EL PRESIDENTE DE RUSIA, VLADIMIR PUTIN, DECRETÓ HOY LA SUSPENSIÓN A PARTIR DEL PRÓXIMO 1 DE ENERO DEL ACUERDO DE LIBRE COMERCIO CON UCRANIA HORAS DESPUÉS DE QUE ESTE PAÍS ADELANTARA QUE IMPONDRÁ UN BLOQUEO COMERCIAL A LA PENÍNSULA DE CRIMEA, EN UN CRUCE DE MEDIDAS QUE DESATÓ UNA GUERRA COMERCIAL.
El decreto presidencial fue promulgado horas después después de que Ucrania anunciara que impondrá un bloqueo comercial a Crimea, anexionada por Rusia en marzo de 2014, tras un referendo en la península y en el marco de fuertes críticas de varias potencias occidentales.
“Por decisión del Gobierno de Ucrania quedan prohibidos los suministros de servicios y mercancías desde y hacia Crimea”, anunció hoy temprano el primer ministro ucraniano Arseni Yatseniuk,
Rusia había advertido que anularía las preferencias comerciales con Ucrania si ese país y la Unión Europea (UE) no tenían en cuenta sus preocupaciones a la hora de poner en marcha el próximo año su Acuerdo de Asociación.
El Ministro de Economía ruso, Alexei Uliukaiev, aseguró que Rusia restablecerá los aranceles aduaneros para las exportaciones ucranianas y retirará las preferencias en materia de servicios, migración e inversiones, entre otras.
Putin mantiene que la asociación entre Ucrania y los Veintiocho perjudicará a la economía rusa, ya que su mercado se llenará de productos europeos baratos y de buena calidad, por lo que la UE y Kiev acordaron aplazar su entrada en vigor.
Rusia exige un acuerdo vinculante a tres bandas que garantice la defensa del mercado ruso, mientras Ucrania se muestra dispuesta a establecer un período transitorio para suavizar el impacto del acuerdo.
La decisión hoy de Ucrania de imponer en un plazo de 30 días un bloqueo a la península de Crimea precipitó los acontecimientos.
En cuanto a los suministros de energía eléctrica a Crimea, Yatseniuk subrayó que podrán llevarse a cabo “si son autorizados por el Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania”.
Recientemente, el corte del suministro de energía eléctrica a Crimea por parte de Ucrania dejó sin luz a cerca de dos millones de personas, casi la totalidad de población de la península, cuyas autoridades se vieron obligadas a declarar el estado de emergencia.
Ante el creciente descontento popular, Putin tuvo que intervenir personalmente en el asunto y adelantar varias semanas los planes de tendido de una red para suministrar electricidad al territorio.
La península no está unida por tierra con el resto de la Federación Rusa -el puente sobre el estrecho de Kerch no se construirá hasta dentro de tres años-, por lo que depende en gran medida de los suministros de Ucrania.
Por otra parte, Moscú también tiene previsto imponer un embargo a los productos procedentes de Ucrania debido a la decisión de ese país de sumarse a las sanciones económicas occidentales por la anexión de Crimea.