El Concejo de Representantes autorizó al intendente Esteban Avilés a tomar un préstamo provincial de hasta $600 millones para obras viales. La ordenanza fue sancionada por 10 votos a favor y 2 en contra, un día después de que el municipio presentara un plan anunciado como financiado con fondos propios. El debate dejó apoyos con reparos, cuestionamientos por la falta de detalles técnicos y una discusión política sobre el momento elegido para lanzar las obras.
El Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz aprobó por amplia mayoría el proyecto que faculta al intendente Esteban Avilés a tomar un crédito de hasta $600 millones del Fondo Permanente para la Financiación de Proyectos y Programas de los Gobiernos Locales de la Provincia de Córdoba, con destino a obras de repavimentación y rehabilitación de calzada en distintos sectores de la ciudad.

La ordenanza fue sancionada en la sesión del jueves con 10 votos a favor y 2 en contra. Los votos negativos fueron de Daniel Ribetti y Pía Felpeto, ambos de Juntos por Carlos Paz.
La discusión se dio apenas un día después de que Avilés presentara, en conferencia de prensa, el Plan Integral de Mejoramiento Vial, anunciado como una primera etapa de obras con una inversión superior a los $2.050 millones, que el municipio atribuyó a fondos propios. Al día siguiente, el oficialismo llevó al recinto la autorización para tomar el crédito provincial por $600 millones, con devolución en 60 cuotas mensuales de hasta $10 millones. Ese esquema implica que la mayor parte del préstamo será afrontada por la próxima gestión municipal.
El resultado mostró un respaldo amplio a la herramienta financiera, aunque con matices bien marcados. El oficialismo defendió el crédito por sus condiciones y por su destino a obra pública. Fernando Revello, Noe García Roñoni y Carlos Quaranta acompañaron, pero dejaron observaciones sobre la demora del plan, la oportunidad política del anuncio y el peso decisivo de la Provincia en las inversiones de infraestructura de la ciudad. Ribetti, en cambio, rechazó el proyecto por la falta de información técnica en el expediente.
La ordenanza autoriza al Departamento Ejecutivo Municipal a gestionar y tomar el préstamo con destino a la repavimentación, la rehabilitación de calzada con hormigón y la colocación de carpeta asfáltica en distintos sectores de Villa Carlos Paz, dentro del Plan Integral de Mejoramiento Vial. También habilita al municipio a ceder parte de la coparticipación provincial que recibe mensualmente para garantizar el pago del crédito, hasta $10 millones por mes durante un plazo máximo de 60 meses. A la vez, establece que el Ejecutivo deberá informar al Concejo la rendición documentada sobre la utilización de esos fondos.
El oficialismo defendió el crédito como una herramienta conveniente
La concejala Raquel Merlino, de Carlos Paz Unido, fue la encargada de fundamentar el proyecto en nombre del oficialismo. Señaló que se estaba autorizando al Ejecutivo a gestionar “un préstamo del fondo permanente para la financiación de proyectos y programas de los gobiernos locales de la provincia de Córdoba de hasta 600 millones de pesos”, y precisó que esos recursos serán destinados a “la repavimentación y rehabilitación de calzada con hormigón y/o carpeta asfáltica en el marco del Plan Integral de Mejoramiento Vial”.

