Nuevo logo, discurso contra el “kirchnerismo” y anuncios tributarios marketineros: el intendente de Villa Carlos Paz refuerza sus guiños a La Libertad Avanza mientras intenta ubicarse en el centro del tablero político camino a las elecciones de 2027.
En los últimos días, la municipalidad de Villa Carlos Paz empezó a mostrar en sus redes un nuevo logo institucional que replica la estética comunicacional del gobierno nacional que encabeza Javier Milei. No fue un detalle menor ni un cambio neutro: su primera aparición fue en el video que difundió el intendente Esteban Avilés para fijar posición sobre la crisis hídrica que dejó sin agua a la ciudad y a las localidades del sur de Punilla a principios de enero, tras el colapso de la planta potabilizadora de Cuesta Blanca.
En ese mensaje, Avilés no solo buscó explicar el episodio técnico. También aprovechó para ordenar políticamente el relato de la crisis y apuntó con fuerza contra el “kirchnerismo” local y regional, al que definió como “un tsunami político que destruyó los servicios públicos”. La referencia, más conceptual que cuantitativa —el kirchnerismo nunca tuvo un peso electoral central en la ciudad—, funcionó como etiqueta útil para agrupar responsabilidades y, al mismo tiempo, sintonizar con el discurso nacional de La Libertad Avanza.
Tasas, relato de “alivio” y branding libertario
En la misma línea se inscribió la campaña municipal para anunciar la eliminación de 53 tasas para 2026, presentada con el slogan “Más ahorro para los vecinos” y acompañada por una fuerte difusión. El mensaje oficial hablaba de un recorte de tributos “para generar más ahorro al momento de realizar un trámite”.
Sin embargo, detrás de esa consigna se mezclan conceptos que ya tenían importe cero y otros que dejaron de cobrarse porque se modificó el hecho imponible o directamente desapareció el servicio. Más que una reforma tributaria de fondo, se trató de un reordenamiento presentado como si fuera una poda fiscal al estilo Milei.
El resultado fue un anuncio de alto impacto comunicacional, pero de efecto económico nulo. Un gesto más orientado a mostrar sintonía con el clima libertario que a modificar de manera estructural la enorme presión tributaria local.
En paralelo, desde que Milei llegó a la Casa Rosada, Avilés incorporó a su discurso cotidiano la palabra “casta” para englobar a dirigentes y sectores críticos de su gestión. Otra señal de alineamiento semántico, que refuerza el intento de pararse cerca del nuevo centro de gravedad de la política nacional.
Un “cuentapropista” de la política cordobesa
Para la política provincial, leer la estrategia de Avilés nunca fue sencillo. De origen radical, hace años que dejó de moverse dentro de los márgenes partidarios tradicionales y se consolidó como un cuentapropista de la política, dispuesto a negociar con quien concentre poder real en cada momento.
En su recorrido acumuló vínculos con casi todo el arco político: supo acercarse al kirchnerismo cuando era referencia nacional, tendió puentes con el PRO de Mauricio Macri, se entendió con el Frente Cívico y terminó recostado en el peronismo cordobés, donde no dudó en dar el salto para convertirse en funcionario de Juan Schiaretti. Fue electo legislador provincial pero presidió la Agencia Córdoba Turismo entre 2019 y 2023, hasta que el techo interno que encontró en ese espacio lo obligó a recalcular y volver a Villa Carlos Paz para reagruparse.
Fuera de los turnos electorales, Avilés suele ensayar una identidad de corte vecinalista, sin referencias explícitas a estructuras provinciales o nacionales, tomando distancia discursiva de casi todos y administrando sus vínculos con lógica propia. Dirigentes de diferentes sectores relatan historias de acuerdos, frustraciones y giros que, casi siempre, terminan decantando a favor del intendente.
2027 en el horizonte y los guiños al “león”
El año 2027 ya aparece en el radar de toda la dirigencia: habrá recambio de autoridades municipales, provinciales y nacionales. Avilés puede buscar la reelección como intendente, pero dentro y fuera de Villa Carlos Paz nadie duda de que sus aspiraciones exceden los límites de la ciudad.
Su paso por el esquema de poder del peronismo cordobés le permitió ganar volumen, pero también le dejó claro el tamaño del lugar que estaba dispuesto a otorgarle ese espacio. Aun con una buena relación institucional con el gobernador Martín Llaryora, no parece haber margen para que el intendente logre allí el protagonismo que imagina para la próxima etapa.
En ese contexto, el crecimiento electoral de La Libertad Avanza en la provincia —y también en Villa Carlos Paz— opera como un imán. El nuevo logo municipal, el discurso contra el “tsunami kirchnerista”, el uso cotidiano de la palabra “casta” y los anuncios de supuesto alivio tributario son, más que hechos aislados, señales encadenadas de un mismo movimiento político: ubicar a Avilés cerca del “león” en un eventual reordenamiento de alianzas de cara a 2027.
Queda por ver si desde el mileísmo hay interés real en sumar a un dirigente con un historial de múltiples alianzas y cambios de camiseta, o si el intendente se adelantó en la fila y todavía no recibió la respuesta que espera. Por las dudas, mientras aguarda ese guiño, ya se prueba el traje comunicacional, ajusta el relato y acomoda los símbolos.
Al fin y al cabo, en política los gestos también hablan. Y en Villa Carlos Paz, Avilés parece decidido a que nadie dude de hacia dónde intenta mirar. Mientras tanto, y sin terminar de soltar ningún puente, ya se va probando la peluca.






































