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El Club Lechero de Villa Carlos Paz: un compromiso de vida

Por Valeria Flesia

Pedro DottaEl Club Lechero nació de la idea solidaria de Pedro Dotta quien pudo ver que la necesidad alimentaria de los chicos, y de algunos jóvenes y adultos, no se completaba con la comida única que podían recibir en la escuela, o del esfuerzo familiar fruto del trabajo que a veces no llegaba, hacía falta más.

En una ciudad que mantiene a sus necesitados lejos de la vista, cercados por la propia cartografía de las calles que se vuelven profundas  o empinadas, que atraviesan cursos de agua y lomas, Pedro pudo ver y no sólo vio sino que se comprometió a ayudar de manera concreta y en ese  compromiso  arrastró a otros  que vieron por sus ojos, y en ese compromiso se le fue la vida pero dejó su deseo traducido en ganas.

Pergeñado por las ganas de Pedro, el Club Lechero es un pequeño grupo de personas, vecinos de Carlos Paz que recolectan leche que donan otros tantos vecinos para que la tomen los que la necesitan. Tan simple, tan blanco como ese mismo líquido vital que llena las tacitas de los chicos en los merenderos de Colinas, de Carlos Paz Sierras, del Barrio Obrero y de aquellos que lo requieren.

Club LecheroHoy el Club Lechero ya sin la presencia física de su mentor, dará pelea para seguir adelante con la meta solidaria y así lograr, como quería Pedro, que la actividad siga viva sin personalismos, con el simple deseo comunitario de llegar con lo indispensable a los que lo necesitan. Allá por el 2012, Pedro Dotta decía: “Éramos cuatro socios y hoy somos no más de 100 activos a pesar de tener registrados más de 150. Buscaremos la manera de reactivarlos”, y expresaba su sueño: “que tengamos un mes con 500 litros”.

Este 2015, durante el mes que continuó a su despedida, el “ordeñe”, como denominó a la recolección de la leche donada por los vecinos, llegó a los 500 litros.

El sueño de los que siguen con su obra es que el número de los 500 litros no baje sino que sea el piso para seguir creciendo.  Claudia Fusé, profesora y colaboradora desde la creación del Club Lechero, relata: “Pedro mantenía el Club muy movilizado, era el organizador y también el nexo con los merenderos e instituciones que reciben la leche. Por otro lado, era también quien tenía muy claro adonde se apuntaba en cuanto a la solidaridad, por ejemplo, esta es una iniciativa que no recibe bajo ningún concepto dinero en efectivo y para esto tengo una anécdota personal”.

“El ordeñe se realiza los primeros días del mes y en una ocasión yo me había olvidado, entonces le dije a Florencia Simón, la compañera de Pedro y profesora con quien nos vemos a diario, que le daba el dinero y ella comprara la leche porque yo no había tenido tiempo. Pedro estaba ahí y me dio un reto inolvidable, me dijo: “Escuchame una cosa, si vos no podés disponer de un ratito para llegarte a comprar dos litros de leche, no podés ayudar a nadie”. Allí aprendí que no se trata sólo de aportar la leche, se trata de la acción completa de ponerse al servicio de quien lo necesita, tomarse el trabajo de comprar amorosamente, como lo haríamos para nuestros hijos, y entregarlo. Así lo hacía Pedro desde que recorrió los barrios de Carlos Paz y sus merenderos y pudo ver qué hacía falta.

El Club Lechero de Carlos Paz no tiene personería jurídica y nunca buscó tenerla, no es esa su finalidad, no aspira a obtener subsidios o exenciones, es simplemente un grupo de vecinos organizados para recolectar leche entera larga vida que se acumula durante los primeros días del mes en esa acción que denominan “ordeñe” y que luego se entrega a una serie de merenderos, comedores e instituciones solidarias de la ciudad. Con posterioridad a la entrega, se difunden los espacios donde se entregó la leche con cantidad de litros. Para dar una muestra, durante el mes de agosto de 2015, los litros recolectados se entregaron en el “merendero Solecitos Naranjas (204 litros), Copito de Nieve (48 litros), Corazoncitos Felices ( 60 litros), Niños de Jesús (60 litros), Refugio Nocturno Cura Brochero ( 28 litros más té, mate cocido y azúcar), Hogar Esperanza de Vida (24 litros)”. Este informe fue brindado por María Florencia Simón en la página de Facebook del Club Lechero Villa Carlos Paz, una página abierta a la que todos pueden acceder para ver los informes o elegir dónde colaborar.

