El evento comenzó con un desfile de más de tres mil jinetes. Abel pintos, Peteco Carabajal, Jairo y Baglietto, entre lo más destacado.
Abel Pintos fue en número central de la primera luna de la 58º edición del Festival Nacional de Folclore de Cosquín, en la que celebró sus 20 años de carrera, y fue precedido por Jairo y Baglietto, Peteco Carabajal con Riendas Libres y Opus Cuatro, entre otros artistas.
La noche comenzó con la bendición cuando el reloj marcó las 22, a cargo del cura párroco Roberto “Chobi” Álvarez quien marcó el camino de la inauguración con un emotivo discurso en el que llamó a todos a “ser acompañantes de quienes van caminando”.
Acto seguido el dúo compuesto por Jairo y Juan Carlos Baglietto irrumpieron en el escenario Atahualpa Yupanqui en la apertura del tradicional festival, y emocionaron al público con sus grandes éxitos.
Luego Opus Cuatro también pasó por el escenario y recibió una distinción por sus 50 años de trayectoria de manos de la comisión organizadora del festival, además de subir a los miembros de la formación original para brindarles homenaje.
Peteco Carabajal, otro de los destacados de la noche, hizo bailar a los asistentes mientras presentó su proyecto Riendas Libres, que comparte junto a Homero Carabajal y Martina Ulrich. Cantaron algunos temas clásicos y otros de su más reciente trabajo discográfico, El amor como bandera.
Renglón aparte merece ser destacada la participación de duo CheChelos (Revelación Cosquín 2017) que actuaron junto a Rubén Patagonia.
También estuvieron en el escenario el ballet Camin que bailó el Himno a Cosquín y la ganadora del PreCosquín en la categoría Solista vocal femenino Ailén Sandoval.
El número final de entradas vendidas dado a conocer por la comisión organizadora del festival fue de 8791, colmando la capacidad de la plaza Próspero Molina.
A la noche la cerró Abel Pintos, el bonaerense que convocó una multitud que fue a verlo y colmó la plaza Próspero Molina que estalló en aplausos cuando ingresó al escenario Atahualpa Yupanqui cerca de las 1.30 del domingo, por el lado izquierdo, vestido con una camisa blanca, pantalón negro y saco beige.
Antes de iniciar su espectáculo, que tuvo un repertorio de marcado tinte folklórico, Abel Pintos hizo un agradecimiento de corazón sobre el escenario: “Esta es una noche muy especial, hace 20 años tuve la oportunidad de presentarme por primera vez en este festival y es un privilegio para mí compartirlo con ustedes. Muchas gracias por estos 20 años de oportunidades que me han regalado”.
Luego comenzó su show cantando “Fuego de Anymaná”, y lloró de felicidad antes de cantar “La flor azul”. Continuó con “Cuando llegue el alba” y dedicó el concierto a León Gieco, quien fue el que le dio el pase aquel 25 de enero de 1998, cuando pisaba por primera vez el escenario Atahualpa Yupanqui.
Siguió su concierto con “Para cantar he nacido”, “Tonada de un viejo amor”, “Ojos de cielo”, “El alcatraz”, “Luna llena”, y los más cercanos en el tiempo “Sueño dorado”, “Bailando con tu sombra” y “Tu voz”, que el público cantó a coro.
La noche también se prestó para las baladas que le han abierto el camino al éxito ritulanbte que ostenta Abel, quien deleitó a los espectadores con sus canciones “Quién pudiera”, “La llave”, “Todo está en vos”, “Aventura”, “No me olvides” y “Revolución”, que desató una lluvia de espuma loca entre los presentes.
Siguieron “El antigal”, “Sin principio ni final”, “Aquí te espero”, “Motivos”, “De sólo vivir”, “Pájaro cantor” y “Cómo te extraño”, canción con la que cerró el espectáculo pasadas las 3 y media de la madrugada, para posteriormente recibir un reconocimiento a los 20 años de trayectoria de manos de la comisión del festival y cantar dos temas más, “Oncemil” y “A-Dios”.
Cba24n





































