El italiano de Mercedes protagonizó una remontada extraordinaria para imponerse ante su público y convertirse en el primer piloto local que gana el GP de Italia desde 1966. Franco Colapinto llegó a estar tercero tras la bandera roja, sufrió un costoso despiste y luego se recuperó hasta volver a sumar puntos con Alpine.
Andrea Kimi Antonelli protagonizó este domingo una de las grandes actuaciones de la temporada de Fórmula 1: largó desde el 19° puesto y remontó todo el pelotón para ganar el Gran Premio de Italia en Monza, donde Franco Colapinto terminó noveno después de una carrera que pasó de la ilusión a la frustración y terminó con una importante recuperación.
El italiano de Mercedes superó en las últimas vueltas a su compañero y principal rival por el campeonato, George Russell, y desató la fiesta de los tifosi. Max Verstappen completó el podio.
El triunfo tuvo además dimensión histórica: con 20 años, Antonelli se convirtió en el primer italiano en ganar el Gran Premio de Italia desde Ludovico Scarfiotti, en 1966.
De 19° a la victoria
Antonelli había clasificado séptimo, pero una penalización por el cambio de componentes de su unidad de potencia lo obligó a largar desde la penúltima fila.
La sanción parecía abrir una enorme oportunidad para Russell, que comenzó segundo y llegaba al fin de semana a 59 puntos de su compañero en el campeonato. Sin embargo, el italiano construyó una remontada formidable.
Avanzó rápidamente durante la primera parte de la carrera y terminó encontrando además una oportunidad estratégica decisiva cuando apareció un Virtual Safety Car a mitad de la competencia.
Mercedes llamó a Antonelli a boxes y le colocó neumáticos medios nuevos, mientras Russell permaneció en pista con gomas duras usadas.
La diferencia de neumáticos fue inclinando progresivamente la carrera. Antonelli alcanzó a su compañero en el tramo final, lo atacó —incluso tuvo una breve excursión por la leca durante la persecución— y finalmente concretó el sobrepaso que le permitió completar la remontada.
Cruzó la meta 3,857 segundos por delante de Russell, con Verstappen tercero a más de 14 segundos.
Fue la séptima victoria de Antonelli en la temporada y un golpe todavía mayor en la pelea por el título: la ventaja sobre Russell, que era de 59 puntos antes de Monza, se amplió a 66 unidades.
Colapinto llegó a estar tercero y perdió todo en un instante
La carrera de Franco Colapinto tuvo una historia completamente distinta.
El argentino había largado séptimo, la mejor posición de partida de su trayectoria en la Fórmula 1, después de una gran clasificación de Alpine que había tenido a Pierre Gasly en la pole.
El panorama cambió muy temprano por el violento accidente de Charles Leclerc en la segunda vuelta. El piloto de Ferrari perdió el control en la Parabólica y golpeó las defensas, lo que provocó una bandera roja y la interrupción de la competencia durante cerca de media hora.
Colapinto quedó entonces en una posición excepcional.
En el relanzamiento ocupaba el cuarto lugar y realizó una gran maniobra para superar a Verstappen, que lo llevó momentáneamente hasta la tercera posición.
La ilusión duró poco.
Verstappen respondió inmediatamente y recuperó el lugar. Segundos después, mientras Colapinto intentaba mantenerse en la pelea con los autos de punta, perdió el control del Alpine al transitar por una zona sucia de la pista y terminó en la leca.
El argentino logró evitar un golpe y regresar a la carrera, pero el costo fue enorme: cayó hasta el 16° puesto.
Una remontada para rescatar puntos
Con buena parte de sus posibilidades comprometidas, Colapinto debió empezar nuevamente desde atrás.
A partir de allí construyó una carrera de recuperación, ayudado por su ritmo, la estrategia y también por algunas incidencias y abandonos que se produjeron adelante.
Finalmente consiguió regresar a la zona de puntos y cruzó la bandera a cuadros en el noveno puesto, detrás de su compañero Gasly y de Arvid Lindblad.
De esa manera sumó dos puntos, un resultado valioso después de haber quedado prácticamente fuera de carrera tras el despiste, aunque con la sensación inevitable de que la oportunidad disponible este domingo era considerablemente mayor.
La propia Fórmula 1 destacó su recuperación después de la salida de pista.
Para Alpine, en cambio, el domingo quedó lejos de lo que había hecho imaginar un sábado extraordinario. Gasly había conseguido la primera pole position de su carrera y Colapinto había firmado su mejor clasificación en la categoría, pero finalmente el francés terminó séptimo y el argentino noveno.
Ferrari sufrió en su propia casa
La jornada resultó especialmente amarga para Ferrari.
Leclerc abandonó después de su fuerte accidente cuando apenas comenzaba la carrera y Lewis Hamilton quedó como único representante de la Scuderia hasta el final.
El británico terminó sexto, detrás de los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri, cuarto y quinto respectivamente.
Así, el gran festejo italiano en Monza no llegó esta vez de la mano de Ferrari, sino de Antonelli, que partió desde el fondo, atravesó todo el pelotón y terminó imponiéndose ante su público en una carrera que quedará entre las grandes remontadas recientes de la Fórmula 1.
La clasificación final dejó a Antonelli, Russell y Verstappen en el podio; Norris fue cuarto, Piastri quinto, Hamilton sexto, Gasly séptimo, Lindblad octavo, Colapinto noveno y Yuki Tsunoda décimo.






