Merlino sostuvo que el plan contempla una inversión aproximada de $2.000 millones y que alcanzará a distintos barrios y corredores de la ciudad. Mencionó, entre otros sectores, a Villa Domínguez, Cucú, La Quinta, Playas de Oro, Sol y Río, Carlos Paz Sierras y Los Algarrobos. Desde esa perspectiva, remarcó que “no está pensado para un solo sector de la ciudad”, sino como “un proyecto que abarca distintos distritos de la ciudad con obras distribuidas territorialmente y pensadas para mejorar la conectividad general”.
La edil también hizo hincapié en las condiciones financieras del préstamo. Consideró que, en una economía como la actual, contar con un crédito en pesos, de cuotas fijas y orientado a obra pública “es una herramienta más que conveniente”. Recordó además que este tipo de financiamiento ya fue utilizado por el municipio para pavimentación, potabilización de agua, infraestructura turística y el aporte municipal al recambio del primer acueducto.
Según detalló, los compromisos actuales por créditos rondan los $21,4 millones mensuales y, con esta nueva autorización, pasarían a aproximadamente $31,4 millones por mes. Al compararlo con la coparticipación promedio ejecutada entre enero y marzo de 2026, estimada en $1.530 millones mensuales, sostuvo que el compromiso representa cerca del 2% de esos recursos. Su síntesis fue clara: “Cuotas fijas en pesos, destino específico, aplicación a obra pública y una incidencia totalmente razonable sobre los recursos municipales”.
Revello acompañó, pero cuestionó la demora y el timing político
Desde Juntos por Carlos Paz, el concejal Fernando Revello adelantó que iba a acompañar el crédito, aunque lo hizo con un discurso muy crítico sobre el momento en que el municipio decidió avanzar con la obra.
“Vamos a acompañar este proyecto”, afirmó, y explicó que su bloque viene señalando desde hace años el deterioro de las calles. “Hace tres años que venimos hablando del mal estado de las calles de la ciudad y, por lo tanto, cuando se toma un crédito para poder reparar esas calles, nos parece que está bien”, planteó.

Sin embargo, marcó una observación política de fondo: “Los tiempos políticos no son los mismos tiempos de los vecinos”. En su mirada, los reclamos por el estado de las calles se acumularon durante años y la respuesta aparece justo en la antesala de un nuevo proceso electoral. Bajo ese criterio, cuestionó que si el Ejecutivo iba a recurrir a un crédito para encarar estas obras, podría haberlo hecho mucho antes. “Lo podrían haber tomado tres años atrás y hacer el trabajo y habernos ahorrado tres años de malestar en los vecinos”, señaló.
Revello introdujo además un dato político y financiero central: la obra se financiará a cinco años, por lo que será mayormente pagada por el próximo gobierno. Aclaró que eso no le parece mal si las obras efectivamente se hacen, pero lo vinculó con una estrategia de gestión centrada en mostrar superávit durante la mayor parte del mandato y recién recurrir al crédito en el tramo final. En ese sentido, cuestionó que “este gobierno se pasa tres años tratando de tener superávit en sus cuentas, haciendo muy poca obra pública, y en el último año gestiona crédito o saca donde no tiene para poder hacer una obra”.
Ribetti votó en contra por falta de proyecto técnico
El concejal Daniel Ribetti fue una de las dos voces que rechazó el proyecto. Su objeción no apuntó tanto a las condiciones del préstamo como a la ausencia de documentación técnica suficiente para autorizar una toma de crédito de esta magnitud.
“Nosotros no vamos a acompañar el proyecto”, anticipó, antes de resumir su argumento central: “Una toma de crédito, al margen de que sean beneficiosas las condiciones, tiene que estar acompañada de un proyecto técnico”.
Ribetti sostuvo que en comisión preguntó si existían cronograma, presupuesto, plan de obra y detalles técnicos, y que la respuesta fue insuficiente. Cuestionó especialmente que la información se apoyara más en el anuncio público del intendente que en el expediente legislativo. “Si la respuesta es, busquen en las noticias lo que dijo el intendente, es muy poco serio a los fines de fundamentar y sostener el desarrollo de un proyecto de esta naturaleza”, expresó.

A partir de allí reclamó precisiones básicas: cuántas cuadras se harán, cuánto costará el metro lineal, qué obras concretas se ejecutarán y en qué plazos. “Lo que necesitamos es la certeza de que la obra se va a hacer, lo que necesitamos es saber cuántas cuadras se van a hacer, lo que necesitamos saber cuánto es el presupuesto por metro lineal”, enumeró.
Ribetti también comparó este caso con un crédito anterior, vinculado a obras en “las anillas”, que dijo haber acompañado de buena fe. Según recordó, en esa ocasión los fondos habrían permanecido largo tiempo sin traducirse en obra efectiva. Su conclusión fue que entre el anuncio mediático y la documentación formal existe una brecha que el oficialismo no logró cerrar. “Tenemos un anuncio hermoso en los medios que no sabemos qué implica y no sabemos cuándo se va a realizar”, resumió.
García Roñoni apoyó, pero pidió control y transparencia
La concejala Noe García Roñoni, también de Juntos por Carlos Paz, acompañó el proyecto, aunque coincidió con Revello en que las obras tendrían que haberse encarado antes.
“Nosotros por supuesto que vamos a acompañar”, señaló, y justificó su voto en el contexto nacional: “En un país donde está prácticamente parada la obra pública, no le vamos a quitar la oportunidad a los vecinos de Villa Carlos Paz que le hagan algunas cuadras de pavimento y mejoren las condiciones de circulación en la ciudad”.

