El concejal de Carlos Paz Inteligente pidió informes sobre el grado de avance de los proyectos seleccionados en 2023, 2024 y 2025. Según los datos incluidos en la presentación, la ejecución cayó al 8,01% en 2024 y se ubicó en 23,65% en 2025. El oficialismo bloqueó el tratamiento sobre tablas y envió el expediente a comisión sin dar explicaciones.
El Concejo de Representantes abordó este jueves un pedido de informes presentado por el concejal Carlos Quaranta, del bloque Carlos Paz Inteligente, para que el Departamento Ejecutivo Municipal detalle el grado de ejecución de las obras seleccionadas por el Presupuesto Participativo durante los períodos 2023, 2024 y 2025.
El proyecto buscaba ser tratado sobre tablas, pero el oficialismo de Carlos Paz Unido impuso su mayoría, bloqueó el debate inmediato y lo envió a comisión sin ofrecer explicaciones en el recinto.
La iniciativa apuntaba a conocer, obra por obra, qué ocurrió con los proyectos votados por los vecinos en el marco de una herramienta prevista en la Carta Orgánica Municipal, reglamentada por la Ordenanza Nº 4.950 y el Decreto Nº 582/2016.
Para Quaranta, la baja ejecución de las partidas pone en crisis el sentido del mecanismo participativo y debilita la confianza de los centros vecinales y de la ciudadanía.
“Este presupuesto participativo, que año a año es fijado en el presupuesto general de gastos, no tiene una ejecución que vaya acorde con las necesidades que la gente plantea”, sostuvo el concejal al fundamentar el pedido.
Obras votadas que no llegan a ejecutarse
Quaranta remarcó que el Presupuesto Participativo permite que los vecinos de cada sección de la ciudad definan qué obras o servicios consideran necesarios para sus barrios.
“Tiene la idea de que los vecinos en cada sección puedan opinar respecto de qué obras y servicios son necesarios o que deben ser mejorados en su barrio, en su sector”, planteó.
El problema, según advirtió, aparece cuando esa participación no se traduce luego en obras concretas. En el texto del proyecto, sostuvo que cuando los tiempos de ejecución se dilatan o no responden al proyecto técnico presentado, “las virtudes que presenta la participación ciudadana en la toma de decisiones se torna abstracta y suele ser interpretada como promesas incumplidas”.

La crítica apunta al corazón del mecanismo: si los vecinos participan, discuten y eligen prioridades, pero las obras no se ejecutan en plazos razonables, la herramienta pierde legitimidad.
Una ejecución cada vez más baja
Según los datos incluidos en el proyecto, la ejecución presupuestaria del Presupuesto Participativo muestra una caída marcada en los últimos años.
La presentación señala que en 2022 la ejecución de los recursos presupuestados alcanzó el 44,33%. En 2023, bajó al 35,66%. En 2024, cayó al 8,01%. Y en 2025, se ubicó en apenas el 23,65%.
Para Quaranta, esos números muestran que la ejecución no acompaña las necesidades planteadas por los vecinos ni el espíritu de una herramienta que debería fortalecer la participación ciudadana en la definición de obras barriales.
El concejal también marcó una contradicción institucional: mientras el municipio realiza las rondas de asambleas para el ciclo 2026, los registros citados por su bloque indicarían que no se cumplió con la ejecución de años anteriores.
Según el proyecto, esa situación “debilita la confianza de los vecinos y de los centros vecinales en esta herramienta”.
Qué información pedía el proyecto
La resolución proponía solicitar al Ejecutivo que, en un plazo de 10 días, informe el grado de ejecución de las obras del Presupuesto Participativo correspondientes a 2023, 2024 y 2025.
El pedido incluía el detalle individual de cada obra, el monto original presupuestado, el presupuesto anual en el que fue incorporada y la sección de la ciudad a la que corresponde.
Además, el proyecto exigía precisar si cada obra fue ejecutada completamente, si se encuentra en proceso de ejecución o si directamente no fue iniciada. En ese último caso, se pedía indicar el motivo, informar si está en etapa de estudio o diseño y anexar una estimación actualizada de su costo.
“Lo que busca este proyecto es saber de estos últimos tres años puntualmente qué obras han sido seleccionadas”, explicó Quaranta.
También señaló que el Concejo no tuvo acceso al monto presupuestado de cada intervención, sino únicamente a un presupuesto general.
Participar, votar y después esperar
El planteo de Carlos Paz Inteligente apunta a una tensión concreta: el municipio convoca a los vecinos a participar de asambleas y definir prioridades, pero luego no existiría información suficiente sobre el destino real de esas decisiones.
Quaranta insistió en que el sentido del Presupuesto Participativo no se agota en la convocatoria a los vecinos, sino en la concreción posterior de las obras votadas.
“La participación del vecino en elegir o decir qué necesita en el barrio debe verse reflejada después con el cumplimiento de esa obra”, afirmó.
Para el concejal, la falta de ejecución no solo implica una demora administrativa, sino un deterioro del vínculo entre el Estado municipal y los vecinos que participan de la herramienta.
El oficialismo bloqueó el debate
Pese al pedido de tratamiento inmediato, el oficialismo no habilitó el debate sobre tablas y el expediente fue enviado a comisión.
En los hechos, la decisión cerró la posibilidad de obtener una respuesta política en la sesión sobre el nivel de ejecución de las obras elegidas por los vecinos en los últimos tres períodos.
Carlos Paz Unido no explicó en el recinto por qué rechazó tratar el pedido de informes ni respondió los planteos vinculados a la baja ejecución presupuestaria, el detalle de las obras pendientes o la falta de información individualizada sobre cada proyecto.
La discusión quedó así postergada, mientras el municipio avanza con nuevas rondas del Presupuesto Participativo y la oposición reclama saber qué pasó con las obras ya votadas.

































