La protesta nacional se extenderá hasta el viernes 16 de octubre y alcanza a prestadores de Córdoba. Se suspenden consultas y turnos programados de los profesionales que adhieren, mientras se mantienen las urgencias. El gremio reclama una recomposición de honorarios y denuncia una fuerte caída de sus ingresos.
Los médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios a afiliados de PAMI cumplen desde el martes 13 de octubre un paro nacional de 96 horas, que continuará hasta el viernes 16, en reclamo de una actualización de los honorarios que perciben por cada jubilado o pensionado asignado.
La medida fue convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA) y tiene repercusión en Córdoba, donde el conflicto ya había provocado restricciones en la atención durante una huelga anterior, realizada entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre.
Durante las cuatro jornadas, los profesionales que adhieren suspenden las consultas habituales y los turnos programados. La protesta también alcanza a las derivaciones a especialistas y a la emisión de recetas de rutina, aunque se mantienen las prestaciones consideradas urgentes.
El alcance de las restricciones depende de cada prestador. Por eso, la medida no implica la paralización completa de PAMI ni el cierre generalizado de sus agencias, clínicas y hospitales.
En Villa Carlos Paz y el valle de Punilla, donde numerosos jubilados dependen de la atención de sus médicos de cabecera para controles, tratamientos y prescripciones, no se dispone de un relevamiento público que permita establecer cuántos profesionales participan de la huelga.
Qué atención se mantiene durante el paro
APPAMIA informó que los médicos de cabecera garantizarán la atención de situaciones urgentes y la emisión de recetas cuando exista una necesidad médica que no pueda postergarse. Los odontólogos, por su parte, limitarán su actividad a las urgencias odontológicas.
Entre las prestaciones que pueden verse afectadas en los consultorios adheridos se encuentran los controles periódicos, las consultas de rutina, los turnos previamente asignados, las derivaciones a especialistas y las renovaciones habituales de recetas.
Los afiliados que tengan consultas previstas hasta el viernes deberán comunicarse con su médico u odontólogo para confirmar si mantienen el turno o necesitan reprogramarlo.
En el caso de pacientes que requieran medicamentos para tratamientos crónicos, es importante consultar con el profesional si corresponde una prescripción urgente. Las recetas electrónicas que ya se encuentren vigentes pueden utilizarse normalmente en las farmacias habilitadas por PAMI.
Para consultas y reclamos, el organismo mantiene disponible su línea gratuita 138 (PAMI Escucha y Responde), que funciona las 24 horas. Ante una urgencia médica, los afiliados deben utilizar el servicio de emergencias correspondiente a su localidad, cuyos teléfonos pueden consultarse a través de los canales oficiales de la obra social.
El reclamo por los honorarios
El conflicto se concentra en el sistema de remuneración por cápita, es decir, el monto fijo mensual que PAMI paga a los profesionales por cada afiliado asignado, independientemente de la cantidad de consultas que efectivamente realice.
Actualmente, los médicos de cabecera perciben $2.700 mensuales por afiliado y reclaman elevar esa suma a $4.500. En el caso de los odontólogos, el gremio denuncia que cobran apenas $374 por paciente y solicita llevar el valor a $3.000.
APPAMIA sostiene que la situación se agravó en abril, cuando PAMI modificó el esquema de pagos mediante la Resolución 1107/2026.
Hasta entonces, los médicos podían facturar por separado determinadas consultas y prestaciones, además de recibir la cápita mensual. Con la modificación, la consulta habitual en el consultorio quedó incorporada al pago fijo, mientras algunas prácticas específicas conservaron una remuneración diferenciada.
Aunque el valor de la cápita aumentó desde abril, el sindicato afirma que el nuevo esquema provocó una reducción cercana al 50% de los ingresos totales de los profesionales.
En declaraciones a Hoy Día Córdoba, la secretaria de APPAMIA, Fernanda Anabella Scoccia, explicó que los médicos pasaron inicialmente a cobrar $2.100 por afiliado y que, después de sucesivos reclamos, ese monto llegó a $2.700.
La dirigente también cuestionó el atraso en los honorarios odontológicos, que, según aseguró, permanecen prácticamente congelados desde hace más de dos años.
“Somos profesionales muy preparados, tenemos consultorios que cumplen muchos requisitos. No podemos más, nos asfixiaron de una manera con estos atrasos en las remuneraciones”, manifestó.
El gremio advierte que las sumas actuales resultan insuficientes para afrontar el funcionamiento de los consultorios, los materiales descartables, los seguros profesionales y otros costos de la actividad.
Sin acuerdo y con posiciones enfrentadas
La protesta de esta semana profundiza un conflicto que acumula varios meses de reclamos y medidas de fuerza.
Entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, los profesionales realizaron un paro de 72 horas que también tuvo adhesión en Córdoba. En aquella oportunidad, La Jornada informó sobre las restricciones en los consultorios de los prestadores que participaron de la huelga.
Antes de esa medida, PAMI había ofrecido elevar la cápita médica a $3.000 y la odontológica a $500, según detalló APPAMIA. La propuesta fue rechazada por el sindicato, que la consideró insuficiente.
Scoccia aseguró que, después de aquella protesta, los representantes gremiales no volvieron a ser convocados para continuar las negociaciones. Por eso, reclamó que las autoridades retomen las conversaciones y presenten una alternativa que permita sostener económicamente la atención.
Desde PAMI, en cambio, fuentes oficiales señalaron a la agencia Noticias Argentinas que las instancias de diálogo con las entidades profesionales permanecen abiertas y que existe el compromiso de revisar los valores conforme avance el ordenamiento del sistema y lo permitan las posibilidades presupuestarias.
El organismo también defendió la reorganización del esquema de pagos iniciada en abril, al considerar que permitió simplificar los procedimientos administrativos y dar mayor previsibilidad a las prestaciones.
Hasta este miércoles, sin embargo, no se había informado un nuevo acuerdo que permitiera levantar la medida de fuerza.
De esta manera, la atención habitual de los jubilados y pensionados continuará condicionada por la adhesión de los profesionales hasta el viernes, mientras persiste la disputa por el sistema de remuneración y la continuidad de las prestaciones.




































