En el fin de semana largo de noviembre, el folclorista debutó en la Oktoberfest de Villa General Belgrano y recorrió los valles de Calamuchita, Punilla y Traslasierra, consolidando su llegada a nuevos públicos en el circuito de festivales.
El reconocido folclorista dio un paso decisivo en la expansión de su propuesta artística al presentarse por primera vez en la Fiesta Nacional de la Cerveza. Su participación marcó un hito en un momento de crecimiento en el que Emiliano Zerbini comienza a pisar escenarios donde conviven géneros como el pop, el rock y la música urbana, sin perder la esencia que lo caracteriza.
El fin de semana largo de noviembre lo encontró en modo festivalero, recorriendo tres valles serranos —Calamuchita, Punilla y Traslasierra— con una agenda intensa y altamente convocante.
La gira comenzó el viernes 21 de noviembre en uno de los escenarios centrales de la Oktoberfest de Villa General Belgrano, donde la respuesta del público superó todas las expectativas.
Aun tratándose de un auditorio habituado a otros estilos musicales, la energía de Zerbini conquistó a la multitud: la gente bailó, cantó y se emocionó con los clásicos del folclore argentino, celebrando un encuentro genuino con el cancionero popular.
El recorrido continuó en el norte de Punilla, donde el músico fue parte de la Fiesta de la Cerámica de San Esteban, para luego cerrar el fin de semana en la tradicional Fiesta de las Tradiciones Serranas de Nono, un clásico de Traslasierra que cada año convoca a miles de asistentes.
Este nuevo tramo en la carrera de Emiliano Zerbini confirma su capacidad para cruzar fronteras musicales, sumar nuevos públicos y consolidarse como una figura imprescindible en los festivales del país.
Con una temporada de verano que promete una fuerte presencia en los escenarios más importantes de la Argentina, el artista se prepara para un 2026 cargado de rutas, encuentros y música.




































