Después de años de escasa presencia pública, la entidad inició un proceso de reconstrucción institucional que apunta a recuperar socios, escuchar directamente a comerciantes y empresarios, producir información sobre la economía local y volver a intervenir en los grandes debates de la ciudad. Gustavo Triverio, vicepresidente del Centro Comercial, plantea una representación más amplia, con capacitación, diálogo público-privado e independencia partidaria.
“Nos estamos sacando la tierra, nos estamos sacudiendo el polvo.”
Con esa imagen, Gustavo Triverio describe el momento que atraviesa el Centro Comercial, Industrial, Profesional y de Servicios de Villa Carlos Paz.
La frase tiene algo de diagnóstico y algo de declaración de intenciones. Después de un período en el que la institución perdió presencia pública y contacto con buena parte del sector al que históricamente buscó representar, la conducción actual pretende reconstruirla prácticamente desde sus bases: revisar quiénes siguen siendo socios, incorporar nuevos sectores, volver a caminar los comercios, recuperar interlocución con los gobiernos y generar una agenda propia sobre los problemas económicos de la ciudad.
El relanzamiento tuvo una primera expresión pública el viernes pasado en la sede de 9 de Julio 555, con la presencia de representantes del sector privado, autoridades provinciales y municipales y dirigentes empresarios.

Pero Triverio dejó claro durante una extensa entrevista con VillaNos Radio que aquella actividad fue apenas la presentación de un proceso mucho más largo.
El desafío, según plantea, es volver a convertir al Centro Comercial en una institución capaz de representar efectivamente al entramado productivo de Villa Carlos Paz.
Y hacerlo con una condición que considera central: “Las instituciones no tienen que ser presas de banderas políticas”.
Volver a existir hacia afuera
Uno de los primeros objetivos es elemental: que comerciantes, profesionales, industriales y prestadores vuelvan a identificar al Centro Comercial como un espacio al que pueden recurrir.
“Empezar a abrirnos al público, abrir las puertas, empezar a tener ya un acceso directo al sector productivo de Carlos Paz”, resumió Triverio.
La definición de “sector productivo” no es casual.
La nueva etapa busca ampliar una identidad históricamente asociada casi exclusivamente con el comercio. La intención es incorporar también a industriales, profesionales, prestadores de servicios, trabajadores de distintos oficios y pequeños y medianos empresarios.
La institución pretende, en definitiva, representar una economía local que hoy es bastante más diversa que aquella sobre la que se construyeron los centros comerciales tradicionales.
Triverio conoce la entidad desde adentro. Participa desde hace unos ocho años y tuvo una fuerte vinculación con el área de capacitación, además de desempeñarse como capacitador de la Federación de Comercio de Córdoba.
Ahora habla de la necesidad de “aggiornarse”.
Eso implica modernizar el padrón, la comunicación con los socios, las herramientas de capacitación y, especialmente, la capacidad para producir información propia sobre lo que realmente está ocurriendo en la economía de Villa Carlos Paz.
Un padrón que también refleja los años de quietud
El punto de partida es un padrón de alrededor de 150 socios, aunque el propio Triverio advierte que esa cifra todavía debe ser depurada.
“Estamos haciendo un trabajo de depurar y actualizar los socios que teníamos”, explicó.
Cuando comenzaron a retomar contactos encontraron comercios que ya no existen, otros que modificaron su actividad y una base institucional que había quedado desactualizada.
Por eso, la tarea tiene dos caras: recuperar vínculos anteriores y salir a buscar nuevos asociados.
Pero el objetivo no es solamente aumentar una cifra.
La conducción pretende volver a conectarse con quienes sostienen diariamente un comercio, una empresa, un estudio profesional o un emprendimiento y reconstruir desde allí una representación que durante los últimos años se debilitó.
La crisis que obligó a reaccionar
La reactivación institucional tuvo un disparador muy concreto.
Después de la última temporada comenzaron a acercarse comerciantes atravesados por dificultades económicas, algunos con negocios cerrados y otros evaluando la posibilidad de bajar definitivamente las persianas.