Claudia Fusé destaca que aún falta promoción de la iniciativa del Club Lechero en Carlos Paz: “Otra de las anécdotas que me parece muy importante con respecto a esta actividad solidaria es la constitución de su réplica en San Rafael, Mendoza: En una visita de Flor junto a Pedro a unos familiares de San Rafael  tuvieron la oportunidad de contarles lo que se estaba gestando en Carlos Paz. Ellos se entusiasmaron con la idea y comenzaron a armar su propio Club Lechero con los lineamientos creados por Pedro para nuestro grupo, con los mismos motivos solidarios, con el deseo de llegar con la leche a los niños y jóvenes que lo necesitan para su merienda. Hoy el Club Lechero de San Rafael, Mendoza, es más grande que el de Carlos Paz, un ejemplo de trabajo para nosotros y nos mandan ideas para promocionarnos que vamos a tratar de implementar”.

Este no es el único Club “hijo” de la idea de Pedro Dotta,  en el 2013 comenzó a funcionar el Club Lechero de Juan Bautista Alberdi, provincia de Buenos Aires, replicando la forma de comunidad de ordeñe de Villa Carlos Paz. La recomendación de Pedro, en ocasión de su creación fue que “llegaran a comunidades vecinas para conocer sus necesidades” y planteaba el sueño de formar una red de clubes lecheros en distintos lugares del país.

Entre las condiciones planteadas para el funcionamiento del Club Lechero se destaca que: “No asume el compromiso de suministrar la leche necesaria mensual de algún merendero, no acepta dinero en efectivo, la cuota social (ordeñe) mínima es de 2 litros de leche entera larga vida, la retiramos del domicilio del socio o bien el mismo lo lleva a una receptoría (Plantas Receptoras), la recolección (ordeñe) se lleva a cabo a partir del segundo viernes del mes”. En la primera de estas reglas se expresa la condición “voluntaria” de la donación, es un compromiso tomado con la más absoluta de las libertades, por eso es más profundo, con lazos que no se ven: si quienes se comprometen hacen su entrega mensual, los chicos tienen esa leche para merendar todos los días, lo que se junte, lo que valga ese compromiso con el otro.

Entre quienes se han hecho cargo de cumplimentar estas condiciones luego de la partida imprevista de Pedro Dotta hay un grupo de gente que nunca se había reunido especialmente para tomar esta posta. “No nos reuníamos porque no era la finalidad del Club, ustedes pueden ver que las reglas son muy simples: se trata de recolectar las donaciones, ordeñe, y llevarlas a sus depositarios, los chicos que asisten a los merenderos a tomar la leche cada tarde, de lunes a lunes. Es muy importante percibir esa necesidad para comprometerse, todos los días llegan con su tacita a los merenderos muchos chicos para los cuales, quizás, esa sea la única comida entre el almuerzo y el almuerzo del otro día. Cuando faltó Pedro que era el alma de esta tarea, nos dimos con que teníamos que hacer ese trabajo para honrar el compromiso, o sea, no se trata sólo de que estén los donativos sino que ese ordeñe llegue a las tacitas de los chicos. Por eso nos reunimos y estamos organizándonos para asumir entre varios ese compromiso, estamos tratando de conocer los merenderos, de conocer otros lugares donde hay necesidad y, por otro lado, de promocionar el Club para que más carlospacenses participen con su ordeñe”.

Club Lechero Carlos Paz (2)Claudia recuerda que 500 litros de leche mensual son 2000 raciones para distribuir: “La leche no se sirve pura a los chicos porque no están acostumbrados a tomar y puede resultarles pesada, se diluye un poquito con lo que son 2 mil raciones el resultado de esos 500 litros. Hay que mantenerse en ese número y superarlo”.

Las escuelas Bernardo D´Elía y Remedios Escalada de San Martín se han transformado en receptores luego de la partida de Pedro Dotta.

Los directivos de estas escuelas han fomentado, también, que entre los alumnos circule el compromiso y se traslade a sus hogares y a otros hogares para el ordeñe mensual.

Otras ‘Plantas Receptoras’ son la Farmacia Cárcano en Cárcano y Garibaldi, Almacén Natural El Vergel en Prager 94, LMS Electrónica en Solís y Urquiza, Estudio Jurídico Calderón Delgado en Sargento Cabral 218 y el instituto San Francisco de Asís de la Buena Causa en Buenos Aires 198.

Pedro recordaba en estos apuntes para participar del Club: “Tengamos en cuenta, que lo nuestro es sólo colaborar con toda esa gente que le pone el hombro día a día al frente de un merendero, ellos son los verdaderos hacedores”.

Con este recordatorio, honraba su idea de que la ayuda trasciende a las personas que sólo son eslabones en una red que incluye, que apoya, que se encarga de lo necesario, que nunca abandona.

El Club Lechero de Villa Carlos Paz se apresta a recolectar su ordeñe de septiembre 2015 durante la próxima semana, si todavía no hiciste tu aporte de 2 litros de leche entera larga vida, estás a tiempo de dejarlos en las Plantas Receptoras.

Recordá hacer esta compra de manera consciente y comprometida con la realidad de otros que lo necesitan todos los meses, que la merienda debe estar en las mesas de nuestros chicos, todos los días.

 

Nota correspondiente a la edición n° 384 del semanario La Jornada, del 13 de setiembre de 2015.

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