Luego de la denuncia por ‘abuso policial’ que realizara Vanesa Bazán, madre de un menor de que fuera detenido en la tarde del lunes, la departamental Punilla dio su versión de los hechos, negando la acusación.
“Tres sujetos que se conducían por la vía pública en Ecuador y Brasil fueron observados por personal que patrullaba la zona e identifican que uno de ellos tenía una botella de bebida alcohólica y estarían consumiendo, por lo cual ante la contravención deciden proceder al control de los mismos. En el control rutinario del palpado de prendas uno de los tres se aleja y se fuga del control. Eran dos mayores y un menor, el mayor se retira, al otro lo intentan introducir al móvil trabándose en lucha. En esta distracción donde personal policial intenta introducir al menor al móvil se zafan y huyen hacia la costa del río”, explicó la comisaria Paola Praniuk.
“Personal policial comienza a perseguirlo y en el momento de descender individualizan al menor de edad e intentan detenerlo y una familiar, tía de uno de los sujetos, interviene entorpeciendo el procedimiento abalanzándose sobre personal y otra vez comienza la lucha a los fines de poder reducirlo e introducirlo al móvil. Acompañado por la arenga de los vecinos que impedía que el personal actúe libremente comenzaron a tirar piedras y vociferar insultos, generando que los vecinos se pongan del lado de las personas en infracción minutos antes”, detalló.
La participación de los vecinos, dijo Praniuk, provocó la rotura del móvil policial y a raíz de ellos, “varios de los que arrojaron piedras fueron individualizados e ingresaron a un domicilio momentos en que una señora cierra la puerta con un candado impidiendo el acceso al personal policial”.
“En ese momento se hace presente un señor indicando ser el dueño de la propiedad y accede a abrir la puerta facilitando el ingreso de personal policial. De esta manera desmiento la versión de que se había ingresado de manera violenta al domicilio”, afirmó.
Cabe destacar que según lo informado desde la policía las mujeres que denunciaron el supuesto abuso de autoridad tuvieron meses atrás problemas con la justicia por la venta de estupefacientes.
“Las dos mujeres que están reprochando el accionar policial tienen antecedentes por la infracción a la ley de drogas, permanecieron en la unidad carcelaria y luego tuvieron prisión domiciliaria”, señaló Praniuk.

































