Este martes, varias billeteras virtuales dejaron abruptamente de ofrecer la opción de compra del dólar oficial, citando instrucciones de sus bancos proveedores. El Banco Central salió a aclarar que no se trata de una nueva normativa, sino de una adecuación a interpretaciones erróneas de funcionamiento no autorizado.
La jornada arrancó agitada cuando usuarios que intentaban comprar dólar oficial mediante billeteras como Cocos Capital y otras plataformas digitales recibieron mensajes de error o de que la operativa “no estaba disponible”. Los reclamos se viralizaron y el mercado reaccionó con nerviosismo ante lo que se llamó un “apagón” en ese canal de acceso al dólar.
El CEO de Cocos Capital, Ariel Sbdar, reconoció en redes sociales que la suspensión de la operación fue “a pedido de nuestro proveedor de dólar oficial”, aunque no precisó cuál ni bajo qué argumento. Aclaró que la medida es temporal y que, por el momento, la operatoria de dólar MEP sigue funcionando con normalidad.
Ante las versiones y el desconcierto, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, salió a desmentir que se hubiera aplicado una medida nueva: dijo que “no hubo ninguna medida tomada” y que “el acceso para personas humanas al mercado de cambios no cambió”. Argumentó que algunas apps estaban operando en funciones que no les correspondían (venta de divisas oficiales) y que el organismo intervino para “aclarar la interpretación errónea de una normativa”.
Según el BCRA, la compra de dólares oficiales debe realizarse exclusivamente a través de entidades autorizadas —bancos y agencias de cambio— y no puede tercerizarse mediante fintechs o billeteras que no tienen licencia para operar en el mercado de cambios. Estas entidades “no están autorizadas a realizar transacciones en mercado de cambios para personas humanas”, dijo el Central al explicar la suspensión de esas operaciones en las apps.
El efecto en los mercados fue inmediato. Los precios del dólar oficial saltaron, el riesgo país volvió a subir y algunas fuentes del mercado afirmaron que el Tesoro tuvo que intervenir vendiendo reservas para contener la suba. El llamado apagón también provocó desconcierto entre ahorristas y usuarios que confiaban en la facilidad digital para acceder al dólar sin recurrir al sistema bancario tradicional.
La interrupción parece haber sido ordenada desde el lado de los proveedores del dólar oficial (como BIND Banco Industrial, que provee divisas a algunas fintechs), que cortaron la API de suministro a las billeteras. Esa desconexión operativa generó que las apps perdieran la capacidad de cumplir con la operación, algo que en muchos casos empezaron a ofrecer tras el levantamiento del cepo desde abril.
En los próximos días se espera que desde el Gobierno y el BCRA publiquen una comunicación oficial más pormenorizada del trámite, con respaldo normativo y posibles sanciones a entidades que operen fuera del marco autorizado. Mientras tanto, el “apagón” dejó en evidencia los límites legales de combinar fintechs y mercados regulados en el sistema cambiario argentino.





