Triverio contó que hubo incluso empresarios que, buscando un espacio donde plantear sus problemas, no sabían que el Centro Comercial continuaba funcionando.
Ese dato terminó siendo una señal difícil de ignorar.
“Nos pusimos frente a esta problemática para empezar a llevar una solución”, explicó.
Y reconoció que fue ese escenario el que terminó acelerando la decisión de reactivar la entidad: “Fue el motor que me impulsó a decir: bueno, ¿qué hacemos? ¿Por qué no podemos actualizar nuestro Centro Comercial y que esta institución vuelva a cobrar vida?”.
Durante ese proceso apareció un grupo de aproximadamente 60 comerciantes atravesados por diferentes niveles de dificultad.
La crisis existe, pero no explica todo
Triverio tampoco reduce cada local vacío al mismo fenómeno.
Reconoce problemas de consumo, costos y rentabilidad, pero señala que la estructura comercial de Villa Carlos Paz está atravesando además transformaciones propias.
Hay negocios que se mudan, otros que buscan nuevos corredores, emprendimientos que nacen con una lógica exclusivamente estacional, rubros saturados y proyectos que fueron iniciados sin un análisis suficiente del mercado.
Incluso utilizó la expresión “comercio golondrina” para describir emprendimientos que llegan atraídos por una temporada fuerte y desaparecen cuando el resultado esperado no se concreta.
El diagnóstico, por lo tanto, tiene varias capas.
Hay una coyuntura económica que presiona sobre la actividad, pero también una ciudad cuyo mapa comercial y hábitos de consumo están cambiando.
Entre las dificultades más inmediatas, Triverio identifica impuestos, tarifas de servicios, alquileres y caída del consumo.
“Son algunas de las problemáticas que hacen que al comerciante se le haga cuesta arriba poder sostener un comercio”, sostuvo.
La nueva conducción pretende atender esas urgencias sin reducir la agenda institucional únicamente a reclamar alivios.
Una ciudad comercial que se desplazó del centro
Una de esas transformaciones es territorial.
Durante décadas, hablar de comercio en Villa Carlos Paz remitía casi automáticamente al centro.
Hoy esa identificación resulta insuficiente.
Triverio menciona el crecimiento de corredores sobre Hipólito Yrigoyen, Los Sauces y Cárcano, además de sectores donde los nuevos desarrollos inmobiliarios incorporan locales comerciales en planta baja.
“Ya la gente no transita solamente al centro a hacer compras”, observó.
Ese cambio obliga también al Centro Comercial a modificar su propia mirada.
Si pretende representar la actividad económica de la ciudad, no puede seguir pensándose exclusivamente desde el casco céntrico tradicional.
Tiene que salir hacia esos nuevos polos y entender cómo funcionan.
El otro gran cambio ocurre en una pantalla
La transformación más profunda ni siquiera es territorial.
Es digital.
Triverio entiende que la pandemia aceleró definitivamente una modificación en los hábitos de consumo que muchos comercios locales todavía están procesando.
“Dejamos lo offline y pasamos a lo online a la hora de la compra”, señaló.
Redes sociales, tiendas digitales, mensajería, plataformas y nuevos medios de pago cambiaron la forma en que una persona busca, compara y finalmente compra un producto.
Por eso, sostiene, “hoy tenemos que tener presencia tanto en lo offline como en lo online”.
La primera capacitación anunciada por la entidad apuntará precisamente a ese problema.
Está prevista para octubre, en dos jornadas, y estará orientada al armado de tiendas online, estrategias de venta por internet y utilización de herramientas digitales.
“Tenemos que amigarnos con la tecnología”, sintetizó.
Pero el propio Triverio reconoce una contradicción que atraviesa a muchos pequeños negocios: modernizarse cuesta dinero justamente cuando falta dinero.
Un comerciante puede entender perfectamente que necesita mejorar sus redes, contratar asesoramiento profesional o desarrollar una tienda virtual, pero al mismo tiempo verse obligado a elegir entre esa inversión, el alquiler, una factura de energía o una deuda pendiente.
