El Refugio Nocturno Cura Brochero atraviesa una situación límite. A pocos días del vencimiento del contrato de alquiler del inmueble donde funciona, la institución advirtió que podría cerrar si no consigue los recursos necesarios para afrontar el nuevo valor mensual y sostener los gastos básicos de funcionamiento.
El espacio es actualmente el único de Villa Carlos Paz que ofrece alojamiento nocturno, comida, higiene, ropa y acompañamiento a personas en situación de calle. Sin embargo, la continuidad de esa tarea quedó comprometida ante el incremento del alquiler y la falta de una respuesta concreta del municipio al pedido de actualización del subsidio.
Alicia Barrigó, referente de la institución, explicó en diálogo con VillaNos Radio que desde mayo vienen solicitando audiencias con el intendente Esteban Avilés y con otros funcionarios municipales. Según señaló, presentaron notas y realizaron llamados, pero hasta ahora no recibieron una contestación formal.
“Mandamos las notas, hablé por teléfono con las secretarias tanto de Avilés como de otros funcionarios, pero no conseguimos audiencia ni ninguna respuesta, ni por sí ni por no. Y el tiempo nos corre porque necesitamos tener una solución”, expresó.
El refugio paga actualmente un alquiler de 800 mil pesos, pero con la renovación del contrato el monto ascenderá a un millón. El subsidio municipal ronda los 1.120.000 pesos mensuales, por lo que prácticamente quedaría absorbido por el costo del inmueble, sin margen para afrontar servicios, alimentos, elementos de higiene y otras necesidades cotidianas.
Barrigó sostuvo que la única respuesta conocida llegó a través de declaraciones periodísticas del intendente, quien cuestionó el funcionamiento del refugio y vinculó una eventual asistencia con la necesidad de trasladarlo a otro sector de la ciudad.
“El intendente nos contestó a través de una nota periodística y dijo que hasta que el refugio no se fuera de ese lugar no iba a tener ninguna ayuda”, señaló.
La referente rechazó además los cuestionamientos sobre la tarea de la institución y aseguró que no existe una presencia regular del área municipal de Desarrollo Social. Según explicó, el contacto suele producirse únicamente cuando el municipio necesita derivar a alguna persona.
“Desde el municipio simplemente se comunican con nosotros cuando necesitan derivarnos a una persona. Pero no van al lugar. Hemos tratado de tener un trabajo más coordinado o una mayor presencia del área de Desarrollo Social y hasta ahora no lo hemos logrado”, afirmó.
Respecto de la posibilidad de una reubicación, Barrigó sostuvo que trasladar el espacio no resolvería la problemática social y que tampoco se les ofreció una alternativa concreta.
“Nos piden reubicarlo, llevarlo a otra zona, pero no nos dicen a cuál. Trasladar el refugio es trasladar el problema. La gente en situación de calle seguirá existiendo y en cualquier barrio puede volver a generarse el mismo reclamo de los vecinos”, advirtió.
La preocupación central pasa ahora por el tiempo. Si no aparece un aporte adicional o una solución que permita equilibrar los gastos, la institución calcula que solo podría sostenerse durante uno o dos meses más.
“Después tendremos que cerrar”, alertó Barrigó.
El cierre dejaría sin asistencia nocturna a personas que actualmente encuentran allí un lugar donde dormir, bañarse, alimentarse y recibir orientación. Para la referente, la consecuencia sería devolverlas a una situación de desprotección absoluta.
“Esta gente quedaría en una situación total de calle porque ya ni siquiera tendría la posibilidad de ir a la noche a un lugar donde pueda bañarse, buscar ropa, comer, contar qué le pasa y ver si podemos orientarla”, expresó.
Mientras aguarda una respuesta municipal, la comisión volvió a convocar a la comunidad para sostener económicamente el refugio. Pero también reclamó una solución institucional que dé previsibilidad a una tarea que cubre una necesidad social que el Estado local no atiende de manera directa.
“Es una situación muy angustiante y muy dolorosa la que estamos pasando. Necesitamos que la comunidad colabore y nos ayude económicamente, pero también necesitamos una solución más concreta que nos dé tranquilidad para seguir”, concluyó Barrigó.
Nota correspondiente a la edición n° 624 del periódico La Jornada, del 24 de junio de 2026.



































