preservarlo inicialmente pensando en la Sudamericana. La necesidad de modificar el desarrollo ante Instituto terminó llevándolo a la cancha durante el complemento.
Su participación duró apenas 16 minutos.
Ahora Boca espera los estudios para conocer el alcance real de la lesión. Hasta entonces, el único dato firme es que el capitán tiene una molestia en el isquiotibial derecho y que, incluso antes de contar con un diagnóstico definitivo, su entrenador ya considera muy difícil que pueda estar el martes.
Lo que viene
Boca recibirá a Vasco da Gama este martes 13 de octubre, por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana.
La revancha se disputará una semana después, el martes 20, en Brasil.
Entre ambos compromisos, el Xeneize deberá recibir a Talleres, el viernes 16, por el Torneo Clausura.



































