La causa dio un paso relevante con la unificación de las cuatro denuncias vinculadas a hechos de presunto abuso contra niñas del nivel inicial en un colegio parroquial de barrio La Quinta. En paralelo, las familias convocaron a una marcha para este martes a las 14:30, desde el Reloj Cucú hasta el establecimiento, bajo las consignas “Las infancias sí se cuidan” y “El silencio no protege”.
La investigación judicial por presuntos hechos de abuso contra niñas del nivel inicial en un colegio parroquial en Villa Carlos Paz sumó en las últimas horas una novedad clave: la unificación de las cuatro denuncias en un mismo expediente.
Según publicó La Nueva Mañana, la decisión fue adoptada por la fiscal de Primer Turno, Florencia Caminos Garay, al considerar que las acusaciones refieren a hechos que habrían sido cometidos bajo una misma mecánica y dentro del mismo ámbito institucional. La medida ordena en una sola causa denuncias que se fueron acumulando a partir de distintos testimonios y presentaciones judiciales.
El caso volvió a tomar fuerza la semana pasada, cuando se incorporó una cuarta acusación surgida del testimonio de una madre que se había presentado como testigo para aportar información sobre una denuncia anterior. Con esa nueva presentación, la fiscal resolvió concentrar toda la investigación en un único expediente, en una causa que ya lleva un año desde la primera denuncia.
Cómo se fue armando el caso
De acuerdo con la reconstrucción difundida por Canal 10 en una entrevista a la madre de una de las niñas denunciantes, todo comenzó en mayo del año pasado, cuando la mujer retiró a su hija de 4 años de una actividad extracurricular dentro del establecimiento y, al llegar a su casa, advirtió una situación física que la alarmó.
Según relató, decidió llevarla al hospital y allí le indicaron que debían activar un protocolo por posible abuso. “Desde el hospital me dicen que tienen que levantar un protocolo por posible abuso, que tenía que ir a denunciar”, contó. Esa misma noche, dijo, hizo la denuncia policial y luego fue derivada al Polo de la Mujer.
La madre sostuvo además que durante meses fue a la Fiscalía para consultar por avances en la investigación, pero que no encontraba respuestas claras. “Todas las semanas me dirigía a Fiscalía a preguntar si habían averiguado algo”, señaló en esa entrevista.
Con el paso del tiempo, tomó contacto con otra madre que atravesaba una situación similar y, a partir de allí, comenzaron a advertir coincidencias en los relatos de las niñas. “Nos empezamos a alarmar”, expresó. En ese marco, cuestionó que durante los primeros meses no se hubieran producido medidas que consideraban centrales y afirmó que “se perdieron muchas pruebas”.
La mujer también apuntó contra la respuesta institucional. Según contó, cuando pidió acceder a las cámaras del colegio le dijeron que debía esperar la actuación de la Justicia. “Del colegio me dicen que no, que no me pueden brindar las cámaras, que espere que la justicia actúe”, indicó. También sostuvo que la escuela “no tomó medida alguna” y que en más de una oportunidad minimizaron lo que le estaba pasando a su hija.
En esa misma entrevista, la madre afirmó que tiene previsto ampliar su declaración con nuevos elementos surgidos del relato de la niña y señaló que, según su entender, “sí es la misma persona de la que los otros niños hablan”. La periodista de Canal 10 indicó además que los testimonios apuntan a un sacerdote de la parroquia, aunque aclaró que, al momento de la entrevista, no estaba imputado.
La marcha de este martes, eje central del reclamo
En este contexto, las familias de la comunidad educativa convocaron a una nueva movilización para este martes 19 de mayo, a partir de las 14:30, con salida desde el Reloj Cucú y finalización frente al colegio parroquial de barrio La Quinta.
La convocatoria, que se da a un año de la primera denuncia, buscará reclamar mayor celeridad judicial y medidas concretas para esclarecer los hechos. Bajo las consignas “Las infancias sí se cuidan” y “El silencio no protege”, las familias apuntan a sostener la visibilidad pública del caso y a exigir respuestas tanto del ámbito judicial como institucional.
En la entrevista televisiva, la madre de una de las niñas pidió acompañamiento social a esa marcha y reclamó que la persona señalada sea apartada preventivamente. “Esta persona todavía no se apartó mínimo, como mínima medida”, sostuvo. Sobre el cierre, resumió el planteo de las familias con una frase directa: “Necesitamos que intervengan, que actúen en consecuencia de lo que pasó”.
Qué dijo la institución
En paralelo al avance de la causa y a la convocatoria de las familias, el Equipo de Conducción Institucional del colegio parroquial de barrio La Quinta difundió un nuevo mensaje dirigido a las familias de alumnos de los distintos niveles.
En ese comunicado, la institución afirmó que continúa “a total disposición de las autoridades judiciales, colaborando de manera responsable y transparente ante cualquier requerimiento”. También sostuvo que, “hasta el día de la fecha”, no ha recibido por parte de la Justicia “actuaciones ni imputaciones que involucren a ningún personal ni autoridad de la escuela”.
Además, expresó su confianza en que “la verdad y el trabajo de la Justicia” darán las respuestas esperadas e invitó a mantener un diálogo respetuoso, cuidando el clima institucional que necesitan los estudiantes.
Mientras la causa judicial se reordena con la unificación de las cuatro denuncias, el caso sigue creciendo en sensibilidad y preocupación pública. A un año de la primera presentación, el reclamo de las familias combina dos exigencias centrales: que la investigación avance con rapidez y que se escuche a las niñas, a sus madres y a toda la comunidad que viene pidiendo respuestas.

































