Familiares y amistades de denunciantes volvieron a movilizarse por la causa del Jardín de Infantes del Niño Dios. La protesta comenzó en Patio Olmos, pasó por la Catedral y la Compañía de Jesús y terminó frente al Arzobispado. Las familias reclamaron avances judiciales y cuestionaron también el alcance de la investigación canónica de la Iglesia.
La Marcha de los Pintorcitos recorrió el pasado sábado el centro de Córdoba para volver a reclamar justicia y avances en la investigación por los presuntos abusos denunciados por familias vinculadas al Jardín de Infantes del Niño Dios de Villa Carlos Paz.
La movilización comenzó en Patio Olmos, donde los participantes realizaron una semaforeada para visibilizar el reclamo. Luego avanzaron ocupando media calzada de avenida Vélez Sarsfield en el camino hacia la Catedral de Córdoba.

Desde allí, la columna continuó hacia la iglesia de la Compañía de Jesús y finalmente llegó hasta la sede del Arzobispado de Córdoba.
Fue frente a la Catedral y al Arzobispado donde se escucharon con mayor fuerza algunos de los cuestionamientos dirigidos hacia la Iglesia. Entre las consignas, los manifestantes corearon “encubridores”.
Acompañaron la marcha familiares y amistades de los denunciantes, representantes de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina, integrantes de la Asamblea Ni Una Menos Córdoba, militantes de partidos de izquierda y miembros del Movimiento de Jubilados.
“Pudimos visibilizar un poco más el caso”
Al finalizar la movilización, familiares denunciantes que prefirieron preservar su identidad realizaron un balance positivo de la jornada en declaraciones a VillaNos Radio.
“Hubo bastante gente. Creo que pudimos visibilizar un poco más el caso acá en la ciudad, donde mucha gente no estaba muy al tanto”, señalaron.

Para las familias, llevar nuevamente el reclamo a Córdoba tuvo como objetivo evitar que la causa pierda visibilidad mientras esperan nuevas definiciones judiciales.
“Todo lo que sume para que esto no quede en nada está bueno”, expresaron.
La pericia pendiente y el reclamo por un trato igualitario
Uno de los principales cuestionamientos volvió a estar relacionado con la suspensión de una de las evaluaciones psicológicas previstas para el sacerdote Alejandro Nicola.
La medida había sido postergada luego de una presentación de su defensa, que alegó un cuadro de “estrés e hipervigilancia” tras los episodios ocurridos a la salida de Tribunales II durante una evaluación anterior.
Las familias cuestionaron aquella decisión y contrastaron la situación con las exigencias que, según relataron, afrontan los propios niños durante las distintas medidas dispuestas dentro de la investigación.
“A nosotros no nos aceptan un ‘no’. Prácticamente tenemos que llevarlos porque, si no lo hacemos, parece que estamos actuando en contra del proceso. Eso nos parece injusto”, sostuvo uno de los familiares entrevistados.
También hablaron de un supuesto trato desigual hacia Nicola y otras personas vinculadas con la Iglesia.
La evaluación pendiente de Nicola fue reprogramada para el 13 de octubre a las 12 en Tribunales II de Córdoba. Durante las entrevistas realizadas al término de la marcha, los familiares dijeron todavía no conocer oficialmente esa fecha.
Nicola continúa, de acuerdo con la última información disponible, sin imputación formal.
Cuestionamientos a la investigación canónica
La protesta también volvió a poner bajo discusión la investigación preliminar canónica que desarrolla la Iglesia sobre los hechos denunciados y que, una vez concluida, será remitida al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en Roma.
Las familias entrevistadas expresaron fuertes dudas sobre el alcance de ese procedimiento, particularmente porque no estaría previsto escuchar personalmente a todas las familias que realizaron denuncias penales.
Según relató una de ellas, el sacerdote encargado de la investigación canónica les habría indicado que el testimonio de unas pocas familias podría resultar suficiente para evaluar si corresponde avanzar hacia una instancia posterior.
“Me dijo que con cuatro familias era suficiente. Somos 13”, cuestionó.
Ese planteo coincide con una inquietud que ya habían manifestado los abogados Alejandro Escudero Salama y María Milagros Lucero, quienes anticiparon que pedirán precisiones sobre el criterio utilizado para seleccionar los testimonios y sobre la manera en que serán contempladas las situaciones de las familias que no sean convocadas.
Los familiares también cuestionan que la investigación interna de la Iglesia haya comenzado más de un año después de la primera denuncia penal y reclaman conocer cuándo tomaron conocimiento de los hechos las autoridades eclesiásticas y qué medidas adoptaron desde entonces.
“No vamos a bajar los brazos”
Las familias anticiparon que las movilizaciones continuarán mientras esperan avances en la causa.
“Somos la cara de nuestros hijos. Representamos a nuestros hijos”, expresaron.
También insistieron en que su principal preocupación continúa siendo la falta de una definición sobre la situación procesal de Nicola.
“No vamos a bajar los brazos. Vamos a seguir luchando”, afirmaron al término de una jornada que trasladó nuevamente el reclamo desde Villa Carlos Paz hasta el centro institucional y religioso de Córdoba.
Fotos: VillaNos Radio

































