El INDEC informó que la inflación de diciembre de 2025 fue de 2,8% y que el año cerró con una suba de precios de 31,5%, el registro más bajo en ocho años. El dato mensual mostró una leve aceleración frente a noviembre, pero confirmó el proceso de desaceleración respecto de 2024, cuando la inflación había llegado a 117,8%.
Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en diciembre de 2025 un aumento de 2,8% respecto de noviembre. Con este resultado, la inflación acumulada del año se ubicó en 31,5%, el nivel más bajo desde 2017, cuando había cerrado en 24,8%.
El dato de diciembre implicó una aceleración de 0,3 puntos porcentuales frente al 2,5% de noviembre, pero dejó igualmente un balance anual muy por debajo del de 2024, cuando la suba de precios había sido de 117,8%. De este modo, en un año la inflación se redujo en más de 80 puntos porcentuales.
De acuerdo con la desagregación oficial, la división de mayor aumento en diciembre fue Transporte, con una suba de alrededor de 4%, seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que avanzó en torno al 3,4%. En el otro extremo se ubicaron Prendas de vestir y calzado y Educación, con incrementos cercanos al 1,1% y 0,4%, respectivamente.
El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, de fuerte impacto en el costo de vida diario, volvió a ubicarse por encima del índice general, con una suba estimada en torno al 3,1%, lo que refleja que la desaceleración de la inflación no se traduce de manera uniforme en todos los componentes de la canasta.
En términos interanuales, la variación de 31,5% implica que la inflación de 2025 fue la más baja en ocho años, en un contexto marcado por la combinación de ajuste del gasto público, ancla cambiaria y caída del consumo. El Gobierno de Javier Milei presentó el dato como una señal de éxito del programa de estabilización, aunque analistas advierten que el índice mensual todavía se mantiene por encima del 2% y que persisten presiones en tarifas, servicios y alimentos.
Economistas consultados señalan, además, que el dato de cierre de 2025 funcionará como referencia clave para la dinámica de salarios, jubilaciones y tarifas reguladas durante 2026, en un escenario en el que se prevé una moderación adicional de la inflación, pero sin descartar nuevos episodios de tensión por movimientos del tipo de cambio o por la recomposición de precios relativos.
A partir de enero de 2026, el INDEC tiene previsto aplicar un cambio metodológico en la medición del IPC, con mayor ponderación de los servicios. Especialistas advierten que esa modificación podría alterar la lectura futura de los datos, pero no modifica el hecho de que 2025 cerró con la primera inflación de “dos dígitos altos” luego de varios años de registros superiores al 100%.




































