El 21 de julio es una efeméride extendida en distintos países, aunque no forma parte del calendario oficial de las Naciones Unidas. En el país, el homenaje nacional tiene lugar cada 2 de junio por la historia de Chonino.
Cada 21 de julio se recuerda en distintos países el Día Mundial del Perro, una jornada utilizada para reconocer la compañía de estos animales y promover la adopción, el cuidado responsable y la lucha contra el abandono.
A diferencia de otras efemérides internacionales, la fecha no cuenta con una proclamación oficial de las Naciones Unidas ni tiene un origen único plenamente documentado. Su difusión comenzó a crecer durante la década del 2000 a través de organizaciones protectoras, medios y campañas vinculadas con el bienestar animal.
En la Argentina, sin embargo, el Día Nacional del Perro se celebra el 2 de junio y tiene una historia propia. La fecha fue establecida en 1996 en homenaje a Chonino, un ovejero alemán de la Policía Federal que murió en cumplimiento del deber el 2 de junio de 1983.
Durante un operativo, Chonino protegió a su guía y, pese a resultar gravemente herido, conservó entre sus dientes parte de la documentación que permitió identificar posteriormente a los responsables del ataque. Su historia se convirtió en un símbolo de lealtad y servicio.
Además de acompañar a millones de familias, los perros cumplen tareas de búsqueda, rescate, asistencia a personas con discapacidad, terapia, seguridad y detección de sustancias. La efeméride también busca poner el foco en la tenencia responsable, la vacunación, la castración y la adopción de animales sin hogar.
De esta manera, los perros tienen al menos dos jornadas de reconocimiento en el calendario argentino: la celebración internacional difundida cada 21 de julio y el homenaje nacional a Chonino del 2 de junio.




