La transformación digital es necesaria, pero no ocurre sobre un terreno económico favorable.
Comercio y turismo, una discusión inseparable
La nueva conducción pretende además intervenir en una agenda que excede los reclamos estrictamente comerciales: qué está ocurriendo con Villa Carlos Paz como destino turístico.
Triverio plantea que no alcanza con contabilizar visitantes.
La pregunta es qué tipo de turismo llega y cuánto movimiento económico deja efectivamente en la ciudad.
“¿Qué tipo de público viene?”, se preguntó durante la entrevista, y avanzó sobre una inquietud todavía más concreta: si llega un visitante “que consuma, que gaste”.
La preocupación está puesta sobre el derrame hacia comercios, gastronomía, entretenimiento, servicios y alojamiento.
De allí surge otra de las frases con las que busca sintetizar la agenda de la nueva etapa: lograr “que Carlos Paz vuelva a estar en la góndola de los destinos más importantes de la República Argentina”.
El planteo coloca al Centro Comercial en una discusión más amplia que tasas, alquileres o ventas.
Habla de promoción, eventos, temporadas, consumo y capacidad de competir con otros destinos turísticos.
Una alianza público-privada, pero sin subordinación
El acto de relanzamiento también intentó mostrar esa nueva vocación institucional.
La presentación contó con la presencia de la secretaria de Comercio de Córdoba, Nadia Villegas; el secretario General y de Vinculación Institucional de la Municipalidad, Juan Lucero; y el presidente de la Federación Comercial de Córdoba, Fausto Brandolín.

Triverio resumió la imagen que pretendían transmitir como “una alianza estratégica, el sector público, el sector privado”.
El Centro Comercial quiere reconstruir canales estables con ambos niveles del Estado y, al mismo tiempo, fortalecer su articulación con las entidades empresarias que representan al sector.
Durante los últimos años, reconoce, la relación con el municipio perdió intensidad y la institución tuvo poca participación en discusiones que afectaban directamente a la actividad.
La intención ahora es recuperar ese lugar para plantear problemas, negociar, formular propuestas y participar de las decisiones que involucren al sector.
Pero Triverio insiste en que el diálogo no debe confundirse con alineamiento político.
Trabajar con otras instituciones
La misma lógica se extiende hacia otras entidades.
El Centro Comercial pretende articular con la Asociación Hotelera, la Cámara de Turismo, el sector inmobiliario y organizaciones empresarias y profesionales.
“El trabajo mancomunado es lo que a nosotros nos va a poder permitir solucionar problemas, generar acciones y proyectar siempre en beneficio de lo que es la ciudad”, sostuvo Triverio.
Su definición es la de un “Centro Comercial abierto al público y a las instituciones”.
La idea parte de una constatación bastante sencilla: muchos de los problemas económicos de Villa Carlos Paz no pertenecen exclusivamente a un sector.
Turismo, comercio, hotelería, construcción, servicios y mercado inmobiliario forman parte de un mismo entramado y terminan afectados por variables comunes.
Si el comerciante no llega, la institución tendrá que ir
Reconstruir representación también exige cambiar la forma de contacto.
Triverio reconoce que una institución empresaria no puede limitarse a convocar reuniones y esperar que los comerciantes concurran.
Muchos trabajan jornadas extensas y no tienen posibilidad de cerrar el local para participar.
Por eso propone invertir la lógica.
“Hay que ir a visitarlo al negocio, conocer cómo está trabajando”, sostuvo.
El objetivo es que el Centro Comercial comience a reunir “información precisa de cómo se maneja el comercio en Carlos Paz”.
Allí puede aparecer una de las herramientas más interesantes del proceso.
Hoy muchos datos sobre cierres, ventas, costos, vacancia de locales, evolución de rubros o expectativas empresarias circulan de manera fragmentaria, a partir de percepciones individuales.
