Un estudio oficial reveló que el 26,2% de los estudiantes realizó apuestas durante el último año y que la modalidad online concentra la mayor participación. En Córdoba, el porcentaje llegó al 26,4%. Un DNU publicado este viernes asignó formalmente al Ministerio de Salud la prevención, investigación y abordaje integral del problema.
El crecimiento de las apuestas entre adolescentes pasó formalmente a ser considerado una cuestión de política sanitaria nacional. Mediante un decreto publicado este viernes, el Gobierno incorporó entre las competencias del Ministerio de Salud la prevención, concientización, investigación y abordaje integral de la ludopatía vinculada con juegos de azar y apuestas.
La decisión se apoya, entre otros antecedentes, en un estudio oficial de alcance nacional que expuso la dimensión del fenómeno entre estudiantes secundarios: el 26,2% apostó dinero al menos una vez durante los doce meses previos al relevamiento.
La modalidad digital aparece claramente por encima del juego presencial. El 20,5% realizó apuestas por Internet, mientras que el 12% participó de juegos con dinero de manera presencial.
Córdoba, ligeramente por encima del promedio nacional
El Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria, realizado durante 2025 por el Observatorio Argentino de Drogas, permite además conocer los resultados por jurisdicción.
En Córdoba, el 26,4% de los estudiantes secundarios relevados había apostado dinero durante el último año, porcentaje ligeramente superior al promedio nacional del 26,2%.
Dentro de ese grupo, el 20,9% había participado de apuestas online y el 11,6% lo había hecho de manera presencial.
El estudio se realizó en 1.085 escuelas de todo el país, tanto públicas como privadas, y recogió respuestas de 117.833 estudiantes. La muestra representa a una población de aproximadamente 2,19 millones de alumnos secundarios, mayoritariamente de 13, 15 y 17 años.
En Córdoba fueron relevados 48 establecimientos, con una población representada de 173.782 estudiantes.
Los varones, con una participación mucho mayor
Las diferencias por sexo son significativas.
Entre los varones, el 35,3% había realizado alguna apuesta durante el último año, prácticamente el doble que entre las mujeres, donde el indicador fue del 17,7%.
La brecha también se mantiene cuando se observan únicamente las apuestas online: alcanzaron al 28,6% de los varones y al 12,8% de las mujeres.
Por edades, en cambio, las diferencias son menores. Había realizado alguna apuesta el 25,9% de los estudiantes de hasta 14 años, el 26,2% de quienes tenían entre 15 y 16 y el 26,6% de los mayores de 17.
Los números muestran que la práctica ya tiene una presencia significativa incluso entre los grupos de menor edad incluidos en el relevamiento.
Qué cambia con el decreto publicado este viernes
El Decreto 771/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, modifica la Ley de Ministerios e incorpora explícitamente entre las responsabilidades de Salud el diseño y ejecución de políticas relacionadas con la “prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de la ludopatía en juegos de azar y apuestas”.
En sus fundamentos, el Ejecutivo reconoce a la ludopatía como un trastorno caracterizado por la pérdida de control sobre el juego y la continuidad de esa conducta a pesar de sus consecuencias negativas.
También señala que puede provocar impactos sobre la salud mental, la economía personal y familiar, las relaciones sociales y el desempeño educativo y laboral, y sostiene que su prevención, detección temprana, asistencia y rehabilitación forman parte de las políticas públicas sanitarias.
El decreto no prohíbe las apuestas online ni establece por sí mismo nuevas restricciones para las plataformas. Lo que hace es fijar formalmente la competencia sanitaria del Ministerio de Salud sobre el problema y habilitarlo para desarrollar políticas preventivas, investigaciones, capacitación y dispositivos de asistencia.
Un proyecto más amplio sigue en el Congreso
La medida se inscribe en una discusión que el Gobierno ya había llevado al Congreso.
En mayo, el Poder Ejecutivo presentó un Proyecto de Ley de Prevención de Ludopatía y Regulación de Juegos de Azar en Línea, destinado a ordenar el mercado virtual, limitar la publicidad y reforzar las barreras para impedir el acceso de niños y adolescentes.
Ese proyecto y el decreto publicado ahora no son equivalentes. La iniciativa legislativa apunta a establecer regulaciones sobre la actividad, mientras que el DNU incorpora específicamente el abordaje sanitario de la ludopatía entre las competencias permanentes del Estado nacional.
Durante junio, además, el Gobierno lanzó una campaña preventiva dirigida a familias frente al crecimiento de las apuestas deportivas y otras modalidades accesibles desde teléfonos celulares y dispositivos digitales.
Las señales de alerta
Los materiales oficiales de prevención señalan diferentes cambios que pueden advertir sobre una relación problemática de un adolescente con las apuestas.
Entre ellos aparecen irritabilidad, cambios en el estado de ánimo, insomnio, retraimiento, bajo rendimiento escolar, interés inusual por resultados deportivos, movimientos inexplicables de dinero en billeteras virtuales y pedidos frecuentes de dinero a familiares o amigos.
Las recomendaciones oficiales apuntan especialmente a generar espacios de diálogo y acompañamiento familiar, prestar atención al uso de plataformas digitales y evitar minimizar las apuestas como una actividad recreativa sin riesgos.
Los datos incorporados por el propio Gobierno al decreto muestran la dimensión que alcanzó el fenómeno: más de uno de cada cuatro estudiantes secundarios ya tuvo contacto con apuestas de dinero durante un año y, tanto a nivel nacional como en Córdoba, Internet es ampliamente la principal vía de acceso.



































