El poder adquisitivo de los trabajadores registrados del sector privado retrocedió por segundo mes consecutivo y en junio quedó 0,6% debajo de noviembre de 2023. La caída fue especialmente fuerte en actividades como textiles, metalurgia y comercio. El próximo viernes se reunirá el Consejo del Salario para discutir un nuevo piso mínimo.
El salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado volvió a perder poder adquisitivo y en junio quedó 0,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023, después de haberse mantenido durante veinte meses consecutivos por encima de esa referencia.
Los datos surgen del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) procesados por la Secretaría de Trabajo y abarcan a alrededor de 6,1 millones de trabajadores. En junio, el salario real cayó 0,9% respecto de mayo, en la serie desestacionalizada, y acumuló así su segundo retroceso mensual consecutivo.
La baja se produjo después de una caída todavía mayor en mayo, cuando el poder adquisitivo había retrocedido 2,9% mensual. En apenas dos meses se revirtió una parte importante de la recuperación salarial que el propio Gobierno había destacado durante el primer cuatrimestre del año.
De la recuperación de abril a una nueva caída
El cambio de tendencia resulta particularmente marcado si se compara con los datos oficiales de abril.
El 11 de junio, el Ministerio de Capital Humano había informado que el salario real privado registrado había crecido 1,3% durante abril y se encontraba 4,3% por encima de noviembre de 2023, alcanzando entonces el segundo nivel más alto desde diciembre de aquel año.
Dos meses después, el indicador quedó 0,6% por debajo de aquella base, producto de los retrocesos registrados durante mayo y junio.
La Secretaría de Trabajo atribuyó el deterioro a que los salarios nominales desaceleraron su crecimiento en mayor medida que los precios.
Durante mayo, la inflación nacional fue del 2,1%, mientras que en junio descendió al 1,9%. A pesar de esa desaceleración, los ingresos del sector privado registrado no lograron acompañar la evolución del costo de vida.
En julio, la inflación volvió a acelerarse al 2,1%, según el INDEC. Todavía no está disponible el dato equivalente del SIPA sobre salarios privados de ese mes, debido al rezago con el que se procesa la información de las declaraciones presentadas por los empleadores.
Fuertes diferencias entre actividades
El promedio general oculta, además, situaciones muy diferentes según la actividad.
Los salarios fijados en algunos de los principales convenios colectivos muestran pérdidas interanuales de poder adquisitivo superiores al 10%. Entre los sectores más afectados aparecen los textiles, con una caída real del 12,6%; metalúrgicos, 12,4%; empleados de comercio, 11%; y calzado, 10,5%.
En el otro extremo, siete convenios relevados presentaron mejoras reales durante el último año. Los encargados de edificios encabezaron ese grupo, con una suba del 5,9%, seguidos por camioneros, con 3,1%; construcción y farmacia, con 2,5%; entidades deportivas, con 1,7%; y aceiteros y seguros, con 1,6%.
La heterogeneidad muestra que la evolución del salario promedio no se trasladó de manera uniforme a los distintos sectores y que algunas de las actividades con mayor cantidad de trabajadores registraron pérdidas considerablemente superiores al promedio.
Menos empleo privado registrado
El retroceso salarial ocurre además en un contexto de reducción del empleo formal.
De acuerdo con los datos del SIPA citados en el análisis de la evolución de las remuneraciones, desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 241.000 puestos de trabajo privados registrados. Parte de quienes dejaron ese segmento pasó al monotributo o a formas de empleo no registrado.
La industria aparece entre los sectores especialmente afectados: desde su último máximo perdió cerca de 90.000 trabajadores registrados, según distintos relevamientos realizados a partir de las estadísticas laborales oficiales.
Ese escenario combina así dos movimientos que inciden directamente sobre el mercado interno: menos trabajadores asalariados formales y una nueva pérdida de capacidad de compra entre quienes conservan su empleo registrado.
Vuelve a discutirse el salario mínimo
En medio de este cuadro, el Gobierno convocó para el próximo viernes 28 de agosto al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.
La Comisión del Salario se reunirá de manera virtual desde las 10, mientras que el plenario fue citado para las 12.30, con una segunda convocatoria prevista para las 14 en caso de ser necesaria.
Trabajadores, empresarios y representantes del Estado deberán discutir una nueva actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil y de los montos mínimo y máximo de la prestación por desempleo.
El piso vigente desde el 1° de agosto es de $376.600 mensuales para una jornada legal completa y de $1.883 por hora para trabajadores jornalizados. Ese valor había sido establecido en diciembre de 2025 dentro de una escala de aumentos mensuales que finalizó precisamente este mes.
La nueva convocatoria llega así en un escenario distinto al de comienzos de año. Después de varios meses en los que el Gobierno destacó la recuperación del salario privado registrado frente a la inflación, los últimos datos disponibles muestran dos caídas consecutivas y vuelven a ubicar su poder adquisitivo por debajo del nivel de noviembre de 2023.

































