El cardenal Ángel Rossi emitió una breve declaración sobre la causa por presuntos abusos en un colegio parroquial de barrio La Quinta y confirmó la decisión de que el sacerdote señalado tome distancia momentáneamente del ámbito escolar, a la espera de una definición judicial. La medida responde al pedido de las familias y a la creciente presión pública sobre un caso que ya acumula cuatro denuncias.
El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Sixto Rossi, emitió este miércoles una declaración vinculada a la causa por presuntos abusos contra niños y niñas en un colegio parroquial de barrio La Quinta, en Villa Carlos Paz, y ratificó la decisión de apartar momentáneamente del ámbito escolar al sacerdote señalado por las familias.
La medida se conoce en medio de una fuerte presión pública e institucional, luego de la marcha realizada días atrás por madres, padres, vecinos y organizaciones, y tras la unificación de cuatro denuncias en la Fiscalía N° 3 de Villa Carlos Paz, a cargo de Jorgelina Gómez.
En el comunicado, fechado este 27 de mayo, el Arzobispo expresó: “En calidad de arzobispo de la Arquidiócesis de Córdoba, y a partir de la dolorosa situación referida a presuntos abusos a niños y niñas del Jardín de Infantes ‘Niño Dios’ de la Ciudad de Carlos Paz, ratifico la decisión sugerida por el Padre Alejandro Nicola de tomar distancia momentáneamente del ámbito escolar a la espera de la definición por parte de la Justicia”.
Y agregó: “Deseando que lleguemos pronto a la verdad, los saludo y me encomiendo a sus oraciones”.
Una medida reclamada por las familias
La decisión de que el sacerdote tome distancia del ámbito escolar era uno de los reclamos que venían sosteniendo las familias denunciantes, que habían pedido medidas preventivas mientras avanza la investigación judicial.
El caso generó una fuerte conmoción en la comunidad educativa y en la ciudad, especialmente después de que se conociera la existencia de cuatro denuncias vinculadas a presuntos abusos en el nivel inicial.
En comunicados anteriores, el Arzobispado de Córdoba y la Junta Arquidiocesana de Educación Católica habían señalado que, hasta ese momento, no existían personas formalmente sospechadas ni imputadas en la causa, según lo informado tras una reunión con la fiscalía interviniente.
Sin embargo, la presión de las familias fue creciendo a medida que el caso tomó estado público. La movilización realizada bajo las consignas “Las infancias sí se cuidan” y “El silencio no protege” volvió a poner el foco en la necesidad de respuestas judiciales e institucionales, además del pedido de protección para las niñas y niños involucrados.
Con esta nueva declaración, el Arzobispado adopta una medida concreta respecto del sacerdote señalado, aunque la presenta como una decisión momentánea y sujeta al avance de la Justicia.


































