El Pincha eliminó a Flamengo en el Maracaná después de empatar 0-0 y ganar 3-2 en los penales. El equipo de Alexander Medina jugó casi todo el segundo tiempo con un hombre menos por la expulsión de Baltasar Rodríguez y encontró en su arquero al gran protagonista de la clasificación. El 28 de noviembre enfrentará a Palmeiras en Montevideo.
Estudiantes de La Plata volvió a meterse en una final de la Copa Libertadores después de 17 años. El equipo dirigido por Alexander Medina protagonizó este jueves una noche memorable en el Maracaná: empató 0-0 ante Flamengo, resistió durante casi todo el segundo tiempo con diez jugadores y se impuso 3-2 en la definición por penales, con tres atajadas decisivas de Fernando Muslera.

El arquero uruguayo, de 40 años, detuvo los remates de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, el último de ellos para desatar el festejo de Estudiantes ante más de 72 mil espectadores en Río de Janeiro.
Como la ida en La Plata también había terminado sin goles, la semifinal se resolvió desde los doce pasos. Allí el Pincha encontró el premio a un partido que comenzó disputando de igual a igual, pero que terminó exigiéndole una enorme resistencia defensiva.
La clasificación lo depositó en su sexta final de Libertadores, donde buscará conquistar su quinta corona frente a Palmeiras, el sábado 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo.
Estudiantes salió a jugar y Rossi sostuvo a Flamengo
Lejos de refugiarse desde el comienzo, el conjunto argentino planteó un partido intenso, con presión sobre la salida brasileña y decisión para disputar la pelota en campo rival.
Las primeras oportunidades importantes fueron de Estudiantes.
A los 15 minutos, después de un córner, Leandro González Pírez ganó de cabeza y Marcos Rojo apareció en el área chica para intentar definir, pero Agustín Rossi respondió con una gran intervención. En el rebote, Alex Sandro alcanzó a despejar cuando el defensor argentino se preparaba para rematar nuevamente.
Un minuto después, Baltasar Rodríguez sacó un potente disparo desde larga distancia que obligó a otra estirada del arquero de Flamengo, quien alcanzó a desviar la pelota hacia el palo.
El Pincha había conseguido generar las situaciones más claras frente a un rival que recién comenzó a encontrar espacios después de la media hora.
Pedro tuvo dos aproximaciones peligrosas: primero participó de una combinación que terminó con un remate de Emerson Royal y luego consiguió ingresar al área, aunque su definición cruzada no encontró el arco.
Sobre el final del primer tiempo llegó una complicación para Estudiantes. Joaquín Correa sufrió una molestia física y debió dejar la cancha a los 37 minutos, reemplazado por Tiago Palacios.
El descanso encontró la serie abierta y al equipo de Medina con argumentos para discutirle la clasificación al vigente campeón continental.
La expulsión que cambió el partido
Todo se complicó apenas comenzó el complemento.
A los 4 minutos del segundo tiempo, Baltasar Rodríguez sujetó de la camiseta a Samuel Lino y el árbitro uruguayo Gustavo Tejera le mostró la segunda tarjeta amarilla.
El mediocampista ya había sido amonestado a los 35 minutos de la primera etapa por una infracción sobre Jorginho.
Estudiantes quedó con diez jugadores y debía afrontar prácticamente todo el segundo tiempo en inferioridad numérica, ante un Flamengo obligado a ganar como local.
La expulsión modificó el planteo. Medina reorganizó sus líneas, el equipo retrocedió y comenzó a defender cada avance brasileño con mayor cantidad de futbolistas cerca de su área.
Flamengo asumió el control territorial, pero tuvo dificultades para transformar la posesión en situaciones claras.
Ezequiel Piovi, Santiago Núñez, González Pírez y Rojo sostuvieron buena parte de la resistencia, mientras que Guido Carrillo quedó cada vez más aislado en ataque.
El entrenador brasileño, Leonardo Jardim, buscó modificar el desarrollo con el ingreso de Giorgian de Arrascaeta y más tarde incorporó a Gonzalo Plata y Bruno Henrique.
