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El fuerte sismo tuvo epicentro en el centro-sur del país y fue seguido por más de 40 movimientos, entre ellos una réplica de magnitud 6,6. Hubo daños en viviendas, edificios y rutas, además de cortes de servicios y suspensión temporal de vuelos. Hasta el último balance no se habían confirmado víctimas fatales.
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió este viernes a Panamá y provocó daños materiales en varias provincias, evacuaciones, interrupciones de servicios y una extensa secuencia de réplicas que mantuvo en alerta a la población durante toda la tarde.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro a unos 12 kilómetros al oeste-suroeste de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, a una profundidad de 12,6 kilómetros.
El organismo había estimado inicialmente una magnitud de 8,0, pero posteriormente ajustó el registro a 7,7.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, por su parte, calculó una magnitud menor, de 7,2, con epicentro en el área de Tonosí. Las diferencias responden a los distintos sistemas y metodologías utilizados por los organismos sismológicos.
El movimiento se produjo a las 12.56, hora local, y se sintió con fuerza en gran parte del territorio panameño, incluida Ciudad de Panamá, además de sectores de Costa Rica y Colombia.
Hasta el último balance oficial no se habían reportado personas fallecidas, aunque sí se registraron lesionados y numerosos daños materiales.
Más de 40 réplicas y otro fuerte sismo de 6,6
El terremoto fue seguido por una intensa actividad sísmica.
Durante las horas posteriores se registraron más de 40 réplicas, varias de ellas de magnitud superior a 5.
Entre las más fuertes, el USGS confirmó un movimiento de magnitud 6,6, con epicentro a unos 14 kilómetros al oeste de Río Grande y una profundidad cercana a los 10 kilómetros.
También se produjeron réplicas de magnitud 5,8 y 5,5.
Las autoridades advirtieron que la secuencia podría continuar durante las próximas horas y pidieron evitar edificios con daños visibles y mantenerse atentos a las comunicaciones oficiales.
Viviendas, iglesias y rutas afectadas
Los mayores daños se concentraron en provincias del centro y sur del país, particularmente Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé.
En la península de Azuero se reportaron viviendas parcialmente destruidas, grietas en edificios y desprendimientos sobre caminos.
En Mariato, Veraguas, el terremoto provocó daños severos en la carretera hacia Torio, donde varios tramos quedaron partidos y algunas comunidades quedaron temporalmente incomunicadas.
También se registraron cortes del suministro eléctrico.
En Penonomé, provincia de Coclé, colapsó parte de la estructura del Hotel Dos Continentes y hubo daños en iglesias, comercios y edificios públicos.
El Centro de Operaciones de Emergencias informó además que 15 estudiantes sufrieron lesiones menores y que una persona debió ser rescatada en el mercado municipal de Aguadulce.
Distintos establecimientos sanitarios fueron inspeccionados después del terremoto. La Caja de Seguro Social indicó que no había pacientes ni trabajadores afectados en sus instalaciones, aunque detectó posibles daños estructurales que seguían bajo evaluación.
Evacuaciones y servicios suspendidos
La intensidad del sismo provocó evacuaciones masivas en edificios públicos, oficinas, centros comerciales, escuelas y hospitales.
Las clases fueron suspendidas preventivamente en todo el país mientras avanzaban las inspecciones.
En Ciudad de Panamá, las líneas 1 y 2 del Metro fueron evacuadas y quedaron temporalmente fuera de servicio para permitir revisiones estructurales.
El movimiento también provocó interrupciones eléctricas en varias provincias, aunque la empresa estatal de transmisión informó posteriormente que la red principal se mantenía estable.
Tocumen suspendió sus operaciones
El Aeropuerto Internacional de Tocumen interrumpió temporalmente sus operaciones después del terremoto y evacuó preventivamente sus terminales.
Personal especializado inspeccionó pistas, instalaciones y la torre de control antes de autorizar la normalización progresiva del servicio.
Durante ese período, numerosos vuelos de Copa Airlines con destino a Panamá fueron desviados hacia aeropuertos alternativos de Colombia y Costa Rica.
Las autoridades aeronáuticas indicaron que la reapertura completa dependería de las sucesivas verificaciones de seguridad, especialmente porque las réplicas obligaban a repetir algunas inspecciones.
El Canal de Panamá siguió funcionando
Una de las principales preocupaciones después del terremoto fue el estado del Canal de Panamá, una infraestructura clave para el comercio internacional.
La Autoridad del Canal informó que la vía interoceánica continuó operando con normalidad y que no se habían detectado daños que afectaran el tránsito de buques.
Los equipos técnicos mantuvieron igualmente controles sobre esclusas, instalaciones y sistemas operativos tras el movimiento.
La alerta de tsunami fue levantada
La magnitud inicial del terremoto llevó al Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos a emitir advertencias preventivas para buena parte de la costa del Pacífico de América Central y del norte de Sudamérica.
La zona potencialmente afectada incluía sectores de Panamá, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México, además de una advertencia para Hawái.
Chile también activó inicialmente protocolos preventivos para Isla de Pascua.
Las advertencias fueron retiradas posteriormente al determinarse que la amenaza de tsunami había pasado.
Durante las primeras horas, las autoridades panameñas igualmente recomendaron a quienes se encontraban en sectores costeros permanecer atentos ante posibles cambios abruptos en el nivel del mar.
Sin muertos confirmados, pero con daños todavía en evaluación
El presidente José Raúl Mulino pidió mantener la calma y aseguró que todos los organismos de emergencia fueron activados para atender la situación.
Equipos de Protección Civil, Bomberos, Policía y autoridades municipales continuaban recorriendo este viernes las zonas más golpeadas para determinar la magnitud definitiva de los daños.
El panorama permanecía abierto debido a las réplicas y a las dificultades para acceder a algunas comunidades.
Hasta el último balance disponible, no se habían confirmado víctimas fatales ni personas desaparecidas, aunque sí lesionados y un número todavía indeterminado de viviendas y edificios afectados.
Las autoridades advirtieron que las cifras podrían modificarse a medida que concluyan las evaluaciones en las provincias centrales y la península de Azuero.




































