La empresa comunicó el cese inmediato de la actividad industrial en San Fernando y atribuyó la decisión a “cambios en las condiciones de mercado”. El caso reabre el debate por el impacto de la crisis del sector en el empleo y la producción nacional.
La fabricante de neumáticos FATE anunció el cierre de su planta industrial de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, y confirmó la desvinculación de 920 trabajadores. La decisión fue informada a través de un comunicado en el que la compañía señaló que, desde “el día de la fecha”, cesa la actividad en el establecimiento.
En el mismo texto, la firma explicó que “los cambios en las condiciones de mercado” la obligan a encarar los desafíos futuros “desde un enfoque diferente”, y remarcó que la medida se toma “sin dejar de valorar la vocación industrial” que, según indicó, la definió durante décadas.
Además de justificar la determinación en el nuevo escenario del mercado, el directorio repasó el perfil productivo de la empresa y destacó que su trayectoria estuvo sostenida en “la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y un compromiso con la calidad”. En esa línea, recordó su rol como proveedor del mercado de neumáticos radiales y su presencia exportadora a distintos destinos.
El comunicado incluyó también un mensaje de cierre dirigido al entramado que rodea a la compañía: “Expresamos nuestro profundo agradecimiento a quienes nos acompañaron en este recorrido: nuestros colaboradores, clientes, proveedores y a todos aquellos que confiaron en nuestra industria”.
El anuncio impacta de lleno en un sector que viene atravesando tensión y reconfiguración, y abre un nuevo capítulo de conflicto por el destino de los puestos de trabajo y el futuro del establecimiento industrial, en un contexto de fuerte sensibilidad social por cierres y retracciones en la actividad manufacturera.





































