El INDEC informó una desaceleración frente al 3,4% de marzo. El índice interanual quedó en 32,4%, mientras que los mayores aumentos del mes se registraron en Transporte, Educación y Comunicación.
La inflación de abril fue del 2,6% en la Argentina, según informó este jueves el INDEC. El dato marcó una desaceleración respecto de marzo, cuando el Índice de Precios al Consumidor había registrado una suba del 3,4%. Con este resultado, el acumulado de los primeros cuatro meses del año llegó al 12,3%, mientras que la variación interanual quedó en 32,4%.
El rubro con mayor incremento en el mes fue Transporte, con una suba del 4,4%, impulsada principalmente por el aumento de combustibles. En segundo lugar se ubicó Educación, con 4,2%, y luego Comunicación, con 4,1%. También se ubicaron por encima del nivel general Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 3,5%, y Prendas de vestir y calzado, con 3,2%.
En el otro extremo, las menores variaciones se registraron en Recreación y cultura, con 1%, y en Alimentos y bebidas no alcohólicas, que aumentó 1,5%. Este último dato resultó clave para contener el índice general, ya que alimentos suele tener un peso importante en el gasto cotidiano de los hogares.
Por categorías, los precios regulados fueron los que más aumentaron, con una suba del 4,7%, explicada por incrementos en transporte y electricidad. La inflación núcleo, que excluye regulados y estacionales, fue del 2,3%, mientras que los precios estacionales no registraron variación en el promedio nacional.
En la medición por regiones, el mayor aumento mensual se dio en GBA, con 2,8%, seguido por Noreste, con 2,7%. La región Pampeana, que incluye a Córdoba, registró una suba del 2,4%, por debajo del promedio nacional. Más atrás quedaron Cuyo, con 2,1%, y Noroeste, con 2,5%.
El dato de abril deja una señal de alivio para el Gobierno después del salto de marzo, aunque el acumulado del año ya supera el 12% y los rubros regulados siguen presionando sobre el índice. La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la desaceleración se sostiene o si los aumentos en servicios, transporte y tarifas vuelven a marcar el ritmo de los precios.


































