La Cámara baja aprobó este jueves un nuevo Régimen Penal Juvenil que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad. La iniciativa avanzó con 149 votos a favor y 100 en contra, tras un debate atravesado por reclamos de seguridad y advertencias de organismos vinculados a derechos de la niñez.
La Cámara de Diputados aprobó este jueves el proyecto que baja de 16 a 14 años la edad de imputabilidad, en el marco de un nuevo Régimen Penal Juvenil. La votación en general fue de 149 votos afirmativos y 100 negativos, por lo que la iniciativa quedó con media sanción y ahora será girada al Senado.
El texto establece que adolescentes de 14 y 15 años podrán ser investigados y juzgados penalmente por delitos tipificados en el Código Penal, bajo un esquema diferenciado respecto del régimen de adultos. En los casos de delitos graves, el proyecto fija un tope de pena de hasta 15 años.
Durante el debate, el oficialismo y bloques aliados defendieron la reforma como una respuesta a hechos de alto impacto y como una actualización del sistema vigente, con el objetivo de dotar al Estado de herramientas para intervenir penalmente en delitos cometidos por menores de 16. Desde esos sectores también sostuvieron que el nuevo régimen incorpora instancias socioeducativas y medidas alternativas para evitar que el sistema se limite a la lógica del encierro.
En la vereda opuesta, bancadas opositoras cuestionaron el enfoque “punitivo” y advirtieron que una baja de la edad de imputabilidad no resolvería el problema de fondo si no se refuerzan políticas de prevención, educación y contención social. En esa línea, organizaciones especializadas en infancia y organismos internacionales plantearon reparos sobre la eficacia de la medida y alertaron sobre el riesgo de agravar la vulnerabilidad de los adolescentes que ingresen al sistema penal.
Con la media sanción en Diputados, el debate se traslada ahora al Senado, que deberá definir el cronograma de tratamiento. Allí el Gobierno buscará sostener la mayoría lograda en la Cámara baja, en un tema que anticipa una discusión intensa tanto dentro del Congreso como en la agenda pública.
































