El presidente de Estados Unidos redobló su presión sobre Irán en plena negociación por el estrecho de Ormuz, al advertir que podría destruir infraestructura clave del país si no hay acuerdo antes de este martes por la noche. Mientras tanto, Teherán rechazó una tregua temporal y propuso una salida más amplia, con fin de la guerra, reconstrucción y levantamiento de sanciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar este lunes su mensaje contra Irán y dejó en claro que mantiene como límite la noche del martes para alcanzar un acuerdo. En declaraciones públicas, advirtió que podría ordenar ataques sobre infraestructura estratégica iraní si no prosperan las negociaciones vinculadas al conflicto y a la reapertura del estrecho de Ormuz.
Durante su exposición, Trump aseguró que todo el país podría quedar devastado “en una sola noche” y sugirió que esa posibilidad podría concretarse este mismo martes, en línea con el ultimátum que ya había planteado en las últimas horas. Según agencias internacionales, el mandatario amplió incluso el alcance de sus amenazas al mencionar plantas de energía y puentes como posibles blancos.
La presión estadounidense se produce mientras siguen abiertos contactos indirectos con Irán a través de Pakistán. De acuerdo con la información conocida, Washington buscó que Teherán aceptara una tregua de 45 días y avanzara en la reapertura de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo. Sin embargo, el gobierno iraní rechazó esa fórmula y respondió con una propuesta más amplia, orientada a un final permanente de la guerra, la reconstrucción de infraestructura dañada, el levantamiento de sanciones y un protocolo para garantizar la navegación en el estrecho.
Trump reconoció que la nueva propuesta iraní representa “un paso significativo”, aunque aclaró que no alcanza para cerrar un entendimiento. También dijo que percibe a los actuales interlocutores iraníes como menos radicalizados que los anteriores, y deslizó nuevamente comentarios sobre el petróleo iraní, aunque señaló que no avanzaría en esa dirección porque, según dijo, no sería comprendido por la opinión pública estadounidense.
En paralelo, la tensión regional sigue en aumento. Reuters y AP reportaron este lunes que Irán rechazó la tregua temporal, que continúan los ataques cruzados y que el conflicto mantiene en vilo al mercado energético internacional por el peso estratégico del estrecho de Ormuz.






