La edil valoró tanto las condiciones del crédito como la existencia del programa provincial. “Este crédito es una herramienta financiera muy importante para los municipios”, remarcó. También relativizó el peso de la devolución mensual al considerar que “10 millones de pesos por mes es muy bajo desde nuestro punto de vista”.
De todos modos, advirtió que el acompañamiento debe ir de la mano del control político. “La transparencia es esencial”, sostuvo, y dejó en claro que las minorías seguirán poniendo ese punto sobre la mesa cada vez que deban tratar herramientas de este tipo.
Guruceta defendió el sistema de rendiciones y respondió a las críticas
El concejal Sebastián Guruceta, de Carlos Paz Unido, intervino para responder las objeciones de Ribetti y explicar el funcionamiento del Fondo Permanente provincial. Remarcó que se trata de un programa sujeto a rendiciones, y que el municipio no puede acceder a nuevos créditos si no cumple con la documentación exigida por la Provincia.
“Esto es un programa provincial que funciona de acuerdo a rendición”, explicó, antes de rechazar de plano los cuestionamientos sobre el crédito anterior. “Es falso lo que ha expresado el concejal”, afirmó.

Según su exposición, los fondos mencionados por Ribetti fueron utilizados para acopio de materiales y ese uso permitió luego canalizar otro préstamo. En ese punto, aclaró que los $600 millones autorizados ahora tampoco estarán disponibles hasta que se complete la rendición del crédito anterior. “No se pueden disponer hasta que no esté rendido el anterior crédito”, precisó.
Guruceta sumó además una lectura política sobre la situación fiscal de la ciudad. Sostuvo que Villa Carlos Paz puede utilizar estos fondos para obra pública porque tiene cuentas claras y superávit, mientras otros municipios deben destinar préstamos similares a cubrir gastos corrientes. “Felizmente lo podemos utilizar en obra y no para otro destino”, planteó.
Quaranta acompañó, pero puso el foco en la Provincia y en la lectura electoral del plan
El concejal Carlos Quaranta, de Carlos Paz Inteligente, votó a favor del crédito, pero construyó una intervención crítica sobre el contexto político del plan, el rol de la Provincia y el momento elegido por el Ejecutivo para poner en marcha esta etapa vial.
En primer lugar, defendió el programa provincial como herramienta de financiamiento. “Este tipo de créditos son sumamente importantes”, afirmó, sobre todo en un escenario donde, según planteó, el Gobierno nacional se retiró de la obra pública y desfinanció a provincias y municipios.
“La Provincia se ha hecho cargo de muchísimas falencias que el gobierno nacional ha dejado de lado”, sostuvo. Y en esa línea consideró positivo que la ciudad recurra a este tipo de financiamiento para responder a uno de los reclamos más frecuentes de los vecinos.

