sábado, febrero 7, 2026
Home Internacionales Davos 2026: Trump redobla su ofensiva por Groenlandia y exhibe su “milagro”...

Davos 2026: Trump redobla su ofensiva por Groenlandia y exhibe su “milagro” económico ante un foro dividido

El presidente de Estados Unidos aprovechó su discurso en el Foro Económico Mundial para reivindicar el desempeño de la economía norteamericana, anunciar nuevas medidas en vivienda y criptomonedas y exigir “negociaciones inmediatas” por Groenlandia, en medio de fuertes críticas de líderes europeos y señales mixtas en los mercados.


En su primera presentación presencial en Davos desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump pronunció un discurso de casi una hora en el Foro Económico Mundial 2026, centrado en dos ejes: la idea de un “renacimiento” económico en Estados Unidos y su plan para que Washington asuma el control de Groenlandia, lo que tensó aún más la relación con sus aliados europeos.

Trump defendió que la economía estadounidense vive –según su definición– “un crecimiento como ningún país ha visto antes”. Afirmó que la inflación “ha sido derrotada” y citó estimaciones de un avance del PBI cercano al 5,4% anual, con inflación general en torno al 2,7% y una inflación subyacente por debajo del 2%. También volvió a destacar los máximos históricos en Wall Street y su combinación de bajas de impuestos y suba de aranceles para “hacer pagar” a otros países por el desequilibrio comercial con Estados Unidos. Organismos económicos señalan, sin embargo, que la inflación todavía se ubica algo por encima de la meta de la Reserva Federal.

El mandatario anunció además una ofensiva interna sobre el mercado inmobiliario: aseguró que firmó una orden ejecutiva para prohibir que grandes fondos de inversión compren viviendas unifamiliares y prometió impulsar una ley que vuelva permanente esa restricción, con el argumento de que Estados Unidos “no se convertirá en una nación de inquilinos”. En paralelo, reivindicó cambios regulatorios para permitir la deducción total de inversiones empresariales y sugirió nuevas rebajas impositivas para incentivar el ahorro y el consumo.

En el terreno financiero, Trump reiteró su apuesta por las criptomonedas. Dijo que quiere garantizar que Estados Unidos siga siendo “la capital mundial” del sector y recordó la llamada Ley Genius, un marco regulatorio favorable a los activos digitales. Añadió que el Congreso trabaja en una legislación más amplia sobre la estructura del mercado cripto que espera firmar “muy pronto”. Tras esas declaraciones en Davos, Bitcoin registró un leve repunte intradía –del orden del 1,5%–, en una sesión igualmente marcada por noticias sobre bonos soberanos y expectativas de tasas de interés.

En política exterior, el presidente combinó elogios a algunos aliados con advertencias y críticas. Afirmó que “heredó un desastre” en Ucrania y repitió que la guerra “nunca habría comenzado” si él hubiera sido presidente en 2020, al tiempo que volvió a insistir en que las elecciones de aquel año fueron “amañadas”, una acusación que los tribunales estadounidenses y los propios organismos de seguridad electoral han rechazado en más de medio centenar de fallos y evaluaciones oficiales.

Trump también se detuvo en Venezuela, donde aseguró que, tras un reciente acuerdo petrolero con el gobierno encabezado por la presidenta interina Decly Rodriguez, el país “ganará más dinero en los próximos seis meses que en los últimos 20 años”, en referencia a la llegada de grandes compañías petroleras estadounidenses y al reparto de unos 50 millones de barriles de crudo entre ambos países. Analistas recuerdan que la magnitud y la velocidad de esos beneficios dependerán de la capacidad real de producción y de la estabilidad política local.

El mandatario dedicó buena parte de su intervención a criticar la transición energética y la política migratoria europeas. Calificó a la apuesta por la energía eólica y solar como un “nuevo engaño verde” y sostuvo que “ciertos lugares de Europa ya no son reconocibles”, atribuyéndolo a la combinación de migración masiva y altos costos de energía. Parte de las cifras que utilizó sobre generación eléctrica y precios en Europa no coincide con los datos oficiales disponibles, según verificaciones de especialistas y organismos internacionales.

Groenlandia, en el centro del conflicto

El capítulo más sensible del discurso estuvo dedicado a Groenlandia. Trump definió a la isla como “un territorio vasto, casi deshabitado y sin desarrollar”, situado en un punto estratégico entre Estados Unidos, Rusia y China, y la describió como “parte de América del Norte” y, por extensión, de “nuestro territorio”. Insistió en que el interés estadounidense es ante todo de “seguridad nacional estratégica”, aunque reconoció la importancia de los recursos minerales y las tierras raras presentes en la región.

