El Matador goleó 3-0 en el estadio Guillermo Laza, con tantos de Valentín Fascendini, Mateo Cáceres y Agustín Álvarez Martínez, todos desde afuera del área. El equipo de Omar De Felippe volvió a ganar después de cinco fechas, sumó 12 puntos y consiguió su primera victoria como visitante en casi tres meses.
Talleres volvió a ganar y lo hizo con una goleada que necesitaba desde hace tiempo. Este sábado derrotó 3-0 a Deportivo Riestra en el estadio Guillermo Laza, por la fecha 15 del Torneo Clausura, y cortó una racha de cinco partidos sin triunfos que lo había hundido en el último puesto de la Zona A.
Valentín Fascendini, a los 25 minutos del primer tiempo, abrió el marcador con un potente zurdazo desde afuera del área. En el complemento, Mateo Cáceres amplió la diferencia con otro remate de media distancia y Agustín Álvarez Martínez completó la goleada con una definición al ángulo.

Los tres goles reflejaron una eficacia que Talleres había extrañado durante buena parte del campeonato. El equipo dirigido por Omar De Felippe consiguió su tercera victoria del Clausura, llegó a 12 puntos y abandonó el último lugar de su grupo, aunque ya no tiene posibilidades de clasificarse a los playoffs.
Fascendini rompió el equilibrio con un golazo
De Felippe modificó el esquema que venía utilizando y apostó por una defensa de cinco jugadores, con el regreso de Valentín Fascendini a la formación titular junto a Matías Catalán y Román Riquelme.
El comienzo fue cerrado, con pocas situaciones y dos equipos que intentaban imponer condiciones sin conseguir demasiada profundidad.
Talleres fue creciendo con el correr de los minutos. Matías Galarza comenzó a manejar la circulación en el mediocampo y el equipo cordobés encontró espacios para probar desde afuera del área.
La apertura llegó a los 25 minutos.
Galarza recibió la pelota y habilitó a Fascendini, que se animó a avanzar y sacó un potente zurdazo desde larga distancia. El remate se metió junto al palo y dejó sin posibilidades al arquero Marino Arzamendia.
El gol modificó el desarrollo y le permitió al Matador jugar con mayor tranquilidad.
Apenas dos minutos después, Álvarez Martínez estuvo cerca de ampliar la ventaja con un tiro libre que obligó a una buena intervención del arquero local.
Riestra intentó reaccionar, pero encontró dificultades para generar situaciones. Su oportunidad más clara de la primera mitad fue un remate de Milton Céliz que controló Ezequiel Unsain.
Talleres se fue al descanso en ventaja, después de un primer tiempo en el que había conseguido imponer su juego y aprovechar una de las pocas oportunidades claras.
Cáceres ingresó y marcó el segundo
El complemento comenzó con Riestra intentando adelantar sus líneas, aunque sin encontrar demasiados espacios frente a la defensa albiazul.
Valentín Depietri generó una buena oportunidad a los siete minutos, cuando avanzó por el sector ofensivo y sacó un remate que Arzamendia consiguió contener en dos tiempos.
Con el partido todavía abierto, De Felippe decidió mover el banco.
A los 12 minutos del segundo tiempo, Mateo Cáceres ingresó por Rick Lima para darle otras características al ataque.
La modificación resultó decisiva.
A los 22 minutos, Cáceres recibió una pelota después de una recuperación en campo rival, avanzó unos metros y sacó un potente derechazo desde afuera del área.
El disparo, bajo y ajustado contra un palo, superó a Arzamendia y estableció el 2-0.
Talleres encontraba así la diferencia que necesitaba para comenzar a controlar definitivamente el encuentro.
Álvarez Martínez completó la tarde de golazos
La tercera conquista llegó apenas cinco minutos después y fue la mejor manera de cerrar una actuación ofensiva muy efectiva.
A los 27 minutos del complemento, Agustín Álvarez Martínez recuperó una pelota cerca del área rival, superó a un defensor y sacó un derechazo que se clavó en el ángulo superior del arco de Arzamendia.
El 3-0 terminó de resolver el partido.
Riestra intentó descontar y tuvo una oportunidad importante mediante un tiro libre que obligó a Unsain a realizar una gran atajada.
El arquero también respondió frente a otro remate desde media distancia, sosteniendo el arco en cero en los últimos minutos.
De Felippe aprovechó el resultado para completar las modificaciones. Además de Cáceres, ingresaron Juan Sforza, Diego Valoyes, Santiago Fernández y Valentín Dávila.
Talleres administró la ventaja hasta el final y cerró una victoria sin sobresaltos, en un partido que terminó definiendo con tres remates de gran calidad.
Un triunfo necesario para salir del fondo
La goleada permitió cortar una secuencia negativa que había profundizado las dificultades deportivas del Matador.
Talleres llegaba de perder 2-1 ante Defensa y Justicia en el Kempes, después de las derrotas frente a Boca y Belgrano y del empate sin goles con Independiente.
La última victoria como visitante había sido casi tres meses atrás, cuando goleó 4-0 a Platense.
Esta vez, el conjunto de De Felippe consiguió recuperar contundencia y mostró una mejor organización defensiva, dos aspectos que habían sido irregulares durante el Clausura.
Matías Galarza fue uno de los futbolistas destacados por su participación en la distribución de la pelota, mientras Fascendini combinó una buena actuación defensiva con el gol que abrió el encuentro.
Con el triunfo, Talleres llegó a 12 unidades y quedó 13º en la Zona A. También alcanzó los 38 puntos en la tabla anual, una suma importante de cara al sistema de promedios de la próxima temporada.
Riestra, por su parte, permaneció con 12 puntos y continúa en los últimos puestos del grupo. El equipo dirigido por Gustavo Benítez, que debutó como entrenador después de la salida de Guillermo Duró, no consiguió revertir su flojo presente.
Lo que viene
Talleres cerrará la fase regular del Torneo Clausura como local frente a Estudiantes de La Plata, en el estadio Mario Alberto Kempes, por la fecha 16.
El día y el horario del encuentro todavía no fueron confirmados oficialmente.
Ya sin posibilidades de ingresar a los playoffs, el Matador buscará terminar el campeonato con otra victoria y seguir acumulando puntos pensando en 2027.
Después de una temporada marcada por las dificultades, la goleada en el Bajo Flores le permitió al equipo de De Felippe recuperar algo que parecía haberse vuelto esquivo: ganar con autoridad, mantener el arco en cero y aprovechar sus oportunidades.
Tres golazos le devolvieron a Talleres una alegría que necesitaba.





