Pero, al mismo tiempo, Quaranta remarcó que el municipio puede liberar recursos propios para ciertas obras porque la Provincia viene financiando intervenciones de gran escala en la ciudad. Puso como ejemplo el recambio del acueducto de avenida Cárcano y rechazó la idea de que esa obra haya sido costeada mitad por el municipio y mitad por la Provincia. Según precisó, “el municipio ha aportado 500 millones de pesos a través del crédito que se ha tomado con provincia y la provincia ha aportado de manera directa más de 6.000 millones de pesos”. También mencionó la futura Universidad Provincial y el proyectado hospital provincial como inversiones clave que no pueden atribuirse solo a la gestión local.
Respecto del crédito, fue contundente: “Un crédito absolutamente privilegiado, 600 millones a pagar en 5 años sin un solo punto de interés realmente no existe”. Pero aun así cuestionó el timing político del plan. Recordó que el año pasado había presentado un proyecto para un plan de reparación y mantenimiento de calles financiado con fondos específicos, y por eso consideró llamativo que la decisión se tome recién ahora.
“Llama poderosamente la atención que se tome el crédito ahora”, sostuvo. Luego relativizó el modo en que el Ejecutivo presentó el programa, ironizando con el tono grandilocuente del anuncio. “Me hace acordar a Milei”, deslizó, al cuestionar la idea de “el mayor plan de la historia”, y agregó que la inversión prevista “no va a cubrir ni siquiera el 10 o el 15% de lo que corresponde a la ciudad”.
Su lectura fue explícita: “Esto parece enmarcado en una misma situación, pensando la ejecución de un programa que debería estar en marcha hace años con fondos que realmente el municipio tenía y hoy realmente se pone en marcha pensando que esto tiene que ver con el 2027 que ya no está tan lejano”.
Nación, Provincia y municipio: una discusión más amplia
En una segunda intervención, Quaranta llevó la discusión más allá del crédito puntual y cuestionó que en el debate público muchas veces se hable solo de Provincia y Municipio sin señalar la ausencia del Gobierno nacional. “Parece que todos nos olvidamos de la Nación”, planteó, antes de dejar una pregunta que repitió en el recinto: “¿Y Nación qué?”.
A partir de allí, recordó que obras de gran envergadura, como la planta de tratamiento de líquidos cloacales o el centro ambiental, se hicieron con participación nacional y provincial, y remarcó que las inversiones estructurales no pueden recaer siempre sobre la Provincia.
“Nación está desfinanciando el país de manera completa”, sostuvo. También mencionó el transporte como otro ejemplo de ese retiro: señaló que la Nación eliminó subsidios para el interior mientras mantiene asistencia para el Área Metropolitana de Buenos Aires. Desde esa mirada, habló de “una gran responsabilidad de un Gobierno Nacional absolutamente ausente en las necesidades de la gente que menos tiene”.
Villalobo cerró con una defensa de la gestión municipal
El concejal Leonardo Villalobos, de Carlos Paz Unido, tomó la palabra sobre el cierre para “volver al foco” del proyecto y reforzar la defensa oficialista. Sostuvo que Villa Carlos Paz está en condiciones de acceder al financiamiento porque “ha hecho bien la tarea”, y pidió poner en valor que se trata de un crédito sin interés.
“No estamos endeudándolo hacia un futuro, sino más bien es un crédito con muchos beneficios para la ciudad y para el vecino directamente”, afirmó.

Villalobo también cuestionó a sectores de la oposición por, según dijo, seleccionar qué parte de la historia recuerdan y cuál omiten. “Hay cierto abanico de la oposición que hace memoria de algunas cuestiones particulares y de otras no”, expresó, antes de reclamar que “contemos bien la historia y no parcialmente”.
Sobre el final, además de defender el plan vial, introdujo otro reclamo dirigido a la Provincia: pidió que no se demoren la concreción del hospital y de la universidad, y sumó una demanda vinculada a la seguridad de los vecinos.
Una aprobación amplia, con el debate abierto
El crédito fue aprobado por 10 votos contra 2, con acompañamiento de Carlos Paz Unido, parte de Juntos por Carlos Paz y Carlos Paz Inteligente. Los votos negativos de Ribetti y Felpeto dejaron plasmado el sector de la oposición que rechazó la falta de un plan técnico detallado dentro del expediente.
El resultado dejó en claro que hubo apoyo amplio a la herramienta financiera provincial, pero también que el debate político sigue abierto. Quedaron sobre la mesa la contradicción entre un plan anunciado como financiado con fondos propios y la aprobación inmediata de un crédito por $600 millones; el hecho de que el préstamo se extenderá durante cinco años y será mayormente pagado por la próxima gestión; la ausencia de cronograma, presupuesto y detalles técnicos en la documentación legislativa; y la lectura, compartida incluso por quienes acompañaron, de que el plan vial llega tarde y en un contexto atravesado por el calendario electoral.

































