Rechazó los cuestionamientos que circulan por redes sociales. “Es humor” y “no hay que ser más papistas que el Papa”, dijo.
Molesto. Así se mostró el Negro Álvarez tras las múltiples críticas recibidas luego de su actuación en el escenario del Festival de Cosquín.
En diálogo con Ente Nosotros Verano, por Radio Universidad, el humorista se quejó de las “denuncias que vienen desde el anonimato de las redes sociales” y, por caso, se preguntó por qué nadie de la multitud que ocupaba la Plaza Próspero Molina se lo haya recriminado en el acto: “¿Por qué no me bajaron las mujeres de la plaza, que aplaudían y se reían como locas”.
En ese marco, tras un repertorio que incluyó cuentos machistas y homofóbicos, el artista se justificó al decir que “estos son cuentos que hacemos todos los humoristas” y que, de no contarse, “no va a quedar un humorista en pie”.
Con respecto al repertorio elegido, el humorista insistió que todo es “una humorada”. “Yo hace años que hago esto y lo hacen todos los humoristas”, insistió Álvarez, al recalcar que esta es la primera vez que recibe un cuestionamiento de este tipo.
Finalmente, sobre las criticas a sus temas tratados en los chistes contados en Cosquín, dijo que hay que acabar con “esa susceptibilidad” y recalcó: “El humor es eso”.
“Me siento discriminado”
El humorista concluyó la entrevista señalando que todo lo que ha ocurrido en las redes sociales “es discriminación porque así no podés hacer lo que has hecho toda la vida”.
Cba24n





































