El Parlamento francés aprobó definitivamente una norma que obligará a las plataformas a impedir el acceso de niños y adolescentes. En el Congreso argentino existen varios proyectos, pero ninguno fue convertido en ley.
El Parlamento de Francia aprobó definitivamente una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, una medida que busca reducir la exposición de niños y adolescentes a contenidos nocivos, mecanismos adictivos y publicidad dirigida.
El texto recibió este martes la aprobación final de la Asamblea Nacional y el Senado, después de que ambas cámaras acordaran una redacción común. Todavía debe ser promulgado y podría quedar sujeto a una revisión del Consejo Constitucional francés.
La norma establece que los menores de 15 años no podrán crear cuentas en servicios considerados redes sociales. Quedan exceptuadas las enciclopedias en línea, los repositorios educativos o científicos y las plataformas destinadas al desarrollo y al intercambio de programas de código abierto.
Cuándo comenzaría a aplicarse
La prohibición está prevista para entrar en vigencia el 1° de septiembre de 2026 para las nuevas cuentas. Las plataformas dispondrán de cuatro meses adicionales para adecuar o eliminar los perfiles de menores creados antes de esa fecha.
Las empresas deberán implementar mecanismos que permitan comprobar la edad de los usuarios. La aplicación concreta tendrá que coordinarse con las normas de la Unión Europea y con sistemas que acrediten la edad sin exponer más datos personales de los necesarios.
La ley no incluye una lista cerrada de plataformas, aunque alcanza claramente a servicios como Instagram, TikTok, Snapchat, Facebook y X. El tratamiento de aplicaciones que combinan videos, mensajería y otras funciones deberá precisarse durante la implementación.
Además, la regulación limita la presión comercial sobre los menores y prohíbe promocionar productos o servicios capaces de perjudicar su salud física o mental en interfaces destinadas específicamente a ese público.
Qué se discute en Argentina
En la Argentina todavía no existe una prohibición nacional equivalente. Durante 2026 se presentaron varios proyectos en la Cámara de Diputados, con diferencias sobre las edades, el consentimiento familiar y las obligaciones de las empresas.
Una de las iniciativas propone impedir que los menores de 13 años abran cuentas y exigir una autorización de sus responsables parentales para los adolescentes de entre 14 y 16 años. A partir de los 16, el acceso quedaría habilitado, salvo una restricción judicial.
El proyecto también obliga a las plataformas a contar con sistemas robustos de verificación de edad. Entre las sanciones contempla multas de hasta el 30% de la facturación mensual y, en los casos más graves, la inhabilitación para operar en el país.
Otra propuesta, denominada Ley de Entornos Digitales, prohíbe el acceso de menores de 13 años únicamente a los servicios considerados de alto riesgo. Para los usuarios de entre 13 y 16 años exige consentimiento parental, privacidad configurada al máximo nivel y restricciones a la publicidad dirigida y al perfilamiento de datos.
También se presentó un proyecto de Cuidado y Bienestar Digital, que busca prohibir los algoritmos diseñados para captar compulsivamente la atención de menores, impedir la publicidad personalizada para quienes tengan menos de 16 años y restringir la promoción de apuestas en plataformas digitales.
Por ahora, son solamente proyectos
Las iniciativas argentinas fueron giradas a distintas comisiones de Diputados, pero todavía no cuentan con aprobación parlamentaria. Por lo tanto, las edades y restricciones que proponen no se encuentran vigentes.
La discusión local no se limita a impedir la apertura de cuentas. También incluye la privacidad de los menores, el uso de sus datos, la publicidad, los algoritmos de recomendación, el diseño adictivo de las aplicaciones y la responsabilidad de las empresas.
La decisión francesa puede impulsar ese debate en el Congreso argentino, aunque por ahora no existe un proyecto único ni un cronograma definido para su tratamiento.






































