El presidente del Comité Provincia, Matías Gvozdenovich, se reunió con el Tribunal de Conducta para abordar la situación de la vicegobernadora y establecer criterios para futuras actuaciones disciplinarias. El exintendente de Villa Carlos Paz, Carlos Felpeto, integra el organismo partidario.
La nueva conducción de la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba avanzó en su decisión de revisar la situación de los dirigentes que participan del gobierno de Martín Llaryora o mantienen vínculos políticos con el peronismo provincial.
El presidente del Comité Provincia, Matías Gvozdenovich, mantuvo este miércoles una reunión con los integrantes del Tribunal de Conducta Partidario, encabezado por Melina Garetto, en la que uno de los asuntos principales fue la expulsión definitiva de la vicegobernadora Myrian Prunotto.
El organismo, que tiene entre sus integrantes al exintendente de Villa Carlos Paz Carlos Felpeto, ocupa un lugar central en la estrategia de la nueva conducción radical para hacer cumplir las disposiciones de la Carta Orgánica y evaluar posibles sanciones contra dirigentes que, según su interpretación, actuaron contra los intereses partidarios.
El encuentro se inscribe en una de las prioridades anunciadas por Gvozdenovich cuando asumió la presidencia de la UCR cordobesa a fines de septiembre: revisar las situaciones de quienes se alejaron de las decisiones orgánicas del partido para participar de otros espacios políticos.
El caso Prunotto, otra vez en el centro de la discusión
La situación de la vicegobernadora arrastra un conflicto que comenzó en 2023, cuando decidió integrar la fórmula provincial de Hacemos Unidos por Córdoba junto a Martín Llaryora.
En diciembre de aquel año, el Tribunal de Conducta de la UCR resolvió expulsarla por considerar que había incurrido en una violación de las disposiciones partidarias.
Sin embargo, la medida quedó atravesada por actuaciones judiciales y su desafiliación no llegó a completarse formalmente, una situación que la nueva conducción busca resolver.
Gvozdenovich había anticipado públicamente que impulsaría las gestiones necesarias para finalizar ese proceso y extender la revisión disciplinaria a otros dirigentes que participan de espacios políticos ajenos al radicalismo.
En ese marco, durante la reunión de este miércoles se abordó tanto el caso de Prunotto como la situación de otros referentes partidarios que mantienen vínculos con el Gobierno provincial.
El comunicado difundido tras el encuentro no precisó nuevas sanciones ni identificó expedientes particulares que pudieran avanzar próximamente.
Felpeto, entre los integrantes del Tribunal de Conducta
La presencia de Carlos Felpeto en el Tribunal de Conducta incorpora una referencia directa de Villa Carlos Paz a una discusión de fuerte contenido político dentro del radicalismo cordobés.
El exintendente forma parte del organismo encargado de intervenir en las cuestiones disciplinarias del partido, cuya actividad adquiere especial relevancia ante la decisión de Gvozdenovich de revisar las situaciones de dirigentes que participaron de construcciones políticas por fuera de la UCR.
La composición del Tribunal incluye también a otros representantes de distintas corrientes internas, bajo la presidencia de Melina Garetto.
Su intervención estará vinculada no solamente con el caso de Prunotto, sino también con los procedimientos que puedan iniciarse a partir de futuras denuncias o actuaciones de oficio.
Reglas para nuevas denuncias y actuaciones disciplinarias
La reunión permitió establecer mecanismos de trabajo para el tratamiento de futuras denuncias y actuaciones de oficio.
Según informó el Comité Provincia, se acordaron criterios destinados a ordenar los procedimientos y definir pautas de intervención frente a situaciones particulares que involucren a dirigentes radicales.
Durante el encuentro, Gvozdenovich pidió a los integrantes del organismo que respeten estrictamente las disposiciones partidarias.
“Respeten la Carta Orgánica. Tenemos que tener un partido serio, donde cada cual cumpla su función, pero siempre dentro del marco legal que establece nuestra Carta”, expresó.
El mensaje apunta a fortalecer el funcionamiento del Tribunal como órgano encargado de evaluar eventuales inconductas partidarias, en un contexto de discusión interna sobre los vínculos del radicalismo con otras fuerzas políticas.
El Tribunal reivindicó su independencia
Finalmente, Gvozdenovich y los integrantes del Tribunal de Conducta reafirmaron el compromiso de garantizar la independencia del organismo durante el actual mandato.
Según expresaron, las actuaciones deberán orientarse por la Carta Orgánica y la defensa de los principios, valores e intereses partidarios.
La reunión dejó así planteadas dos líneas de trabajo: resolver la situación pendiente de Prunotto y establecer procedimientos para evaluar nuevos casos, en una etapa en la que las definiciones disciplinarias se cruzan con el reordenamiento político del radicalismo cordobés de cara a las elecciones de 2027.




