Desde el escenario de Davos reclamó “negociaciones inmediatas” para discutir un esquema que otorgue a Estados Unidos el control de Groenlandia y advirtió que Washington “recordará” qué posición adopten los países europeos. Trump reprochó el nivel de gasto militar de Dinamarca dentro de la OTAN, sostuvo que “solo Estados Unidos puede asegurar Groenlandia” y aprovechó para recordar que, durante la Segunda Guerra Mundial, Washington estableció bases militares en la isla.

El presidente aseguró que “no quiere” usar la fuerza para adquirir el territorio y prometió que no recurrirá a una invasión, aunque reiteró que, en caso de hacerlo, Estados Unidos sería “imparable”. El mensaje llegó después de semanas de tensión por la presencia de tropas europeas en Groenlandia en el marco del ejercicio militar Operation Arctic Endurance, liderado por Dinamarca y varios aliados de la OTAN para demostrar su disposición a defender la isla ante cualquier intento de anexión.

La disputa también tuvo un capítulo comercial. Días antes de su discurso, Trump había amenazado con imponer aranceles del 10% a las importaciones provenientes de ocho países europeos –incluidos Francia, Alemania, Reino Unido y los socios nórdicos– a partir del 1 de febrero, con la posibilidad de elevarlos al 25% en junio, hasta lograr un acuerdo sobre Groenlandia. En Davos, el mandatario anunció que, tras reuniones con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, alcanzó “el marco de un acuerdo” sobre la seguridad en el Ártico y que, por ahora, esos aranceles no se aplicarán. Las capitales europeas, de momento, no divulgaron detalles ni confirmaron el contenido de ese supuesto entendimiento.

Fuerte rechazo europeo y advertencias sobre “nuevo colonialismo”

Las palabras de Trump provocaron una reacción inmediata entre los líderes europeos presentes en Davos. El presidente francés Emmanuel Macron advirtió que “no es tiempo de nuevo imperialismo ni de nuevo colonialismo” y llamó a los países a rechazar “la ley del más fuerte”, en un mensaje interpretado como respuesta directa al enfoque estadounidense sobre Groenlandia y a la amenaza de aranceles.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo que la soberanía territorial de Groenlandia y Dinamarca “no es negociable” y avisó que, si Washington avanzara con los aranceles, la reacción del bloque sería “inquebrantable, unida y proporcional”. En Bruselas recuerdan que existe un nuevo instrumento contra la coerción económica que habilita contramedidas comerciales coordinadas frente a presiones externas, herramienta que varios gobiernos ya mencionan como posible respuesta.

Desde Copenhague, el gobierno danés reiteró que “Groenlandia no está en venta” y subrayó el carácter autónomo del territorio dentro del Reino de Dinamarca. El ministro de Relaciones Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, consideró positivo que Trump descartara públicamente la opción militar, pero advirtió que las ambiciones estadounidenses siguen intactas y que la prioridad de Dinamarca es reforzar su presencia defensiva en la isla en coordinación con sus aliados.

En el plano atlántico, el primer ministro británico Keir Starmer remarcó que el Reino Unido “no cederá bajo amenazas de aranceles” y reafirmó su apoyo a la posición de Dinamarca y de la Unión Europea. Otros líderes, como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, calificaron los nuevos aranceles propuestos por Trump como “un error” y se ofrecieron a mediar para evitar una escalada entre aliados de la OTAN.

Mercados y clima político global

En los mercados financieros, el discurso dejó una foto ambivalente. La promesa de no utilizar la fuerza en Groenlandia y el anuncio de un “marco de acuerdo” con la OTAN contribuyeron a un rebote moderado de los principales índices de Wall Street, que avanzaron alrededor de 0,5%, mientras se reducían las apuestas a una guerra comercial inmediata con Europa. En paralelo, el mensaje favorable a las criptomonedas impulsó una suba puntual de Bitcoin, aunque analistas advirtieron que persiste un contexto de alta volatilidad ligado a la política monetaria global.

El impacto político, en cambio, fue más nítido: Davos 2026 se consolidó como escenario de una disputa abierta entre la Casa Blanca y las principales capitales europeas por el futuro de Groenlandia, el diseño del orden económico internacional y el rumbo de la transición energética. Mientras otros líderes, como el primer ministro canadiense Mark Carney y referentes de la Unión Europea, llamaron a reforzar el multilateralismo y las reglas compartidas, el discurso de Trump confirmó que la crisis por Groenlandia seguirá en el centro de la agenda geopolítica en los próximos meses.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here