Los hutíes atacaron un petrolero saudita y se atribuyeron una segunda ofensiva todavía no confirmada. El crudo Brent superó los 100 dólares antes de retroceder y crece el temor por la interrupción simultánea de dos rutas esenciales para el comercio energético.
La escalada militar entre Estados Unidos e Irán sumó un nuevo foco de tensión en el mar Rojo, después de que los hutíes de Yemen atacaran un petrolero saudita y se atribuyeran una segunda ofensiva contra otra embarcación.
La extensión del conflicto hacia el estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más importantes del planeta, provocó una fuerte reacción en el mercado energético. El petróleo Brent cerró el jueves en 100,69 dólares por barril, con una suba del 7%, aunque este viernes retrocedía por debajo de los 98 dólares.
El ataque confirmado alcanzó al buque Encelia, de bandera saudita, cuando navegaba cerca del puerto de Jizán. El impacto provocó un incendio en la proa, pero todos los integrantes de la tripulación resultaron ilesos y las autoridades lograron asegurar la embarcación.
Los hutíes también aseguraron haber atacado al petrolero Layla, aunque ese episodio no había sido confirmado de manera independiente hasta este viernes.
Dos rutas estratégicas bajo amenaza
La participación de los hutíes agrava una crisis que ya había reducido drásticamente el tránsito por el estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y la península arábiga.
Por esa vía circulaba, antes de la guerra, alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo. La ofensiva iraní contra buques y la presencia militar estadounidense provocaron una fuerte caída en el número de embarcaciones que consiguen atravesarlo.
Arabia Saudita había comenzado a desviar millones de barriles diarios mediante oleoductos hacia el puerto de Yanbu, ubicado sobre el mar Rojo, para evitar la salida por Ormuz.
Sin embargo, esos cargamentos necesitan atravesar luego Bab el-Mandeb para continuar hacia Asia. El ataque hutí puso ahora en riesgo también esa alternativa.
Algunas compañías ya modificaron el recorrido de sus buques. En caso de no poder avanzar hacia el sur por Bab el-Mandeb, las embarcaciones deben dirigirse hacia el canal de Suez y rodear posteriormente África, una ruta que puede agregar varias semanas de navegación y elevar los costos de combustible, seguros y transporte.
El ataque que elevó el precio del crudo
Los hutíes anunciaron esta semana un bloqueo naval contra los barcos vinculados con Arabia Saudita y sostuvieron que sus ataques fueron realizados con misiles y drones.
Al menos cinco petroleros modificaron su rumbo después de las advertencias. Algunas embarcaciones dieron marcha atrás en el mar Rojo y otras compañías comenzaron a analizar trayectos más extensos para evitar las costas de Yemen.
Los seguros por riesgo de guerra también aumentaron con fuerza. Para algunos recorridos por el sur del mar Rojo, las primas llegaron a triplicarse en pocos días, un incremento que puede sumar cientos de miles de dólares al costo de cada viaje.
La combinación entre los problemas en Ormuz y la amenaza sobre Bab el-Mandeb llevó al Brent por encima de los 100 dólares por primera vez desde mayo. Aunque el precio retrocedió durante este viernes, acumulaba todavía una suba semanal superior al 10%.
Estados Unidos intensificó sus ataques
La ofensiva hutí coincidió con la decimotercera noche consecutiva de bombardeos estadounidenses contra posiciones iraníes.
Los ataques alcanzaron instalaciones militares desde el sur de Irán hasta la costa del mar Caspio, mientras Teherán respondió con misiles y drones dirigidos contra posiciones estadounidenses en países vecinos.
Irán aseguró haber atacado objetivos en Kuwait, Bahréin, Jordania e Irak. Jordania confirmó que sus fuerzas interceptaron siete misiles y seis drones, sin que se registraran víctimas ni daños materiales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con intensificar la respuesta militar y responsabilizó a Irán por las acciones de los hutíes, aliados de Teherán en la región.
La escalada no muestra hasta ahora señales claras de una salida diplomática. El riesgo central es que los enfrentamientos terminen bloqueando de manera prolongada dos de los principales corredores marítimos para el petróleo, con consecuencias sobre los precios internacionales, los fletes y la inflación global.





