La ocasión más peligrosa llegó a los 36 minutos del complemento, cuando Paquetá encontró con un centro al ecuatoriano Plata, que apareció libre por el segundo palo y conectó un cabezazo a corta distancia.
Muslera salió rápidamente y bloqueó el remate con el cuerpo, en una intervención fundamental para mantener el empate.
Flamengo insistió hasta el final, pero Estudiantes consiguió sostener el cero y llevar la definición a los penales.
Tres atajadas de Muslera para una clasificación inolvidable
La tanda comenzó con un gol de Giorgian de Arrascaeta para Flamengo, respondido inmediatamente por José Sosa.
Después apareció Muslera.
El uruguayo se arrojó hacia su derecha y detuvo el remate de Jorginho, aunque Estudiantes no pudo aprovechar esa primera ventaja.
Edwuin Cetré se resbaló durante su ejecución y tocó la pelota con ambos pies. El penal debió repetirse y, en el segundo intento, el colombiano elevó su disparo por encima del travesaño.
La igualdad se mantuvo hasta que Muslera volvió a intervenir para contener el remate de Lucas Paquetá.
Eros Mancuso convirtió y puso a Estudiantes por delante. Léo Pereira igualó para Flamengo y Tiago Palacios respondió con una definición que dejó al Pincha a una atajada de la final.
El último ejecutante brasileño fue Bruno Henrique.
Muslera volvió a elegir su derecha, se estiró y consiguió detener el tercer penal de la noche.
La definición terminó 3-2 para Estudiantes.
El arquero quedó inmediatamente rodeado por sus compañeros, mientras el banco argentino ingresaba al campo para celebrar una clasificación que había exigido más de 40 minutos de resistencia con un hombre menos.
“El fútbol siempre da revancha”
Muslera fue elegido como la figura del encuentro y no pudo ocultar su emoción.
“El fútbol siempre da revancha”, expresó el arquero, que había atravesado momentos difíciles durante el Mundial 2026 con Uruguay y encontró en el Maracaná una actuación decisiva para su carrera.
También destacó la entrega colectiva y aseguró que Estudiantes había disputado el encuentro con concentración y determinación frente a un rival de enorme jerarquía.
Leandro González Pírez puso el acento en el trabajo defensivo. Aunque Flamengo tuvo mayor posesión después de la expulsión, consideró que Estudiantes consiguió controlar las situaciones más comprometidas.
“Pusimos mucho huevo, garra y corazón como manda la historia del club”, resumió.
Marcos Rojo, otro de los referentes del plantel, también celebró el regreso a una final continental: “Este club no sabe de imposibles”.
Una nueva final después de 17 años
Estudiantes volverá a disputar el partido decisivo de la Copa Libertadores por primera vez desde 2009, cuando derrotó a Cruzeiro en Brasil y conquistó su cuarta corona.
El club de La Plata fue campeón en 1968, 1969, 1970 y 2009, y ahora tendrá la posibilidad de sumar una quinta estrella continental.
El rival será Palmeiras, que eliminó a Fluminense también por penales, después de una serie que terminó igualada 2-2 en el resultado global.
El cruce recuperará además un antecedente especial: Estudiantes y Palmeiras disputaron la final de 1968, que terminó con la primera consagración internacional del conjunto argentino.
Lo que viene
La final de la Copa Libertadores 2026 se disputará el sábado 28 de noviembre, en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay. El horario definitivo todavía no fue anunciado oficialmente.
Será una definición a partido único entre Estudiantes y Palmeiras, con el título continental en juego.
Para el Pincha también tendrá un significado particular que el partido se dispute en Uruguay, donde Muslera construyó buena parte de su trayectoria con la selección nacional.
Estudiantes llegará a Montevideo después de una semifinal que exigió una actuación colectiva de enorme carácter y que encontró en su arquero al protagonista decisivo.
El Maracaná había preparado una noche de clasificación brasileña. Pero Estudiantes resistió, llevó la serie a los penales y volvió a hacer de su historia copera una realidad.
Diecisiete años después, el Pincha vuelve a jugar una final de América.




