Si la institución consigue sistematizar la información recogida comercio por comercio, podría construir una base propia para discutir políticas públicas y diagnosticar con mayor precisión la situación económica local.
“Las instituciones no tienen que ser presas de banderas políticas”
La reconstrucción del Centro Comercial se produce, además, cuando Villa Carlos Paz empieza lentamente a mirar hacia 2027.
Triverio no eludió esa dimensión.
“Estamos transitando en unos tiempos que son políticos”, reconoció.
Pero justamente por eso considera indispensable establecer límites desde el comienzo.
“Las instituciones no tienen que ser presas de banderas políticas.”
La preocupación es que una entidad empresaria termine convertida en plataforma para una candidatura o utilizada para acumular peso personal.
Triverio habló directamente del riesgo de “usar la bandera de una institución como para tener peso”.
Su propuesta es que el Centro Comercial mantenga relación con cualquier gobierno, reclame cuando considere necesario y acompañe medidas que beneficien al sector, pero sin transformarse en la extensión de un espacio partidario.
“Que no se embandere políticamente, sino que trabaje para el ciudadano de Villa Carlos Paz”, sintetizó.
Esa independencia no significa evitar conflictos.
Una entidad que pretende representar al sector productivo inevitablemente deberá discutir impuestos, tarifas, normas, infraestructura, promoción y políticas económicas con quienes gobiernan.
La diferencia está en que ese debate responda a una agenda institucional y no a una estrategia electoral.
“La discusión hay que trazarla como una herramienta para llegar a una idea”, planteó Triverio, “no para dividir bandos, cruzar veredas”.
Una institución todavía en reconstrucción
El proceso, de todos modos, está lejos de completarse.
Después del fallecimiento del presidente Jorge Fernández Campón, la continuidad institucional se resolvió a través de los mecanismos previstos por el estatuto y Triverio describe el presente como “una situación de emergencia”.
Antes de una renovación formal de autoridades hay que ordenar documentación, actualizar socios, revisar el padrón y normalizar distintos aspectos del funcionamiento interno.
El horizonte para una nueva conducción está colocado en principios de 2027, aunque todavía no existe una fecha definida.
“Para principio del año que viene empezar con la conducción exacta y como tiene que ser de la institución”, explicó.
La secuencia que propone es clara: primero reconstruir y después elegir.
Por ahora, reconoce, todo se sostiene con una fuerte cuota de voluntarismo.
“Hoy estamos trabajándolo a pulmón.”
Volver a representar
En definitiva, ese es el desafío que atraviesa toda la nueva etapa.
Reabrir una sede es relativamente sencillo.
Mucho más difícil es conseguir que comerciantes, empresarios, profesionales y prestadores vuelvan a sentir que detrás de esa puerta existe una institución que los escucha y los representa.
El Centro Comercial necesita recuperar socios, presencia pública, legitimidad e interlocución, pero también construir herramientas que tengan utilidad concreta para quienes desarrollan una actividad económica en Villa Carlos Paz.
La crisis comercial fue el llamado de atención.
Las capacitaciones, la actualización del padrón, las visitas a los negocios, la articulación con otras instituciones y la reconstrucción del vínculo con los gobiernos son los primeros movimientos.
Triverio imagina una entidad que pueda discutir no sólo los problemas del presente, sino también hacia dónde debería avanzar la economía de la ciudad: qué comercio, qué turismo, qué servicios y qué estrategias necesita Villa Carlos Paz para seguir siendo competitiva.
Todo eso deberá convivir con una condición que el vicepresidente repitió como principio de esta nueva etapa: preservar la independencia política.
Por ahora, el Centro Comercial todavía está reconstruyendo sus propias herramientas.
“Nos estamos sacando la tierra, nos estamos sacudiendo el polvo”, dice Triverio.
Lo que viene después será bastante más difícil: demostrar que esa reactivación institucional puede volver a traducirse en representación real para el sector productivo de Villa Carlos Paz.


































